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Tecnología Obsoleta

Lockheed Constellation, un hotel en los cielos

9 abril 2006

ConstellationAllá cuando la era de los reactores todavía estaba en pañales, cruzar los océanos era toda una aventura. Muchos elegían surcar los mares en grandes barcos, relativamente baratos pero lentos. Aquellos, más acomodados, elegían los rápidos y suntuosos Clippers. Pero, poco antes de que los reactores llegaran, revolucionando el vuelo a largas distancias, nació una maravilla que es considerada por algunos como el avión más bello de la historia, un verdadero hotel volante, el Super Constellation.

La idea original consistía en rememorar el glamour de los hidroaviones Clipper, pero siendo más rápidos, más eficientes y seguros, además de ser más baratos los billetes. El avión que asumió estos retos fue el Lockheed Constellation, al que se apodó Connie, una preciosa máquina voladora, dotado de cuatro hélices y un característico fuselaje con delicadas formas redondeadas que recuerdan a un delfin. Fabricado entre 1943 y 1958 en la planta de Lockheed en la californiana Burbank, las más de ochocientas unidades producidas recibieron diversos usos, desde el militar, como transporte, radar móvil o, más comunmente, como avión estrella de las compañías de línea e, incluso, el presidente estadounidense Eisenhower lo eligió como avión presidencial.

Versión militar como radar móvil
Radar

Las compañías más importantes de la época, se esmeraban en tener los mejores Constellation, con accesorios únicos y servicio especial, convirtiendo aquellos aviones en verdaderos hoteles en el aire. Presurizado, con amplios espacios en el interior, dotado de cocina y otros servicios exclusivos, sobre todo en los modelos Super Constellation, aquellas joyas no pudieron superar la crisis que supuso la llegada de los reactores. A pesar de superar los 600 kilómetros por hora de velocidad, poseer una autonomía de más de 8.000 kilómetros y siendo capaces de mover por el mundo a sesenta pasajeros a todo lujo, o unos cien si se iba en “turista”, los sufridos motores de pistones del Constellation fueron incapaces de competir con las veloces y potentes turbinas. Durante años fueron utilizados como cargueros o aviones “pintorescos” para compañías de turismo, pero a principios de los sesenta las grandes empresas dejaron de lado a esta belleza.

Cockpit (Ampliar)
Copkit

Hoy, son motivo de restauración por parte de apasionados de la aviación y, muchos de ellos, han vuelto a la vida para demostrar de lo que era capaz la tecnología aérea más avanzada de mediados del siglo XX.

Fotografiando el infierno
Técnicas heliográficas