Atlas de Física 1889 (Edición Verkami)

¡Tienes hasta finales de noviembre para hacerte con esta joya que nos recuerda la época en que los gráficos se dibujaban completamente a mano: Atlas de Física, 1889!

Vaya cabecera kilométrica me ha quedado. La intención era llamar la atención, claro. Y, si has logrado leerlo sin hacer scroll, te invito a conocer este proyecto, porque para eso lo he montado, y cuesta horrores mover estas cosas hoy en día.

Vamos allá, que la cuestión va de libros “viejos” y de grabados. Digamos que tengo un vicio, bastante limitado porque es caro y apenas me queda margen para estas cosas, que consiste en rescatar en librerías de viejo y similares libros sobre ciencias, geografía o historia de una época muy concreta, esto es, la que va de 1875 a 1925, aproximadamente. No sé por qué me dio por ahí, pero es el periodo histórico que más he escudriñado y el que más me atrae, sobre todo porque mucho de lo que pasa hoy en día hunde sus raíces en esa época.

Una de mis ocupaciones desde hace más de dos décadas consiste en ser editor y diseñador editorial. Al margen queda lo que escribo como divulgador científico, o mi trabajo en una empresa de I+D+i. El caso es que, junto con los encargos para realizar libros por parte de editoriales convencionales, mantengo desde hace tanto tiempo la manía de rescatar muchos de esos libros que voy incorporando a mi biblioteca y que tienen más de un siglo. Siempre, bajo la norma de que no hayan sido reimpresos desde entonces o, al menos, no con la calidad que se supone que deben tener. Por lo general, son libros con gran contenido gráfico, en forma de grabados realizados por artesanos de finales del siglo XIX.

No se trata de crear una edición facsímil con materiales de lujo y cosas de esas que terminan por hacer que un solo libro cueste cientos, o miles, de euros. Nada de eso, porque la cuestión está en crear un buen libro, pero asequible, con una calidad suficiente como para que tenerlo entre las manos sea todo un gusto, pero sin pensar en que has dejado medio sueldo en esa “cosa” (huyo de las ediciones de lujo, creo que incluso aunque tuviera dinero ni me acercaría a ellas, manías que tiene uno).

En el caso que me ocupa ahora, la historia tiene su miga. Como en otras ocasiones similares, he decidido lanzar una campaña de crowdfunding, porque necesito un mínimo de soporte para poder hacer una tirada limitada, pero suficiente (imprimir es caro, y enviar libros es cada día todavía más caro). Hace años, pude hacerme con una edición completa, en tres volúmenes, de una verdadera joya en bastante buen estado. Dos de los volúmenes incluyen texto y el tercero, y más interesante, es un atlas visual precioso. La obra es “Física Industrial” y el atlas reúne más de un millar de grabados sobre tecnología de finales del siglo XIX, obviamente realizados a mano, en planchas grabadas que luego se estampaban en papel.

El proyecto consiste en remaquetar e imprimir el atlas, en papel de alta calidad y encuadernado en tapa dura. Es más, aunque pueda parecer una horterada, en esta ocasión voy a incluir esquineras metálicas (las coloco yo mismo, a mano, es divertido hacerlo), me parece que le da un toque especial al libro, sobre todo ahora que las ediciones con cantos pintados ya aburren hasta a los más fanáticos de esos detalles.

De la obra original solo quedan unos pocos ejemplares, y me siento afortunado por guardar una edición completa en mi biblioteca. Se publicó en Barcelona en 1889 y, para ser de una época en la que el papel ácido se había extendido por todas partes (un papel que tiene a “autodigerirse” con el tiempo), se encuentra en un estado de conservación aceptable, aunque frágil. En aquella época, la editorial barcelonesa de Francisco Nacente, bajo la dirección del ingeniero Joaquín Ribera, reunió a un grupo de científicos para recopilar los conocimientos técnicos de su tiempo. Y el resultado fue este Atlas de Física Industrial Aplicada, una obra enorme destinada, según sus propias palabras, a «Físicos, químicos, ingenieros, farmacéuticos, industriales, agricultores, telegrafistas, fotógrafos, arquitectos, profesores, artistas…». En definitiva, la idea era reunir todo el conocimiento técnico de la época en forma de atlas visual. Era la época en que la Torre Eiffel deslumbraba en la Exposición Universal de París, un tiempo en el que la corriente eléctrica comenzaba a extenderse por todo el mundo y se armaban los primeros automóviles modernos.

Con esta maravilla en las manos, procedí a escanear cada página, a limpiar los gráficos uno a uno, y a maquetar un nuevo libro de 140 páginas en formato de 20 x 25 centímetros, con más de un millar de grabados (también se incluye versión digital). Es una joya para pasar días escudriñando los detalles de cada dibujo. Cada lámina contiene un texto que identifica la temática y los detalles de los grabados que contiene, junto con una introducción general sobre la obra.

Así que, si has llegado a leer todo lo anterior y has sobrevivido, te animo a que colabores en la campaña y te hagas con un ejemplar. No haré más ediciones así, puede que en un futuro lance una versión comercial con alguna editorial, pero con un formato más simple, por lo que te animo a dar el paso y, por supuesto, te doy las gracias por adelantado si decides apoyar el proyecto. ¡Gracias!

Campaña y más información en:
https://www.verkami.com/projects/44217-atlas-de-fisica-1889