Hace años que tengo anotada esta curiosidad, como tantas otras (fue gracias a una montañera intrépida que me lo comentó, ¡gracias Ana!). Y en el baúl digital de cosas curiosas que comentar se hubiera quedado si no fuera porque el pasado 13 de octubre de 2026 el lugar fue mencionado por la prensa. La noticia se refería a un refugio de montaña, Cabaña Verónica, que al parecer queda sin guarda hasta la temporada siguiente. Para lo que nos ocupa, eso es lo de menos, porque la curiosidad viene a cuento por la sorprendente procedencia de la estructura con la que está armado el refugio.

El refugio de Cabaña Verónica se encuentra a 2.325 metros de altitud, en el Macizo Central de los Picos de Europa, en territorio cántabro, cerca del pico Tesorero. Cuenta con seis plazas y una superficie de apenas 9 metros cuadrados. Vamos, que es un abrigo muy pequeño que, desde fuera, parece un iglú hecho de metal. Se dice que es el refugio situado a mayor altitud en los Picos de Europa, o al menos es de los más elevados. El lugar es precioso y, desde allí, se distinguen hacia el sur las cumbres de la Montaña Palentina, entre ellas el Curavacas y el Espigüete, montañas que quedan cerca de donde vivo. Ahora bien, volvamos al tema del «iglú». ¿Por qué tiene ese aspecto de cúpula metálica? Resulta que la estructura del refugio originalmente fue una batería antiaérea del portaaviones USS Palau (CVE-122). Este buque fue un portaaviones de escolta de la clase Commencement Bay, botado en 1945. Entró en servicio al año siguiente, por lo que no combatió en la Segunda Guerra Mundial. La vida de este barco llegó hasta 1954, cuando entró en reserva. Posteriormente, en 1960, se destinó a desguace. Una parte del barco se desguazó en Sestao, y de ahí, hacia 1961, una de las cúpulas fue salvada para servir de refugio de alta montaña en Picos de Europa.

El USS Palau fue un navío de guerra, pero parte de su vida operativa consistió en llevar a cabo investigaciones científicas y tecnológicas, como el lanzamiento de globos sonda a la alta atmósfera. En el número 4 de la revista Pyrenaica (1961), se describe la aventura de convertir la cúpula del viejo portaaviones en un refugio de montaña:
Breve historia de un pequeño Refugio
LA CABAÑA VERÓNICA, POR CONRADO SENTÍES DOMENECHHubiese sido muy difícil predecir en 1945, cuando en la joven y lejana América fue botado al mar un pequeño barco de guerra, que una muy reducida parte de sus materiales, destinados a fines destructivos iban a terminar sus días en una elevada montaña de la vieja España como albergue de montañeros dedicados a sus pacíficas aficiones.
Ello empezó un día del pasado mes de diciembre, mi amigo Enrique me dijo que en un portaaviones, en desguace en Santurce, se podían adquirir balsas neumáticas por cincuenta duros. Sin quererlo, en buen lío me metió.
Acudí inmediatamente al barco, aun completo, pero balsa no había ninguna y sí una increíble cantidad de máquinas, aparatos y objetos raros entre los que llamaron mi atención unas cabinas de forma semi-esférica fraccionables en partes por medio de tornillos y con las que me pareció podíamos hacernos el tan deseado Refugio invernal en el Circo de Lunada. Al consultar el asunto con mis amigos, habituales visitantes del mencionado lugar, pronto comprobamos sin embargo la insuficiencia de medios económicos para realizar esta empresa.
Recordamos entonces que la Federación Española de Montaña tenía de antiguo la idea de un Refugio en Picos de Europa, en la Collada de Torreblanca y al tiempo que adquirimos una cabina, literas, puertas metálicas y otros elementos, preparamos un breve ante-proyecto de Refugio-Vivac que enviamos a Madrid a principio de este año.
El conseguir en el portaaviones una cabina en buen estado presentó sus dificultades. Un violento temporal de lluvia y viento del noroeste dificultó durante todo el mes de Enero las operaciones de desguace del barco. La primera cabina desmontada se perdió, pues, preparada para bajar a tierra, el viento nos la arrojó al mar una noche. Una segunda y una tercera se destrozaron en el momento de bajarlas la grúa al muelle. Por fin una en buen estado llegaba días después a unos Talleres de Burceña para su transformación, operación que lentamente se fue realizando en los meses sucesivos.
Entretanto el proyecto había merecido la total aprobación de la F.E.M. que tomó a su cargo la obra, recibiendo nosotros el encargo de preparar un estudio y presupuesto más detallado, con arreglo al anterior ante-proyecto y a sugerencias que personalmente se nos hicieron en la Federación en visita que les hicimos a últimos de Enero.
Se hicieron gestiones en Madrid, cerca de la Base de Torrejón de Ardoz para conseguir un helicóptero americano para que, llegado el verano, nos transportase los materiales. Desgraciadamente, a pesar de la buena acogida que nos dispensaron, nada pudieron hacer para ayudarnos al no disponer de aparatos capaces de maniobrar por encima de los 1.500 m.
La Federación consideró también la posibilidad de contratar el helicóptero francés que participó en la construcción del Refugio de Biaberri, transporte que realizó a unas 7.000 ptas. hora. Allí fue posible pagar tan elevado precio porque en ocho horas, el aparato salió de su base, trasladó los materiales y regresó. En nuestro caso no podía hacerse nada en menos de un día y se desistió de tan costoso medio de transporte.
En Abril y aprovechando la Semana Santa nos desplazamos a Picos al objeto de estudiar el emplazamiento más adecuado. En visitas posteriores, montañeros del Tajahierro marcaron varios lugares en los que comprobaron no se acumulaba la nieve. Al mismo tiempo enviaron un informe a la Federación recomendando cambiar el proyectado emplazamiento en la Collada de Torreblanca por otro más próximo a Horcados Rojos. Este lugar, argumentaban, es más fácilmente alcanzable, en invierno, desde Espinama aun con niebla o nevando. Además es útil tanto camino de la Vega de Urriello como si se va a Collado Hermoso. Los acarreos iban a ser más fáciles al poderse llegar allí en caballerías. La Federación estimó estos argumentos y aceptándolos acordó modificar el primitivo emplazamiento.
El lugar elegido es ciertamente auténtico desafío al viento que lo barre por los cuatro lados pero se prefirió sobre otros más resguardados, por su especial situación en el centro del espléndido conjunto de cumbres que desde el Pico de San Carlos a Torreblanca sigue por el Tesorero, y Horcados Rojos hasta Peña Vieja. En dirección Sur-Este la vista se abre hasta Peña Prieta, Espigüete, Curavacas, etc.
A primeros de julio la Cabaña estaba completamente terminada en Bilbao y seguidamente se desmontó numerándose sus piezas para, en 155 bultos con cerca de 3.000 kgs. de peso, ser llevada a Espinama. De allí un camión G. M. C., la subió a Aliva y luego un pequeño vehículo Unimoc, todo terreno, llevó los bultos a la Colladina de Covarrobres, en donde el zarandeado material descansó unos días a causa del mal tiempo.
En los primeros días de agosto se reanudó el transporte, ahora a caballo, y durante 15 días tres animales y tres hombres acarrearon hasta Horcados Rojos los 3.000 kgs. del Refugio y 7.000 kgs. más de materiales auxiliares, cemento, arena y agua, esta última de la fuente de la Vueltona.
Para estas operaciones de transporte y para las finales de montaje, debemos destacar la gran ayuda que obtuvimos del silencioso, tranquilo y tremendamente eficaz «tajahierro» de Potes, Ángel (¿cuántas veces subiste a Picos y cuántos días y cuántas noches pasaste acampado allá arriba? Creo que sólo Dios y tu mujer lo saben. Que Aquel te lo premie y ésta te lo haya perdonado… y olvidado). Recordemos también a Esteban de Cosgaya, menos silencioso y menos tranquilo, pero también eficiente (¿y el cordero aquel que nos íbamos a comer el último día?).
Tres personas desplazadas desde Bilbao junto con otras tres de la Región y el mencionado Ángel nos instalamos el 6 de agosto en la Cueva de Bustamante para, tras una semana de intenso trabajo, dejar ultimada la Cabaña para su inauguración el domingo día 13.
Muy preocupados pasamos las dos primeras noches, en que, con la cabina a medio armar, un viento inoportuno nos la hubiese llevado al fondo del Hoyo sin Tierra unos cientos de metros más abajo. Sin embargo nada malo ocurrió, el tiempo se mantuvo irregular durante la semana pero amaneció bueno el sábado y mejor el domingo, en que unas docenas de montañeros encabezados por el Presidente de la Federación, Sr. Delgado Ubeda y los Sres. Sopeña y Calvo, llegaron para el acto inaugural.
Se oyó la Santa Misa y a continuación unas palabras del Sr. Delgado Ubeda pusieron de relieve la alegría que entre los amigos de la montaña produce siempre la inauguración de un nuevo refugio y agradeció la ayuda de cuantos habían trabajado en la obra recién acabada.
Una comida, al descender, en el Refugio de Aliva puso fin al acto mientras unos y otros acordaban proyectos de próximas salidas con base en la nueva Cabaña.
El Refugio-Vivac, Cabaña Verónica está ya terminado para nuestro servicio y allí nos espera en la sola compañía de vientos y fríos, lluvias y nieblas, nieves y sol. Quedan ahora muy lejanas y olvidadas las gestiones en el portaaviones para conseguir los materiales, las dificultades del transporte y la fatigosa semana del montaje, ante la realidad de la obra acabada. Sólo nos falta agradecer la incondicional ayuda que desde el primer momento obtuvimos de la Federación, preocupada y muy al corriente de las necesidades de nuestras Montañas. Asimismo gracias a todos los que de alguna forma han colaborado en Bilbao, Santander, Potes y Espinama.
Y ahora, para terminar, un comentario especialmente dedicado a los que no conocen Picos o solo los frecuentan en verano. A esta agradable estación sucederá pronto allá arriba, casi sin transición, el frío e inhospitalario invierno y espesa capa de nieve lo cubrirá todo hasta donde alcanza el horizonte. Bajo este manto, días cortos y sombríos y largas y frías noches sumirán a la Montaña en el letargo invernal del que sólo la despertarán los primeros vientos templados del Sur y el sol de la Primavera.
Este es el momento en que la Montaña, aun enteramente vestida de blanco, surge con todo su esplendor y poder de seducción y nos invita a que se la visite. Acudid a esta cita temprana, aun cuando la empresa ofrezca mayores riesgos y dificultades, y no os sentiréis defraudados. Pienso que a aquellos a quienes Dios quiera adelantarles, aquí en la tierra, el premio de alguna buena acción, les concederá un buen día de sol y en pie sobre la cima recién escalada disfrutarán de la más bella visión que de aquel «Reino encantado de águilas y rebecos» hayan podido imaginar jamás y desde aquel momento y sin poderlo evitar, volverán allí una y otra vez como lo vengo haciendo yo, siempre que me es posible la evasión, desde un ya lejano día de primavera en el que llegados a Aliva con la luna llena, a una apacible noche sucedió un luminoso día en compañía del cual llegamos precisamente al lugar donde hoy se alza la Cabaña.
Todos cuantos amamos este incomparable Macizo Central esperamos que este nuevo Refugio contribuya, en unión de los existentes en Urriello y Collado Hermoso, al mejor conocimiento del mismo. A los veteranos, a los duros hombres de la roca y del hielo les ha de permitir más difíciles escaladas y más largas travesías de crestas en días de invierno más crudos todavía. A los menos duros, les pone al alcance de la mano todas las vías normales del Circo de Cumbres que rodean al Refugio.
Al desear a los antiguos, a los nuevos y a los aún por llegar que les sea éste de la mayor utilidad, les hemos de rogar muy encarecidamente el que nos ayuden a conservarlo procurando siempre que lo utilicen, que al partir queden las cosas igual o mejor que a la llegada.
Y por último, una cosa que se me olvidaba: mi particular agradecimiento a la Federación por haberlo bautizado con el nombre de mi hija mayor Verónica.
FICHA TECNICA
SITUACION: Macizo Central de los Picos de Europa en las proximidades de la Torre de los Horcados Rojos. En dirección S. O. está a unos 600 m. de la Cueva de Bustamante. Dista unas cinco horas y media de Espinama; tres de Aliva; tres de la Vega de Urriello y unas cuatro de Collado Hermoso.
ACONDICIONAMIENTO: Es de planta circular de 3,25 m. de diámetro. Dispone de cuatro literas superpuestas y posibilidad de dormir en el suelo cuatro personas más. Dispone de cacharros de cocina, platos, vasos y cubiertos y ocho mantas. Una mesa plegable para comer, dos repisas metálicas para cocinar y seis taburetes completan el mobiliario.
AGUA: No la hay en las proximidades. Un depósito de 300 litros colocado junto al Refugio se espera recoja la lluvia en verano y proporcione agua en los dos o tres meses en que no hay nieve en los alrededores.
LLAVES: Dos en la Farmacia Soberon de Potes. La Federación enviará otras a Clubs de Montaña de Madrid, Oviedo, Santander y Bilbao. Para solicitarlas es imprescindible estar federado.
