Yahoos gulliverinos

Yahoos peleandoEn 1726, al fantasioso Jonathan Swift se le fue la cabeza, o la «olla» como dirían algunos hoy día. De su sana locura nació uno de los libros más curiosos de todos los tiempos, Los viajes de Gulliver. A través de sus páginas acompañamos a Lemuel Gulliver, médico de a bordo de una orgullosa nave inglesa, en cuatro viajes de lo más alucinante. En el primero visitamos Liliput, la tierra de las personas pequeñitas, en el segundo caemos en el país de los afables gigantones Brogdingnagg. Más tarde, recorreremos fantásticos lugares como Laputa o Glubbdubdrib. En todos ellos, a pesar de lo que una lectura superficial pueda decirnos, la sátira política, tomando el pelo diréctamente a todo el mundo político británico, está permanentemente presente. Vale, llegamos al cuarto viaje, a donde yo quería ir a parar. Este cuarto periplo es de lo más interesante. Visitamos el país de los houyhnhnms, unos personajes cuasi virginales, todo se lo toman al pie de la letra, para ellos la verdad es lo único que existe, diríase que son la virtud máxima encarnada. ¿Qué pasa cuando Gulliver les cuenta historias de la vieja Europa? Para empezar, no entienden nada, no comprenden la guerra, no «pillan» los temas políticos, no entienden cómo se pueden comportar de la forma en que lo hacen los personajes públicos. Terminan por no creérselo e incluso diríase que se lo toman a broma, pero como las bromas tampoco las entienden, se quedan extrañados. En el extremo opuesto de esta cerrazón ante el caos humano están los yahoos. Estos tipejos de formas semihumanas entienden muy bien a Gulliver, son maestros del engaño y de las más bajas pasiones, incluso una yahoo hace proposiciones de lo más caliente al sorprendido Gulliver quien, con gran pesar para su pensamiento, llega a una dura conclusión, a saber, que los humanos estamos más cerca de la forma de ser de los depravados yahoos que de los virtuosos houyhnhnms.

Es curioso que los salvajes yahoos, que tanto sorprendieron a Gulliver, dieran origen con el tiempo a la expresión Yahoo, que en inglés se utiliza para llamar a alguien anticuado o, simplemente, cretino. Ciertamente, los yahoos de la novela son bastante estúpidos y primarios. Naturalmente, hoy casi nadie lee el libro de Swift, pero todo el mundo reconoce la expresión Yahoo! ¿Cómo será que terminó convertida en representación de una de las empresas de Internet más importantes? Sobre esto hay varias versiones, aunque hace mucho que «oficialmente» se cuenta, por parte de los fundadores Filo y Yang, que se eligió la expresión dado lo rudo del sistema buscador de Yahoo! en sus inicios, aunque también se ha contado que algún familiar les llamaba así por sus «tontas» ideas. Con el tiempo aquellas «bobadas» terminaron convirtiéndose en un imperio. La verdad, prefiero esta versión a la del acrónimo Yet Another Hierarchical Officious Oracle.

En la imagen: Representación de los yahoos peleando.