Cualquiera que haya mirado a las estrellas en una noche despejada, se ha dado cuenta de que, a pesar de mantenerse aparentemente «fijas» entre sí, las estrellas se mueven. Cada noche, aparecerán las mismas estrellas que en observaciones realizadas días antes, pero ligeramente desviadas de la posición en la que las vimos la primera vez en la misma hora. Esto lo sabe muy bien cualquier aficionado a la astronomía y sabe sacarle partido por medio de la astrofotografía. Una de las fotografías del cielo estrellado más espectaculares que puede realizarse, es la que registre ese movimiento del cielo. Como la Tierra gira, la «bóveda» celeste se desplaza, haciendo que las estrellas se muevan. Esta rotación aparente del cielo sobre nuestras cabezas, parece estar «fijado» en los polos. Hagamos pues la fotografía. Primero tomamos una cámara fotográfica que cuente con la capacidad de mantener el obturador abierto varios segundos o, mejor, de forma indefinida, por ejemplo mediante el uso de un cable disparador. Fijemos la cámara a un trípode, enfoquemos al polo norte celeste -al sur, si nos encontramos en el hemisferio austral- y disparemos… ¡Es importante elegir una noche y lugar donde la contaminación lumínica sea escasa! ¿Qué resultado obtendremos? Algo espectacular, una serie de trazos circulares que muestran el movimiento de las estrellas y el color de cada una de ellas. Hace tiempo -muchos años- realicé algunas tomas de este tipo, son muy fáciles de conseguir. Otra cosa es, con paciencia y técnica, lograr resultados como los de Josch Hambsch, tras más de diez horas de exposición en múltiples tomas. Una fotografía del cielo nocturno de Namibia, realmente espectacular:
Imagen y animación de la toma realizada por Josch Hambsch
| Vía Proceedings of the Athanasius Kircher Society |

