Resulta intrigante cómo a los humanos les apasiona esculpir montañas para crear solemnes formas en ellas. Posiblemente, el caso más famoso se localiza en el Monte Rushmore, Dakota del Sur, donde se tallaron los gigantescos bustos de 18 metros de Washington, Jefferson, Theodore Roosevelt y Lincoln. Tan mediático monumento, que ha aparecido en cómics, libros, películas o dibujos animados, tiene un competidor cercano, menos conocido pero igualmente gigantesco.
El conocido como Memorial de Caballo Loco se encuentra en una montaña de las Black Hills, también en Dakota del Sur, sirviendo de monumento en recuerdo del bravo guerrero de los Oglala Lakota llamado Thašųka Witko, Caballo Loco. Dado que el monumento del Monte Rushmore ha motivado grandes polémicas entre los nativos americanos, sobre todo porque se asienta en terrenos que los Lakota mantuvieron como propios hasta la Guerra de las Black Hills a finales del siglo XIX, diversos representantes de varias tribus de la región decidieron levantar un monumento en honor a uno de sus más conocidos guerreros que sirviera a la vez de lugar para la reivindicación de su cultura y de recuerdo histórico, además de emplazamiento turístico. La idea tampoco ha estado libre de problemas entre los propios nativos americanos, a fin de cuentas aunque el territorio, en teoría, había sido cedido a los Lakota como espacio sagrado en virtud del Tratado de Fort Laramie de 1868, perteneció anteriormente a los Cheyenne a quienes los Lakota desplazaron forzosamente.
Esta contrapartida al Monte Rushmore puede llegar a convertirse algún día en la montaña esculpida más grande del planeta. Se supone que, si se logran los fondos necesarios y las obras no se detienen, dentro de mucho tiempo la montaña tendrá la forma del guerrero mencionado montado sobre un caballo al galope. De momento, lo que se ha llevado a cabo, esto es, la cabeza del guerrero, no es más que una pequeña parte del monumento pensado, que tendrá, de ser llevado a cabo, 170 metros de altura y 195 metros de longitud. La cabeza de Caballo Loco que puede contemplarse en la actualidad es muy grande en comparación con las del Monte Rushmore, pues cuenta con 27 metros de altura.
Hoy, día 3 de Junio, se cumplen precisamente los sesenta años del comienzo de la construcción de esta monumental escultura en la roca de las Black Hills. Nadie sabe si se terminará alguna vez, pero para hacernos una idea de cómo podría llegar a ser, véase la siguiente fotografía en la que en primer término aparece un modelo a escala del conjunto final y, al fondo, se observa el estado actual de la montaña.

Para comprobar cómo ha ido marchando la obra del monumento, he aquí una secuencia fotográfica de la misma:
StrangeHarvest | 60 Years of The Crazy Horse Memorial.
Como puede verse, queda mucho por hacer…

