Jugando con transparencias y antípodas puede crearse un mapa sorprendente. Ése es el juego que propone strange maps, respondiendo a la pregunta: ¿dónde están «mis» antípodas?
Recordemos que el término geográfico antípoda designa al lugar diametralmente opuesto del que uno se encuentra. Ahora, llévese la idea a la práctica en un mapa. Se coloca sobre un planisferio común una «transparencia» que dibuje las antípodas correspondientes. ¡Sorpresa! El resultado puede llamar la atención al principio. Teniendo en cuanta la proporción de tierras emergidas y océanos, la mayor parte de las antípodas corresponden a agua. Véase el mapa. Puede contemplarse cómo Nueva Zelanda se dibuja como antípoda de la Península Ibérica o, también, cómo la Patagonia es la antípoda de parte de Extremo Oriente. Por el contrario, la mayor parte de las demás tierras emergidas no tienen «compañeras» antipódicas emergidas, sino sólo agua.

