{"id":7980,"date":"2016-07-18T18:04:58","date_gmt":"2016-07-18T16:04:58","guid":{"rendered":"http:\/\/www.alpoma.net\/tecob\/?p=7980"},"modified":"2019-03-13T13:56:05","modified_gmt":"2019-03-13T11:56:05","slug":"telefon-hirmondo-el-periodico-sin-papel-de-1893","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/?p=7980","title":{"rendered":"El Telefon H\u00edrmond\u00f3, un Internet del siglo XIX"},"content":{"rendered":"<p class=\"otros3\">Publiqu\u00e9 en 2013 una primera versi\u00f3n de este art\u00edculo. Hoy lo rescato, ampliado<sup>*<\/sup>, tras la petici\u00f3n especial de un lector. Una tecnolog\u00eda que merece ser recordada&#8230;<\/p>\n<p>Leer hoy d\u00eda un peri\u00f3dico en un tel\u00e9fono m\u00f3vil o en una <em>tablet<\/em> no es algo raro sino una actividad com\u00fan. Miremos ahora al Budapest de hace m\u00e1s de un siglo.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" data-attachment-id=\"14380\" data-permalink=\"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/?attachment_id=14380\" data-orig-file=\"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/wp-content\/uploads\/2016\/07\/Emisiones-del-Telefon-Hirmondo.jpg\" data-orig-size=\"1210,1119\" data-comments-opened=\"0\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"Emisiones del Telefon Hirmondo\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/wp-content\/uploads\/2016\/07\/Emisiones-del-Telefon-Hirmondo.jpg\" src=\"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/wp-content\/uploads\/2016\/07\/Emisiones-del-Telefon-Hirmondo-300x277.jpg\" alt=\"\" width=\"250\" class=\"alignright size-medium wp-image-14380\" srcset=\"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/wp-content\/uploads\/2016\/07\/Emisiones-del-Telefon-Hirmondo-300x277.jpg 300w, https:\/\/alpoma.net\/tecob\/wp-content\/uploads\/2016\/07\/Emisiones-del-Telefon-Hirmondo-768x710.jpg 768w, https:\/\/alpoma.net\/tecob\/wp-content\/uploads\/2016\/07\/Emisiones-del-Telefon-Hirmondo.jpg 1210w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>Dos d\u00e9cadas antes de que la radio se convirtiera en el medio de comunicaci\u00f3n de moda, proliferaban los tel\u00e9fonos y ciertas iniciativas para terminar con el papel y dar paso a la voz. Sin duda, la idea de ese tipo que mejor funcion\u00f3 fue el <strong>Telefon H\u00edrmond\u00f3<\/strong>, todo un peri\u00f3dico telef\u00f3nico creado por el inventor h\u00fangaro <strong><a href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Tivadar_Pusk%C3%A1s\">Tivadar Pusk\u00e1s<\/a><\/strong> que, adem\u00e1s, hab\u00eda dise\u00f1ado ya en 1877 la <strong>primera centralita telef\u00f3nica<\/strong> mientras trabajaba con Edison.<\/p>\n<p>Pusk\u00e1s, que en su tierra es recordado\u00a0con orgullo, fue uno de esos pioneros de la telefon\u00eda obsesionados con la transmisi\u00f3n de informaci\u00f3n. Muchos lo intentaron y pocos lograron algo realmente efectivo. De familia noble, recorri\u00f3 el mundo tras estudiar ingenier\u00eda dedic\u00e1ndose a todo tipo de labores. <strong>Fund\u00f3 una de las primeras agencias de viajes que se recuerdan<\/strong> e incluso pas\u00f3 un tiempo buscando oro en los Estados Unidos. La llegada del tel\u00e9fono de Bell le impresion\u00f3 tanto que olvid\u00f3 sus primeros experimentos de transmisi\u00f3n fluida de informaci\u00f3n con tel\u00e9grafos y decidi\u00f3 que aquella iba a ser la m\u00e1quina a la que iba a dedicar el resto de su vida. De esa \u00e9poca fueron las\u00a0colaboraciones con Edison, al que le sugiri\u00f3 la idea de construir aquella primera centralita telef\u00f3nica en el Boston de 1877. Dos a\u00f1os despu\u00e9s las centralitas ya se extend\u00edan por varias ciudades norteamericanas y hab\u00edan llegado tambi\u00e9n a Par\u00eds, donde el inquieto ingeniero se estableci\u00f3 para gestionar los negocios de Edison en Europa.<\/p>\n<p>S\u00f3lo por\u00a0la invenci\u00f3n de la centralita telef\u00f3nica ser\u00eda recordada la figura de Pusk\u00e1s, pero aquello fue \u00fanicamente el principio de una carrera apasionante. En aquel\u00a01877 desarroll\u00f3 nuevos sistemas que automatizaban en gran medido el modo de funcionamiento de las centralitas, fue el primer paso para lograr el verdadero fin que persegu\u00eda el h\u00fangaro, esto es, <strong>crear una red mundial de intercambio de informaci\u00f3n a trav\u00e9s del tel\u00e9fono<\/strong>.<\/p>\n<p>Su primera red de \u201cperi\u00f3dicos telef\u00f3nicos\u201d fue activada, con poco m\u00e1s de medio centenar de abonados, en 15 de febrero de 1893. Se trataba del <strong>Telefon H\u00edrmond\u00f3<\/strong>, su obra maestra que, por desgracia, no pudo ver extenderse pues falleci\u00f3 aquel mismo a\u00f1o en Budapest. La idea del peri\u00f3dico telef\u00f3nico comenz\u00f3 a comercializarse en aquella ciudad y se extendi\u00f3 por diversos lugares de Europa y los Estados Unidos en formas diversas y a trav\u00e9s de varias compa\u00f1\u00edas. El modelo de negocio era el siguiente: lo primero que necesitaba el suscriptor era un tel\u00e9fono o, mejor, tener acceso a una l\u00ednea telef\u00f3nica controlada con uno de los sistemas de centralita de Pusk\u00e1s. Aquellas centralitas estaban preparadas para distribuir los contenidos a los abonados \u201cde pago\u201d de forma adecuada. Luego, se contrataba un pago mensual durante al menos un a\u00f1o, a modo de suscripci\u00f3n. \u00bfQu\u00e9 se le ofrec\u00eda a cambio? Nada m\u00e1s y nada menos que el <strong>acceso a todo un mundo de informaci\u00f3n \u201cen tiempo real\u201d que se dir\u00eda ahora<\/strong>.<\/p>\n<p>Aquel a\u00f1o de\u00a0<strong>1893<\/strong> comenz\u00f3 el camino de este <strong>peri\u00f3dico telef\u00f3nico <\/strong>que se extendi\u00f3 por toda la ciudad de <strong>Budapest<\/strong>. El modelo de negocio era sencillo y funcion\u00f3 muy bien durante muchos a\u00f1os. El cliente se compromet\u00eda a <strong>suscribirse al peri\u00f3dico telef\u00f3nico<\/strong> durante al menos un a\u00f1o y, a cambio, se le instalaba en su casa un receptor telef\u00f3nico con <strong>auriculares<\/strong>, a trav\u00e9s de los que pod\u00eda enterarse a diario de las noticias, escuchar conciertos y disfrutar de contenido muy variado como si se tratara de una radio&#8230; solo que \u00e9sta se encontraba en mantillas. <!--more--><\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"otros\" src=\"http:\/\/www.alpoma.net\/images_tecob\/hirmondo_1.jpg\" \/><\/p>\n<p>Este recorte de prensa procede del peri\u00f3dico <em>La Iberia<\/em>. Apareci\u00f3 el 14 de septiembre de 1895 y, como puede leerse, el periodista no se muestra muy alegre con el invento, en el que ve\u00eda m\u00e1s una amenaza que algo innovador. Pero tambi\u00e9n hab\u00eda quien ya anunciaba el pr\u00f3ximo <strong>fin de los peri\u00f3dicos de papel<\/strong>, tal y como puede leerse en este curioso art\u00edculo que apareci\u00f3 en <em>El Liberal<\/em> el 18 de marzo de 1902 (Fuente: Biblioteca Nacional de Espa\u00f1a).<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"otros\" src=\"http:\/\/www.alpoma.net\/images_tecob\/hirmondo_2.jpg\" \/><\/p>\n<p>El equipo productor del peri\u00f3dico telef\u00f3nico se parec\u00eda mucho a lo que a\u00f1os m\u00e1s tarde ser\u00edan los <strong>estudios de radio<\/strong>. Contaba con redactores, locutores con envidiables voces y m\u00fasicos, as\u00ed como lo \u00faltimo en tecnolog\u00eda telef\u00f3nica de la \u00e9poca.<\/p>\n<p>Tener una suscripci\u00f3n a Telefon H\u00edrmond\u00f3 supon\u00eda poseer\u00a0acceso a algo \u00fanico en su \u00e9poca. Hay que ponerse en situaci\u00f3n, <strong>\u00a1la radio todav\u00eda no exist\u00eda!<\/strong> Estamos a finales del siglo XIX y, como mucho, uno pod\u00eda tener a mano peri\u00f3dicos y revistas, adem\u00e1s de alg\u00fan disco musical o con locuciones, muy primitivos, de pizarra o en forma de cilindros de cera, s\u00f3lo accesibles para las gentes con bastante dinero en el bolsillo. Naturalmente, el Telefon H\u00edrmond\u00f3 tampoco estaba al alcance de todos, pues tener l\u00ednea telef\u00f3nica personal por entonces era bastante caro.<\/p>\n<p>Bien, ya tenemos un tel\u00e9fono con su l\u00ednea convenientemente adaptada y un terminal adecuado que nos ofrece la compa\u00f1\u00eda correspondiente, adem\u00e1s nos han facilitado un juego de auriculares, muy parecidos externamente a los actuales que cubren por completo las orejas y que tan de moda se han puesto \u00faltimamente en ciertos ambientes. Vamos a disfrutar, pero antes hay que saber qu\u00e9 se nos ofrece. Recordemos, y esto conviene no olvidarlo: la radio no ha nacido todav\u00eda, es algo de ciencia ficci\u00f3n, as\u00ed que <strong>cabe imaginar el impacto del Telefon H\u00edrmond\u00f3 en los usuarios, a quienes se les ofrec\u00eda el mundo \u201cen directo\u201d a trav\u00e9s de unos auriculares<\/strong>. Una experiencia inolvidable que comenzaba consultando la revista en que se detallaba la programaci\u00f3n diaria. Hubo quien grit\u00f3 a los cielos,<strong> \u00a1se van a terminar los peri\u00f3dicos y los libros de papel!<\/strong> Como siempre, cada vez que aparece una nueva tecnolog\u00eda de comunicaci\u00f3n, se repiten los mismos temores.<\/p>\n<p>Las <strong>redes de peri\u00f3dico telef\u00f3nico, evoluciones posteriores del Telefon H\u00edrmond\u00f3 de Pusk\u00e1s, se extendieron por Europa desde aquel 1893 y entraron en plenitud llegado el siglo XX<\/strong>. No era algo mayoritario, por supuesto, pero supuso un primer paso en lo que iba a ser la revoluci\u00f3n de la radio que, curiosamente, termin\u00f3 con el proyecto a\u00f1os m\u00e1s tarde, casi a mediados del siglo pasado. Eln equipo de producci\u00f3n\u00a0se encargaba de crear unos contenidos que llamaran la atenci\u00f3n. A fin de cuentas, si aburr\u00edas al abonado, te arriesgabas a que no renovara la suscripci\u00f3n.<\/p>\n<p>As\u00ed, una vez conectado el aparato y dispuestos los auriculares convenientemente, el usuario pod\u00eda disfrutar de\u00a0 programaci\u00f3n que ocupaba casi todo el d\u00eda, incluso llegando hasta altas horas de la noche. Noticias cada poco rato, informaci\u00f3n de bolsa, novelas y dramatizaciones, debates pol\u00edticos, conciertos y \u00f3pera, revistas tem\u00e1ticas habladas, informaci\u00f3n sobre teatros y deportes, todo cab\u00eda en el peri\u00f3dico telef\u00f3nico. <strong>Cada cual seleccionaba lo que deseaba escuchar y conoc\u00eda los horarios de emisi\u00f3n, incluso en algunos hoteles se colocaban terminales en las habitaciones como un extra que se ofrec\u00eda a los clientes en vez del cl\u00e1sico peri\u00f3dico de papel<\/strong>. Adem\u00e1s, se proporcionaba a trav\u00e9s de la l\u00ednea telef\u00f3nica informaci\u00f3n horaria local para que se pudieran ajustar los relojes, as\u00ed como intercambio de mensajes de voz a modo de tabl\u00f3n de anuncios.<\/p>\n<p>El Telefon H\u00edrmond\u00f3 h\u00fangaro logr\u00f3 tener a principios del siglo XX unos 15.000 suscriptores, toda una haza\u00f1a. Los equivalentes europeos y norteamericanos fueron mucho m\u00e1s modestos y no pasaron en la mayor parte de las ocasiones de la simple experimentaci\u00f3n, sin llegar a ser \u00e9xitos comerciales. <strong>El Telefon H\u00edrmond\u00f3 sobrevivi\u00f3 hasta 1944<\/strong>, cuando en plena Segunda Guerra Mundial la falta de recursos y el empuje de la radio termin\u00f3 por enviar al olvido aquel primer intento de distribuci\u00f3n de informaci\u00f3n a trav\u00e9s de la red telef\u00f3nica. En sus mejores tiempos la redacci\u00f3n de aquel peri\u00f3dico telef\u00f3nico lleg\u00f3 a dar empleo a un equipo de unas doscientas personas. Fue el m\u00e1s exitoso y duradero servicio de su tipo, al que acompa\u00f1aron los \u201cteatr\u00f3fonos\u201d franceses que nacieron hacia 1881 como experimento y extendieron sus redes entre 1890 y 1932, o los \u201celectr\u00f3fonos\u201d ingleses, de la misma \u00e9poca, entre otras iniciativas similares.<\/p>\n<p><strong>Anexo: \u00bfC\u00f3mo funcionaba el Telefon H\u00edrmond\u00f3?<\/strong><br \/>\nLa revista barcelonesa <em>El Mundo cient\u00edfico<\/em>, en su edici\u00f3n de 17 de agosto de 1901 (num. 72) mencionaba algunos detalles acerca del funcionamiento del sistema del \u00abperi\u00f3dico telef\u00f3nico\u00bb&#8230;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"14383\" data-permalink=\"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/?attachment_id=14383\" data-orig-file=\"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/wp-content\/uploads\/2016\/07\/hirmondo-esquemas-scaled.jpg\" data-orig-size=\"528,2560\" data-comments-opened=\"0\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"hirmondo-esquemas\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/wp-content\/uploads\/2016\/07\/hirmondo-esquemas-618x3000.jpg\" src=\"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/wp-content\/uploads\/2016\/07\/hirmondo-esquemas.jpg\" alt=\"\" width=\"620\" height=\"3008\" class=\"aligncenter size-full wp-image-14383\" \/><\/p>\n<p>_______________<br \/>\n<strong>M\u00e1s informaci\u00f3n<\/strong>:<\/p>\n<ul>\n<li>Colgado de las Telecomunicaciones: <a href=\"http:\/\/colgadotel.blogspot.com.es\/2006\/11\/telefon-hirmondo.html\">Telefon H\u00edrmond\u00f3<\/a>.<\/li>\n<li>World&#8217;s Work, Abril de 1901. <em><a href=\"http:\/\/earlyradiohistory.us\/telenew1.htm\">The telephone newspaper<\/a><\/em>.<\/li>\n<li>Wikipedia en ingl\u00e9s: <a href=\"http:\/\/en.wikipedia.org\/wiki\/Telefon_H%C3%ADrmond%C3%B3\">Telefon H\u00edrmond\u00f3<\/a>.<\/li>\n<\/ul>\n<p>________________<\/p>\n<p><sup>*<\/sup> Adem\u00e1s de correcciones, he a\u00f1adido fragmentos de un art\u00edculo que publiqu\u00e9 anteriormente sobre el tema en la app <em>iHstoria<\/em>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>Publiqu\u00e9 en 2013 una primera versi\u00f3n de este art\u00edculo. Hoy lo rescato, ampliado*, tras la petici\u00f3n especial de un lector. 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