{"id":7965,"date":"2013-03-10T20:33:10","date_gmt":"2013-03-10T18:33:10","guid":{"rendered":"http:\/\/www.alpoma.net\/tecob\/?p=7965"},"modified":"2013-03-10T20:33:10","modified_gmt":"2013-03-10T18:33:10","slug":"harry-grindell-matthews-y-el-rayo-de-la-muerte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/?p=7965","title":{"rendered":"Harry Grindell Matthews y el rayo de la muerte"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.alpoma.com\/images_tecob\/grindell_0.jpg\" class=\"dch\"\/>Nochebuena de <strong>1930<\/strong>, un extra\u00f1o cami\u00f3n aparca en Hampstead Heath, al norte de <strong>Londres<\/strong>. De su remolque sobresale lo que parece un ca\u00f1\u00f3n. Esa misma noche, <strong>fantasmales \u00e1ngeles de luz aparecen flotando sobre la ciudad<\/strong>, mientras numerosas personas corren aterradas y otras se arrodillan en plena calle pensando que est\u00e1n ante un fen\u00f3meno sobrenatural. Nada de eso pues, d\u00edas m\u00e1s tarde, se repite el espect\u00e1culo celeste en Nueva York. En esta ocasi\u00f3n no se trata de \u00e1ngles, sino de banderas con barras y estrellas, algo muy apropiado para el lugar. Se trataba de demostraciones de<strong> un proyector capaz de hacer visible motivos de todo tipo en las nuebes nocturnas <\/strong>o, lo que es igual, algo muy similar a lo que Batman utiliza para proyectar su silueta de murci\u00e9lago sobre Gotham City. El proyector, ideado por el brit\u00e1nico <strong>Harry Grindell Matthews<\/strong>, funcion\u00f3 a la perfecci\u00f3n, siendo capaz de proyectar en el cielo todo tipo de im\u00e1genes e, incluso, un reloj que mostrar\u00eda la hora a los asombrados testigos a varios kil\u00f3metros de distancia. Por desgracia para el inventor, ni \u00e9ste ni ninguna otra de sus creaciones, llegaron a convertirse en algo m\u00e1s que un simple objeto de diversi\u00f3n para la prensa.<\/p>\n<p>Inventor, genio, loco, charlat\u00e1n, timador, aventurero, \u00bfqu\u00e9 era <strong><a href=\"http:\/\/en.wikipedia.org\/wiki\/Harry_Grindell_Matthews\">Harry Grindell Matthews<\/a><\/strong>? Bien pudiera haber sido un poco de todo ello, mezclado con <strong>generosas dosis de publicidad y palabrer\u00eda<\/strong> porque, \u00bfc\u00f3mo calificar a quien durante d\u00e9cadas dec\u00eda haber inventado aparatos geniales que nunca funcionaban en p\u00fablico? Lo llamar\u00edamos estafador, como poco. Pero el problema est\u00e1 en que Harry Grindell Matthews patent\u00f3 y demostr\u00f3 el funcionamiento de otros de sus inventos. As\u00ed que, dejemos la cuesti\u00f3n en que ten\u00eda la mente en las nubes y algunos de sus inventos funcionaban, otros no.<!--more--><\/p>\n<p>Harry Grindell Matthews <strong>naci\u00f3 en el seno de una familia acomodada en 1880<\/strong>. Desde siempre mostr\u00f3 un comportamiento exc\u00e9ntrico y algo hura\u00f1o, aunque eso no le imped\u00eda ser <strong>todo un maestro de las puestas en escena y la publicidad<\/strong>. Estudi\u00f3 electricidad, luch\u00f3 en la Guerra Boer en Sud\u00e1frica y, sobre todo, se dedic\u00f3 a inventar. Fascinado con el mundo de la radio, realiz\u00f3 algunas de las primeras experiencias de <strong>transmisi\u00f3n de voz <\/strong>en Inglaterra. Patent\u00f3 en 1909 su \u00abaer\u00f3fono\u00bb, algo as\u00ed como <strong>un tel\u00e9fono m\u00f3vil primitivo<\/strong> pensado para comunicarse con aviones e incluso con autom\u00f3viles. Ciertamente, el aparato parec\u00eda funcionar, pero la empresa que cre\u00f3 para dar salida comercial a la idea termin\u00f3 pronto en la ruina, sobre todo por los continuos choques con quien podr\u00eda haber sido su principal cliente: el ej\u00e9rcito brit\u00e1nico. Esos choques se repitieron a lo largo de toda su vida porque el inventor se negaba a ense\u00f1ar qu\u00e9 hab\u00eda detr\u00e1s de su tecnolog\u00eda y, adem\u00e1s, sus demostraciones se empe\u00f1aban en fallar siempre en el \u00faltimo minuto. Y ah\u00ed es donde estaba la mancha oscura para Harry Grindell Matthews, porque las autoridades le consideraban un charlat\u00e1n pero, sin embargo, la prensa le adoraba.<\/p>\n<p>No voy a ir mucho m\u00e1s all\u00e1 en lo que a detalles de la vida de Grindell Matthews se refiere, pues prefiero encaminar al lector al <strong><a href=\"http:\/\/www.cabovolo.com\/2009\/10\/el-rayo-de-la-muerte-y-su-inventor.html\">magn\u00edfico art\u00edculo que sobre este personaje public\u00f3 cabovolo<\/a><\/strong> en 2009. Lo que s\u00ed har\u00e9 ser\u00e1 mostrar c\u00f3mo Harry Grindell Matthews era tratado en la prensa, m\u00e1s concretamente la espa\u00f1ola, en su \u00e9poca, pues <strong>sus inventos lograron atraer la atenci\u00f3n de todo el mundo<\/strong>. A modo de repaso sencillo cabe decir que <strong>invent\u00f3 un sistema de control remoto para veh\u00edculos no tripulados<\/strong> que gan\u00f3 un concurso del gobierno brit\u00e1nico en plena Gran Guerra. Despu\u00e9s de pagar las deudas que arrastraba de su aventura con el aer\u00f3fono, Harry Grindell aprovech\u00f3 para dedicarse a inventar todo tipo de artilugios. Un radar muy primitivo, un detector de submarinos, un <strong>sistema para grabar pel\u00edculas sonoras <\/strong>que fue ignorado por la industria del cine brit\u00e1nica y, c\u00f3mo no, su famoso<strong> rayo de la muerte<\/strong>. Nunca nadie vio c\u00f3mo funcionaba, pero la publicidad que logr\u00f3 con ese supuesto invento, con pel\u00edcula de promoci\u00f3n y todo, le convirti\u00f3 en una celebridad. Su figura fue olvidada pronto y realmente no dej\u00f3 huella en lo que ha sido el desarrollo de la tecnolog\u00eda posterior, pero si se tuviera que buscar a un prototipo de inventor apasionado y cercano al \u00abcient\u00edfico loco\u00bb de las pel\u00edculas, sin duda apostar\u00eda por Harry Grindell Matthews. <\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.alpoma.com\/images_tecob\/grindell_1.jpg\" class=\"otros\"\/><br \/>\nHarry Grindell, transmitiendo con su \u00abtel\u00e9fono m\u00f3vil\u00bb. Fuente: <em>Por esos mundos<\/em>. Enero de 1916. Biblioteca Nacional de Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>En la edici\u00f3n de enero de 1916 de la revista <em>Por esos mundos<\/em> se elogiaba a Grindell de esta manera:<\/p>\n<blockquote><p><em>Un eminente ingeniero electricista ingl\u00e9s, Mr. Harry Grindell, despu\u00e9s de diez a\u00f1os de continuos ensayos, ha encontrado feliz soluci\u00f3n al problema de la telefon\u00eda sin hilos. No se conocen a\u00fan los detalles del invento, pues, como es natural, el descubridor los guarda celosamente. S\u00f3lo se tiene noticia del resultado de los experimentos celebrados no ha mucho en diversos puntos de Inglaterra. Con el aparato Grindell, tan reducido de volumen que puede ser conducido en un malet\u00edn, se puede mantener una conversaci\u00f3n con puestos fijos desde un auto en marcha, desde un aeroplano meci\u00e9ndose en los aires o desde un barco en alta mar. Una de las pruebas realizadas por el inventor consisti\u00f3 en conversar desde su auto, en Blac Rock, cerca del canal de Bristol, con una oficina de Londres, a trav\u00e9s de una distancia de cerca de 200 kil\u00f3metros. Posteriormente, y con malas circunstancias atmosf\u00e9ricas, pues reinaba a la saz\u00f3n dens\u00edsima niebla, comunic\u00f3 Mr. Grindell desde Holanda con una estaci\u00f3n telef\u00f3nica inglesa situada \u00e1 cerca de 400 kil\u00f3metros.<\/em><\/p><\/blockquote>\n<p>Genial, sin duda, sobre todo si hubiera llegado a algo con sus experimentos.<strong> Durante meses los peri\u00f3dicos de medio planeta hablaron de aquello<\/strong>, pero al final todo termin\u00f3 en ruina. El supuesto precursor del tel\u00e9fono m\u00f3vil posiblemente funcionaba, los testigos eran numerosos, pero a buen seguro que no era tan fiable como Grindell pretend\u00eda. Sea como fuere, pronto pas\u00f3 a pensar en otros inventos.<\/p>\n<p>Entre las dos guerras mundiales surgieron decenas de inventores que afirmaron haber creado \u00abrayos de la muerte\u00bb, esto es, <strong>armas tan terribles que su sola presencia har\u00eda que desaparecieran las guerras por miedo a sus nefastas consecuencias<\/strong>. \u00bfNo suena eso un poco a la disuasi\u00f3n nuclear de la guerra fr\u00eda? Entre todos esos inventores el que m\u00e1s fama logr\u00f3 fue Grindell. He aqu\u00ed, por ejemplo, cierto experimento tal y como aparece citado en <em>La Correspondencia de Espa\u00f1a<\/em> el 9 de abril de 1924 (Fuente: Biblioteca Nacional de Espa\u00f1a).<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.alpoma.com\/images_tecob\/grindell_2.jpg\" class=\"otros\"\/><\/p>\n<p>Dos d\u00edas m\u00e1s tarde, esta vez en <em>El Heraldo de Madrid<\/em>, aparece lo siguiente:<\/p>\n<blockquote><p><em>M. Grindell Matthews, inventor del rayo t\u00e9rmico, contin\u00faa activamente sus experimentos en el laboratorio de West End. Interrogado sobre las consecuencias posibles de su invento (&#8230;) ha declarado modestamente que no ten\u00eda ni idea alguna de los resultados que podr\u00eda alcanzar su invento cuando tuviese libertad suficiente para poder operar al aire libre con grandes cantidades de energ\u00eda.<\/p>\n<p>\u2013Todo lo que puedo decir (&#8230;) es que las experiencias llevadas ya a cabo son un p\u00e1lido reflejo de la potencia del rayo t\u00e9rmico.<\/p>\n<p>M. Matthews ha explicado adem\u00e1s que se halla en condiciones de poder emitir un rayo visible y otro invisible, cuyas respectivas propiedades son particularmente distintas. Sea lo que sea, M. Matthews espera en breve plazo poder experimentar su invento a gran escala. <\/p>\n<p>Por su parte, ha sido interrogado sobre el particular M.J.L. Breton, de la Academia de Ciencias Francesa, quien durante la guerra se hallaba al frente de la Secretar\u00eda de inventos y que regenta actualmente (&#8230;) la Oficina Nacional de Investigaciones Cient\u00edficas e Industriales (&#8230;)<\/p>\n<p>\u2013Solo conozco este asunto \u2013ha dicho M. Breton\u2013 por lo que dicen los peri\u00f3dicos. El experimento sobre el rat\u00f3n es sorprendente; pero en el dominio cient\u00edfico no puede juzgarse nunca a priori. Te\u00f3ricamente nada tiene de inveros\u00edmil. Durante la guerra recib\u00ed multitud de prposiciones basadas en la m\u00e1s extravagante fantas\u00eda pero, en cambio, muchas otras eran dignas de ser examinadas y atendidas. En una palabra: estos experimentos necesitan confirmaci\u00f3n. Parecen, de buen principio, algo exagerados, es preciso acoger con prudencia al rayo t\u00e9rmico. Esto es cuanto puedo decir en este instante.<\/em><\/p><\/blockquote>\n<p>Raz\u00f3n llevaba el acad\u00e9mico franc\u00e9s pues, si Grindell no era capaz de hacer una demostraci\u00f3n p\u00fablica y de explicar c\u00f3mo funcionaba el rayo mortal, <strong>\u00bfc\u00f3mo se le iba a tomar en serio?<\/strong> Sin embargo, la prensa segu\u00eda enamorada de tan terrible m\u00e1quina. <\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.alpoma.com\/images_tecob\/grindell_3.jpg\" class=\"otros\"\/><br \/>\nGr\u00edndell Matthews mostrando su \u00abrayo el\u00e9ctrico que opera sobre las magnetos de motores de esencia, pudiendo inutilizar a larga distancia autom\u00f3viles, aeroplanos, etc\u00bb. Fuente: <em>El Sol<\/em>, 3 de mayo de 1924. Biblioteca Nacional de Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>En el peri\u00f3dico <em>La Libertad<\/em> edici\u00f3n del 22 de mayo de 1924, aparece un largo art\u00edculo del que extraigo algunas porciones muy interesantes:<\/p>\n<blockquote><p><em>All\u00e1 por el a\u00f1o 1916, entre el fragor y los horrores de la Gran Guerra, una pl\u00e9yade de hombres de ciencia y de inventores invad\u00eda los pasillos del ministerio de invenciones, de Par\u00eds y de Londres. Aquellos momentos no eran propicios para el humorismo ni para hacer siquiera un poco de sana psicolog\u00eda; sin embargo, no sabemos que se haya presentado en el largo periodo que abarca la civilizaci\u00f3n humana una ocasi\u00f3n m\u00e1s favorable para que cualquier observador curioso y recalcitrante haya podido estudiar mejor esa interesante y variada galer\u00eda de sabios ingenuos, franceses, ingleses, italianos o aliad\u00f3filos. Todos ellos tra\u00edan inventos, descubrimientos e ingeniosos aparatos que deb\u00edan influir poderosamente en el resultado final de la tremenda lucha. No faltaban iluminados (&#8230;) y todos afirmaban que ten\u00edan raz\u00f3n para ser atendidos (&#8230;) pero, pese a los incr\u00e9dulos, entre tanta exageraci\u00f3n y tanto caos cient\u00edfico hab\u00eda que reconocer muchas veces con ecuanimidad que de ese caos surg\u00edan ideas verdaderamente geniales y de aplicaci\u00f3n tan pr\u00e1ctica como sorprendente. (&#8230;)<\/p>\n<p>Por lo visto, no se hab\u00edan de acabar all\u00ed las intentonas destinadas a hallar las famosas radiaciones diab\u00f3licas para ejercer la deseada acci\u00f3n destructora a distancia. En 1916 lleg\u00f3 a Par\u00eds Grindell Matthews, precedido de cierta fama y de cierto cr\u00e9dito. Le acompa\u00f1aba, como colaborador, Mr. Lynes, y verificaron experiencias (&#8230;) que se limitaron a hacer estallar a distancia barrenos de minas y peque\u00f1os dep\u00f3sitos de explosivos. En esa fecha Matthews empleaba en su dispositivo radiaciones luminosas. Las mismas que emple\u00f3 en 1918, en Cherburgo, para descubrir los sumergibles cuando se hallaban navegando a peque\u00f1a profundidad. Del resultado pr\u00e1ctico de estas pruebas nunca se supo nada definitivo, y con el fin de las hostilidades nadie volvi\u00f3 a ocuparse del asunto.<\/em><\/p><\/blockquote>\n<p>En ese mismo art\u00edculo se mencionan los experimentos posteriores del inventor ingl\u00e9s, pero sin a\u00f1adir nada nuevo que sea interesante. Lo que ha quedado claro es que, en la \u00e9poca, el<strong> lograr un rayo de la muerte era poco menos que una obsesi\u00f3n<\/strong>. Finalizada la Gran Guerra esa b\u00fasqueda disminuy\u00f3, pero muchos siguieron intent\u00e1ndolo.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.alpoma.com\/images_tecob\/grindell_4.jpg\" class=\"otros\"\/><br \/>\nFuente:<em> El Heraldo de Madrid<\/em>, 29 de mayo de 1924. Biblioteca Nacional de Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>Nuestro protagonista no dej\u00f3 de intentar convencer de la realidad de su rayo mortal hasta bien entrados los a\u00f1os veinte. Lo que sigue son fragmentos de un art\u00edculo publicado en la revista <em>Nuevo mundo<\/em> el 13 de junio de 1924: <\/p>\n<blockquote><p><em>Pod\u00eda el diab\u00f3lico rayo invisible paralizar a gran distancia todos los motores en marcha; pod\u00eda interrumpir todas las comunicaciones telef\u00f3nicas y telegr\u00e1ficas; pod\u00eda, dentro de un extenso radio de acci\u00f3n, volar los dep\u00f3sitos de explosivos y de municiones. (&#8230;) Y el \u00abrayo violeta\u00bb del mismo Grindell Matthews pod\u00eda aniquilar silenciosamente a los ej\u00e9rcitos y convertir ciudades en inmensos cementerios. (&#8230;) Pero el sabio ingl\u00e9s nos tranquiliza un poco&#8230;<\/p>\n<p>\u2013Soy un pacifista \u2013declar\u00f3 en primer t\u00e9rmino. (&#8230;)<\/p>\n<p>Grindell Matthews ha obtenido un rayo de alt\u00edsima frecuencia, con m\u00e1s de ochocientos trillones de vibraciones por segundo, que puede ser proyectado en determinada direcci\u00f3n y que a su paso ioniza la atm\u00f3sfera, prest\u00e1ndole una extraordinaria conductividad. Este rayo hace, pues, oficio de cable y por \u00e9l se cursa otra corriente de potencial a\u00fan m\u00e1s grande, que al circuitar todo lo que se halla en su trayectoria detiene instant\u00e1neamente los motores. En cuanto al \u00abrayo violeta\u00bb, destruye la c\u00e9lula viviente.<\/p>\n<p>\u2013\u00bfHan sido probadas ambas capacidades? \u2013inquiri\u00f3, esc\u00e9ptico, un reportero japon\u00e9s.<\/p>\n<p>\u2013S\u00ed, absolutamente. (&#8230;)<\/em><\/p><\/blockquote>\n<p>La entrevista muestra a un Grindell Matthews muy parco en palabras, con aire enigm\u00e1tico, en el viaje que el inventor realiz\u00f3 para buscar la financiaci\u00f3n para su rayo mortal, una financiaci\u00f3n que en Inglaterra le hab\u00eda sido negada. Pero a pesar de no decir mucho, lo que quedaba claro era que sab\u00eda vender muy bien. A los periodistas les encantaba aquel hombre y sus \u00ablocuras\u00bb.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.alpoma.com\/images_tecob\/grindell_5.jpg\" class=\"otros\"\/><\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.alpoma.com\/images_tecob\/grindell_6.jpg\" class=\"otros\"\/><\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.alpoma.com\/images_tecob\/grindell_7.jpg\" class=\"otros\"\/><\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.alpoma.com\/images_tecob\/grindell_8.jpg\" class=\"\"\/><\/p>\n<p>Con el tiempo Grindell Matthews dej\u00f3 aparcado su inter\u00e9s por las armas capaces de terminar con todas las guerras y pas\u00f3 a idear otras m\u00e1quinas m\u00e1s agradables, antes de desaparecer de la historia.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.alpoma.com\/images_tecob\/grindell_9.jpg\" class=\"otros\"\/><br \/>\nFuente: <em>Mundo gr\u00e1fico<\/em>, 21 de diciembre de 1927. Biblioteca Nacional de Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>________<br \/>\n<strong>Imagen de cabecera<\/strong>: <em>Nuevo mundo<\/em>. 13 de junio de 1924. Biblioteca Nacional de Espa\u00f1a.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>Nochebuena de 1930, un extra\u00f1o cami\u00f3n aparca en Hampstead Heath, al norte de Londres. De su remolque sobresale lo que parece un ca\u00f1\u00f3n. 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