{"id":768,"date":"2007-08-30T23:55:49","date_gmt":"2007-08-30T21:55:49","guid":{"rendered":"http:\/\/www.alpoma.net\/tecob\/?p=768"},"modified":"2010-01-23T19:55:39","modified_gmt":"2010-01-23T17:55:39","slug":"el-grito-de-la-tierra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/?p=768","title":{"rendered":"El grito de la Tierra"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/farm2.static.flickr.com\/1026\/1279923966_e86113851a_m.jpg\" alt=\"el grito\" class=\"dch\"\/>La gran<strong> isla humeante<\/strong> llevaba varios meses <strong>respirando con dificultad<\/strong>, lanzando al aire una pestilente mezcla de gases y cenizas. De vez en cuando, aumentaba la intensidad de sus estertores acompa\u00f1ados por la emisi\u00f3n de ardiente lava para, pasado un tiempo, volver a la quietud. Nada parec\u00eda diferente aquel d\u00eda pero, aunque no lo sab\u00edan, los habitantes de Java, Sumatra y el resto de islas cercanas a la volc\u00e1nica y moribunda <strong><a href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Krakatoa\">Krakatoa<\/a><\/strong>, estaban a punto de sentir y sufrir algo horrendo.<\/p>\n<p>Los pescadores que recorr\u00edan las aguas cercanas a la isla se hab\u00edan acostumbrado al molesto comportamiento del volc\u00e1n. Aquel <strong>27 de agosto de 1883<\/strong>, sin embargo, cambi\u00f3 todo en apenas unas horas. La <strong>c\u00e1mara magm\u00e1tica<\/strong> del monstruo, rellenada de nuevo tras las erupciones recientes con material magm\u00e1tico muy caliente, no pudo soportar la<strong> presi\u00f3n de los gases acumulados<\/strong> en su interior y termin\u00f3 cediendo. No pod\u00edan sospechar lo que iba a suceder, por mucho que hubieran corrido, por mucho que se hubieran escondido, daba lo mismo, todas las personas que habitaban a muchos kil\u00f3metros a la redonda del volc\u00e1n dejar\u00edan de existir aquel mismo d\u00eda. Ignorantes de su destino, segu\u00edan pescando, cuidando sus tierras, dedic\u00e1ndose a sus labores cotidianas. Lejos, mar adentro, buques de lejanas naciones navegaban siguiendo sus acostumbradas rutas comerciales o militares. Tambi\u00e9n ellos sufrir\u00edan un sobresalto, no mortal, pero s\u00ed imborrable.<\/p>\n<p>Cuando la caldera del volc\u00e1n que habitaba en el interior de la isla de Krakatoa no pudo soportar m\u00e1s presi\u00f3n, <strong>explot\u00f3<\/strong>. La palabra se queda corta, decir simplemente que explot\u00f3 no hace justicia a lo que en realidad sucedi\u00f3. Vol\u00f3, revent\u00f3, <strong>se deshizo en pedazos con una violencia inimaginable<\/strong>, en medio de varias detonaciones de tal potencia que, a su lado, la explosi\u00f3n de una bomba at\u00f3mica no podr\u00eda considerarme m\u00e1s que un leve petardo. La tierra tembl\u00f3, el aire se volvi\u00f3 irrespirable, el mar huy\u00f3 para dar vida a <strong>gigantescos tsunamis <\/strong>que arrasaron las costas de Indonesia llevando su mensaje de muerte a casi cuarentamil personas. En la lejan\u00eda, las tripulaciones de barcos europeos y americanos pudieron dar cuenta en sus <strong>cuadernos de bit\u00e1cora<\/strong> de la llegada del D\u00eda del Juicio, el horizonte torn\u00f3 rojizo y el mar enfureci\u00f3 de repente, las estrellas desaparecieron y un distante rugido devor\u00f3 cualquier otro sonido. De Australia a Madagascar, de Filipinas a la India, a lo largo y ancho del Oc\u00e9ano \u00cdndico, se dej\u00f3 sentir el final del Krakatoa. Una <strong>inmensa cantidad de cenizas<\/strong> lleg\u00f3 a las porciones m\u00e1s elevadas de la atm\u00f3sfera de nuestro mundo, distribuy\u00e9ndose con el paso de los d\u00edas y las semanas por todo el globo. La luz cambi\u00f3 en poco tiempo, los habitantes de todo el orbe se dieron cuenta de que hab\u00eda algo diferente, el Sol no iluminaba como siempre, crep\u00fasculos brillantes y rojizos, sucias lluvias de barro, sorpresivas olas de fr\u00edo&#8230;<\/p>\n<p>Dicen que el <strong>terror\u00edfico sonido<\/strong> de las explosiones en el seno del Krakatoa aquella terrible jornada, <strong>fue el mayor registrado en toda la historia<\/strong>. Ciertamente, medio mundo se estremeci\u00f3, testigo de algo imposible de relatar con justeza. Australianos y africanos, indios y \u00e1rabes, sintieron temblar la tierra, en medio de un estruendo aterrador, pero quienes viv\u00edan en Indonesia ni siquiera tuvieron tiempo de sobresaltarse. Puertos y ciudades dejaron de existir en cuesti\u00f3n de minutos, el mar se llen\u00f3 de cad\u00e1veres y grandes \u00e1reas, antes pobladas, fueron abandonadas para siempre. <\/p>\n<p>Lejos, muy lejos, alguien observaba el cielo, escudri\u00f1aba el alma humana, sufr\u00eda por intentar expresar lo que su percepci\u00f3n le mostraba. <strong>Atardeceres infernales<\/strong>, rojos como la sangre, que sirvieron para que un atormentado hombrecillo noruego llamado <strong><a href=\"http:\/\/www.edvardmunch.info\/\">Edvard Munch<\/a><\/strong> diera vida, pocos a\u00f1os despu\u00e9s de la muerte de la isla Krakatoa, a un reflejo de nuestra especie conocido como <strong><a href=\"http:\/\/www.munch.museum.no\/work.aspx?id=17&#038;wid=1#imagetops\">El Grito<\/a><\/strong><sup>1<\/sup>. <\/p>\n<p>Hoy, en el lugar en que habit\u00f3 la isla Krakatoa, ha nacido un v\u00e1stago amenazador, la isla de <strong>Anak Krakatoa<\/strong>, alimentada con las erupciones sucedidas en el \u00e1rea durante el siglo XX. No es m\u00e1s que un mont\u00edculo inerte que apenas eleva su cabeza del oc\u00e9no unos doscientos metros, pero crecer\u00e1 y, qui\u00e9n sabe, puede que el hijo sufra un final similar al de su monstruoso predecesor, aterrorizando de nuevo a la humanidad.<\/p>\n<p>____________<br \/>\n<sup>1<\/sup><strong> V\u00e9ase<\/strong>: Sky&#038;Telescope 9\/12\/2003: <em><a href=\"http:\/\/www.skyandtelescope.com\/about\/pressreleases\/3308421.html?c=y&#038;page=1\" class=\"enlaces\">Astronomical Sleuths Link Krakatoa to Edvard Munch&#8217;s Painting The Scream<\/a><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>La gran isla humeante llevaba varios meses respirando con dificultad, lanzando al aire una pestilente mezcla de gases y cenizas. De vez en cuando, aumentaba la intensidad de sus estertores <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/?p=768\" title=\"El grito de la Tierra\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":1,"featured_media":11042,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[8,5],"tags":[],"class_list":["post-768","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-clima","category-geo"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/wp-content\/uploads\/2007\/08\/1279923966_e86113851a_m.jpg","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p93Dc1-co","jetpack-related-posts":[{"id":540,"url":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/?p=540","url_meta":{"origin":768,"position":0},"title":"1816, el a\u00f1o sin verano","author":"alpoma","date":"19 junio 2016","format":false,"excerpt":"Publiqu\u00e9 este articulo hace ahora diez a\u00f1os, en el verano de 2006. Ahora que se cumplen dos siglos del \"a\u00f1o sin verano\" y como complemento a mi art\u00edculo del pasado viernes sobre Andrew Crosse y Frankenstein, lo rescato de las brumas del tiempo... El verano de 1816 no puede decirse\u2026","rel":"","context":"En \u00abClima\u00bb","block_context":{"text":"Clima","link":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/?cat=8"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/alpoma.net\/tecob\/wp-content\/uploads\/2006\/07\/192859965_468160e56a_o.jpg?resize=350%2C200&ssl=1","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/alpoma.net\/tecob\/wp-content\/uploads\/2006\/07\/192859965_468160e56a_o.jpg?resize=350%2C200&ssl=1 1x, https:\/\/i0.wp.com\/alpoma.net\/tecob\/wp-content\/uploads\/2006\/07\/192859965_468160e56a_o.jpg?resize=525%2C300&ssl=1 1.5x"},"classes":[]},{"id":4883,"url":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/?p=4883","url_meta":{"origin":768,"position":1},"title":"Gonz\u00e1lez de Haedo y la isla de Pascua","author":"alpoma","date":"3 junio 2011","format":false,"excerpt":"Versi\u00f3n reducida del art\u00edculo que publiqu\u00e9 en la revista Historia de Iberia Vieja, n\u00famero 72 de junio de 2011. La Rep\u00fablica de Chile ha resuelto anexionarse la isla Pascua, situada en el Oc\u00e9ano Pac\u00edfico austral (...) Hemos o\u00eddo que nuestro Gobierno intentaba algunas reclamaciones, sin duda porque de esta isla,\u2026","rel":"","context":"En \u00abMade in Spain\u00bb","block_context":{"text":"Made in Spain","link":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/?cat=10"},"img":{"alt_text":"pascua","src":"https:\/\/i0.wp.com\/farm4.static.flickr.com\/3302\/5793046155_20d4ff836b_m.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":712,"url":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/?p=712","url_meta":{"origin":768,"position":2},"title":"Cargo","author":"alpoma","date":"23 abril 2007","format":false,"excerpt":"Viajemos al pasado y a un remoto lugar. A\u00f1os cuarenta, en medio de la nada, por todas partes lo \u00fanico que puede verse es agua, el Oc\u00e9ano Pac\u00edfico arropa a las peque\u00f1as islas que lo salpican. Los habitantes de una de esas min\u00fasculas porciones de tierra emergida viven aislados del\u2026","rel":"","context":"En \u00abGeo\u00bb","block_context":{"text":"Geo","link":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/?cat=5"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/alpoma.net\/tecob\/wp-content\/uploads\/2007\/04\/470284806_10b77a53ba_o.jpg?resize=350%2C200&ssl=1","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":772,"url":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/?p=772","url_meta":{"origin":768,"position":3},"title":"M\u00e1s all\u00e1 del hielo","author":"alpoma","date":"3 septiembre 2007","format":false,"excerpt":"Cuentan que, lejos, muy lejos, donde el oc\u00e9ano se convierte en hielo, all\u00e1 en el profundo norte, existe una ruta por la que un nav\u00edo podr\u00eda navegar hacia oriente. Al menos, tal era la idea que durante siglos ha alimentado la imaginaci\u00f3n y las fiebres de muchos exploradores, afanados en\u2026","rel":"","context":"En \u00abGeo\u00bb","block_context":{"text":"Geo","link":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/?cat=5"},"img":{"alt_text":"","src":"","width":0,"height":0},"classes":[]},{"id":755,"url":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/?p=755","url_meta":{"origin":768,"position":4},"title":"La verdadera Isla del Tesoro","author":"alpoma","date":"8 agosto 2007","format":false,"excerpt":"No se espere encontrar uno es esta isla a piratas malvados, con pata de palo, parche en el ojo, loro sobre un hombro y cofres llenos de monedas de oro. De eso parece que no hay. Sin embargo, he aqu\u00ed la aut\u00e9ntica Isla del Tesoro. Al menos, lleva tal nombre,\u2026","rel":"","context":"En \u00abGeo\u00bb","block_context":{"text":"Geo","link":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/?cat=5"},"img":{"alt_text":"","src":"","width":0,"height":0},"classes":[]},{"id":11607,"url":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/?p=11607","url_meta":{"origin":768,"position":5},"title":"Ludger Sylbaris, el hombre que sobrevivi\u00f3 a la erupci\u00f3n del Monte Pel\u00e9e","author":"alpoma","date":"9 septiembre 2015","format":false,"excerpt":"En Atlas Obscura han publicado una peque\u00f1a lista de personajes afortunados que lograron sobrevivir a impresionantes cat\u00e1strofes. En esa lista aparece mencionado brevemente Ludger Sylbaris, que logr\u00f3 superar una situaci\u00f3n mortal de necesidad y que, curiosamente, vivi\u00f3 el resto de sus d\u00edas como fen\u00f3meno de circo gracias a aquella situaci\u00f3n\u2026","rel":"","context":"En \u00abObsolescencia\u00bb","block_context":{"text":"Obsolescencia","link":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/?cat=3"},"img":{"alt_text":"superviviente_pelee_tecob","src":"https:\/\/i0.wp.com\/www.alpoma.net\/tecob\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/superviviente_pelee_tecob.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/www.alpoma.net\/tecob\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/superviviente_pelee_tecob.jpg?resize=350%2C200 1x, https:\/\/i0.wp.com\/www.alpoma.net\/tecob\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/superviviente_pelee_tecob.jpg?resize=525%2C300 1.5x"},"classes":[]}],"jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/768","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=768"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/768\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/11042"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=768"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=768"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=768"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}