{"id":7334,"date":"2012-10-02T18:11:00","date_gmt":"2012-10-02T16:11:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.alpoma.net\/tecob\/?p=7334"},"modified":"2012-10-02T18:11:00","modified_gmt":"2012-10-02T16:11:00","slug":"rafael-guastavino-un-valenciano-en-lo-mas-alto-de-nueva-york","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/?p=7334","title":{"rendered":"Rafael Guastavino, un valenciano en lo m\u00e1s alto de Nueva York"},"content":{"rendered":"<p class=\"otros3\">Versi\u00f3n reducida del art\u00edculo que publiqu\u00e9 en la revista <strong><a href=\"http:\/\/www.historiadeiberiavieja.com\/\" title=\"Historia de Iberia Vieja\">Historia de Iberia Vieja<\/a><\/strong>, edici\u00f3n de octubre de 2012.<\/p>\n<blockquote><p><em>En 1881 (\u2026) Rafael Guastavino hab\u00eda arribado a Manhattan procedente de Barcelona, dispuesto a implantar en los Estados Unidos una pr\u00e1ctica constructiva que hund\u00eda sus ra\u00edces en la tradici\u00f3n vern\u00e1cula mediterr\u00e1nea. D\u00e9cadas m\u00e1s tarde, el sistema por \u00e9l desarrollado \u2014el Guastavino System\u2014 hab\u00eda logrado levantar m\u00e1s de mil importantes construcciones abovedadas en Norteam\u00e9rica, varios centenares de ellas en Nueva York, y hab\u00eda caracterizado buena parte de los m\u00e1s significativos edificios de los Estados Unidos, desde las catedrales de revival medievalista hasta los grandes vest\u00edbulos de los rascacielos.<\/em><\/p><\/blockquote>\n<p>Fragmento de la ponencia \u201cAcerca de las b\u00f3vedas de Guastavino y su viaje de vuelta a Espa\u00f1a\u201d, de Javier Garc\u00eda-Guti\u00e9rrez Mosteiro, publicada en las <em>Actas del Congreso Internacional sobre la arquitectura norteamericana<\/em> celebrado en Pamplona en marzo de 2006.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.alpoma.com\/images_tecob\/g2.jpg\" class=\"dch\" title=\"Retrato de Rafael Guastavino hacia 1880\" width=\"250px\"\/>La situaci\u00f3n era mala, por no decir cr\u00edtica. Nos situamos en el <strong>a\u00f1o 1881<\/strong>, mirando al Mediterr\u00e1neo desde la ciudad de Marsella. Hace unos d\u00edas que la mujer de <strong>Rafael Guastavino<\/strong> y tres de sus hijos han partido hacia Argentina buscando fortuna. Ahora le toca a \u00e9l y a su hijo peque\u00f1o de nueve a\u00f1os de edad emprender el mismo viaje hacia el Atl\u00e1ntico, pero con un destino diferente: los Estados Unidos de Am\u00e9rica. Contaba por entonces Guastavino con 39 a\u00f1os y apenas el equivalente a 40 d\u00f3lares en el bolsillo. Puede que su mujer tuviera mejor suerte en el lejano  sur, o bien la fortuna le podr\u00eda sonre\u00edr, nada era seguro aunque el panorama no parec\u00eda nada esperanzador. Adem\u00e1s, <strong>Rafael no ten\u00eda ni idea de hablar ingl\u00e9s<\/strong>, <strong>\u00bfc\u00f3mo se las iba a apa\u00f1ar en el lugar al que se dirig\u00eda?<\/strong> Pero no, aquello era un movimiento calculado, Guastavino <strong>sab\u00eda que pod\u00eda ofrecer algo que en los Estados Unidos no ten\u00edan<\/strong> y, claro est\u00e1, se lanz\u00f3 a la aventura para conquistar los cielos de las ciudades norteamericanas. Con una clara visi\u00f3n en su mente, este genial arquitecto espa\u00f1ol logr\u00f3 que las fr\u00e1giles construcciones de madera y hierro que se levantaban en la Am\u00e9rica de entonces, tan sensibles a la acci\u00f3n del fuego, pasaran a convertirse en esplendorosos y s\u00f3lidos edificios gracias a t\u00e9cnicas constructivas que hunden sus ra\u00edces, sobre todo, en la <strong>arquitectura tradicional catalana<\/strong>. En solo una generaci\u00f3n, su empresa familiar americana pas\u00f3 a convertirse en un imperio de la construcci\u00f3n. <!--more--><\/p>\n<p><strong>Esp\u00edritu mediterr\u00e1neo<\/strong><\/p>\n<p>El primer d\u00eda de marzo del a\u00f1o 1842 vino al mundo en <strong>Valencia<\/strong> nuestro protagonista, <strong>Rafael Guastavino Moreno<\/strong>. Contaba el cuarto hijo de los catorce que tuvieron sus padres. La familia Guastavino proced\u00eda de Italia, desde donde hab\u00eda viajado el abuelo de Rafael a Barcelona, lugar desde el que lleg\u00f3 su padre a Valencia, para trabajar como ebanista. <\/p>\n<p>De chaval el <strong>inquieto Rafael so\u00f1aba con ser m\u00fasico, pero pronto descubri\u00f3 la pasi\u00f3n que consumir\u00eda su tiempo el resto de sus d\u00edas, la arquitectura<\/strong>. En 1861 se matricul\u00f3 en la Escuela Especial de Maestros de Obras de <strong>Barcelona<\/strong>, mientras trabajaba tambi\u00e9n en diversos oficios. Al poco comenz\u00f3 a trabajar por su cuenta y, tambi\u00e9n por entonces, se cas\u00f3 con Pilar Exp\u00f3sito. M\u00e1s tarde estudi\u00f3 historia de las Bellas Artes. La Barcelona de aquella \u00e9poca estaba rebosante de proyectos constructivos y fue all\u00ed donde Guastavino encontr\u00f3 el ambiente adecuado para comenzar una <strong>fren\u00e9tica actividad en el mundo de la arquitectura<\/strong>. No paraba ni un momento, ya fuera como arquitecto, como contratista o bien present\u00e1ndose a todos los concursos de obra que pod\u00eda encontrar, fueron unos a\u00f1os en los que dio forma tanto a monumentos como a edificios de viviendas o a f\u00e1bricas, como la de los hermanos Batll\u00f3 en les Corts de Sarri\u00e1. Toda esta actividad le confirm\u00f3 como un valor en alza de la arquitectura catalana, tanto es as\u00ed que incluso su obra estaba presente en exposiciones internacionales, como la de Viena de 1873 o la de Filadelfia de 1876.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.alpoma.com\/images_tecob\/g4.jpg\" class=\"otros\" title=\"Imagen de una de las patentes de Guastavino\" width=\"620px\"\/><\/p>\n<p>Fue durante el desarrollo de todas estas obras  cuando <strong>Guastavino empez\u00f3 a idear sus particulares m\u00e9todos de dise\u00f1o constructivo<\/strong>. Su genial intuici\u00f3n le hizo ver que, m\u00e1s all\u00e1 de cualquier otro material m\u00e1s fr\u00e1gil, la uni\u00f3n del cemento y el ladrillo pod\u00eda dar forma a estructuras muy resistentes capaces de salvar grandes espacios. As\u00ed naci\u00f3 su genial estilo de construcci\u00f3n de b\u00f3vedas y otras estructuras tabicadas, muy superiores a la madera o al hierro a la hora de soportar el fuego y m\u00e1s baratas de construir, capaces de aguantar m\u00e1s esfuerzos y de adaptarse a formas esbeltas. Lo m\u00e1s curioso es que<strong> esa t\u00e9cnica era conocida desde antiguo pero hab\u00eda quedado pr\u00e1cticamente olvidada en su tiempo<\/strong>, por lo que la recuperaci\u00f3n de la misma por parte de Guastavino fue algo providencial para \u00e9l. Naturalmente, otros andaban ya pensando en lo mismo, pero fue el genial Rafael quien supo convertir ideas en hechos de una forma r\u00e1pida y eficaz. Sus t\u00e9cnicas de construcci\u00f3n tabicada, eso que \u00e9l llamaba construcci\u00f3n cohesiva, o su idea de la construcci\u00f3n tubular, hund\u00edan sus ra\u00edces en la arquitectura antigua para mirar hacia el futuro. <\/p>\n<p>Ah pero, las cosas no eran todo lo brillantes que puede pensarse. El cemento fabricado en Espa\u00f1a dejaba mucho que desear por aquella \u00e9poca y, adem\u00e1s, la tecnolog\u00eda y los apoyos necesarios para poder llevar a cabo sus proyectos en todo su esplendor no eran los m\u00e1s adecuados, por no contar con la burocracia y dem\u00e1s pesadillas que le atormentaban. Por ello, la medalla que le hab\u00edan otorgado como premio a sus proyectos en la Exposici\u00f3n de Filadelfia le hac\u00eda so\u00f1ar con un lugar en el que poder desarrollar todo su potencial.<\/p>\n<p><strong>El gran salto hacia Nueva York<\/strong><\/p>\n<p>Llegamos as\u00ed de nuevo a ese a\u00f1o culminante de 1881 con el que comenc\u00e9 este peque\u00f1o repaso a la vida de Rafael Guastavino. El 26 de febrero parti\u00f3 desde Marsella hacia Nueva York. Su mujer march\u00f3 hacia Argentina. La separaci\u00f3n parece que tuvo diversos motivos, por una parte la familia soportaba varios problemas econ\u00f3micos, a fin de cuentas Rafael pasaba demasiado tiempo en las nubes so\u00f1ando con proyectos que nunca podr\u00eda realizar en Espa\u00f1a y las facturas se iban acumulando. Por otra parte, <strong>el matrimonio no marchaba nada bien<\/strong>, por lo que <strong>la b\u00fasqueda de fortuna en Am\u00e9rica parec\u00eda una salida muy adecuada para aquella cr\u00edtica situaci\u00f3n<\/strong>. <\/p>\n<p>Rafael lleg\u00f3 a la <strong>ciudad de los rascacielos <\/strong>apenas sin dinero, con un ni\u00f1o y su ama de llaves, que a su vez se llev\u00f3 a sus dos hijos. Lo que descubri\u00f3 nada m\u00e1s llegar le asombr\u00f3. Era toda una inmensa ciudad en la que todo, absolutamente todo, estaba en obras. Pero todo all\u00ed se constru\u00eda con madera, y si acaso alguna estructura con hierro, nada m\u00e1s. <strong>Los incendios eran un problema muy grave, hac\u00eda no mucho tiempo que la ciudad de Chicago hab\u00eda desaparecido bajo las llamas<\/strong>. El hierro parec\u00eda la salvaci\u00f3n, pero tambi\u00e9n se mostr\u00f3 muy vulnerable al fuego. \u00a1Ah\u00ed estaba el para\u00edso para Guastavino! Se estaban construyendo iglesias y grandes edificios en Norteam\u00e9rica intentando emular los viejos tiempos del g\u00f3tico europeo, pero las inmensas c\u00fapulas pensadas por entonces eran de madera o de cart\u00f3n piedra o yeso. Fue el momento en el que Rafael present\u00f3 su idea de la construcci\u00f3n cohesiva, que se basaba en la construcci\u00f3n romana, esto es, una uni\u00f3n del arte y de lo pr\u00e1ctico con materiales resistentes. He ah\u00ed su <strong>apuesta por el ladrillo y el cemento como elementos principales de las construcciones que so\u00f1aba levantar<\/strong>. Su apuesta combinaba lo mejor de los dos mundos, por un lado estructuras de hierro con coberturas de ladrillo formando un todo realmente resistente, fue lo que se conoci\u00f3 como <strong>Guastavino System<\/strong>. <\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.alpoma.com\/images_tecob\/g5.jpg\" class=\"otros\" title=\"Imagen de una de las patentes de Guastavino\" width=\"620px\"\/><\/p>\n<p>El<strong> sistema cohesivo<\/strong> era m\u00e1s barato, m\u00e1s resistente y ligero que cualquier otra t\u00e9cnica constructiva que se empleara en los Estados Unidos en su \u00e9poca, pero claro, Guastavino era espa\u00f1ol, no sab\u00eda hablar ingl\u00e9s y no ten\u00eda dinero. \u00bfC\u00f3mo triunfar entonces? Las cartas de recomendaci\u00f3n que llevaba le abrieron algunas puertas, trabaj\u00f3 en una conocida revista de construcci\u00f3n y decoraci\u00f3n como dibujante y gan\u00f3 finalmente varios concursos de construcci\u00f3n. \u00bfQu\u00e9 hizo con aquel dinero? \u00a1Lo quem\u00f3! S\u00ed, literalmente, porque mucho de lo que pudo ahorrar lo dedic\u00f3 a construir dos peque\u00f1as casas levantadas con sus t\u00e9cnicas de tabicado para que fueran pasto del fuego y demostrar as\u00ed a los esc\u00e9pticos americanos que su m\u00e9todo era todo lo bueno que afirmaba. Incluso lleg\u00f3 a fotografiar sus experimentos con el fuego. El resultado no se hizo esperar, empezaron a llover los encargos, logr\u00f3 diversas patentes y su fama como arquitecto milagroso se extendi\u00f3 por toda la costa este de los Estados Unidos. <strong>No tard\u00f3 en formar su propia compa\u00f1\u00eda, en la que trabajaron otros famosos arquitectos y, tambi\u00e9n, su hijo.<\/strong> No todo fue sencillo, hubo de soportar diversos problemas financieros, pero poco a poco la empresa fue creciendo, siendo cada vez m\u00e1s importante la participaci\u00f3n en ella del hijo de Rafael, quien finalmente se retir\u00f3 a vivir con la mujer mejicana que hab\u00eda conocido tiempo antes y con la que se cas\u00f3 hacia el final de su vida. <\/p>\n<p>Rafael Guastavino <strong>falleci\u00f3 en 1908<\/strong>, casi treinta a\u00f1os desde que llegara a Nueva York. En ese tiempo <strong>dio forma a imponentes b\u00f3vedas y edificios de todo tipo<\/strong>, sobresaliendo la biblioteca p\u00fablica de Boston, la estaci\u00f3n Grand Central de Nueva York o, en la misma ciudad, el Carnegie Hall, la iglesia de St. Bartholomew, el Ayuntamiento, el Museo de Historia Natural o el Hospital Mount Sinai. Tambi\u00e9n fue suya la decoraci\u00f3n del metro neoyorquino y, en Washington, contribuy\u00f3 a la construcci\u00f3n del edificio de la Corte Suprema de los Estados Unidos.<\/p>\n<div class=\"otros3sidebar\">\n<strong>Hotel Atracci\u00f3n, el sue\u00f1o de Gaud\u00ed en la Gran Manzana<\/strong><\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.alpoma.com\/images_tecob\/g1.jpg\" class=\"dch\" title=\"Boceto de Gaud\u00ed del Hotel Atracci\u00f3n\" width=\"250px\"\/><strong><em>Fringe<\/em><\/strong> es una serie de televisi\u00f3n muy conocida en los \u00faltimos tiempos. Las historias que ah\u00ed se narran mencionan cierto<strong> universo paralelo<\/strong> en el que, como dato curioso, a veces se ven grandes obras arquitect\u00f3nicas que fueron imaginadas en nuestro mundo pero que nunca llegaron a levantarse. Una de esas obras que aparecen esplendorosas en la peque\u00f1a pantalla fue el <strong>Hotel Atracci\u00f3n de Gaud\u00ed<\/strong>. <\/p>\n<p>La historia de este edificio es realmente extra\u00f1a. Precisamente <strong>el mismo a\u00f1o en que fallec\u00eda Rafael Guastavino, recibi\u00f3 el gran Gaud\u00ed un singular encargo por parte de dos ignotos empresarios de los Estados Unidos que estaban de paso por Barcelona<\/strong>. Nunca se supo quienes fueron, pero lo que s\u00ed se sabe es que Gaud\u00ed trabaj\u00f3 seriamente en la propuesta. Su edificio, el Hotel Atracci\u00f3n, hubiera sido el edificio m\u00e1s alto del mundo en su tiempo. Se construir\u00eda en Manhattan, con 360 metros de altura, formas redondeadas, inmensos espacios interiores para galer\u00edas de arte, teatros y auditorios, salones con techos de casi quince metros de alto y un inmenso mirador en lo alto de unos 125 metros de alto. El resto ser\u00eda un lujoso hotel, todo un s\u00edmbolo para la ciudad de Nueva York. De haberse llegado a construir, se hubiera convertido en uno de los edificios m\u00e1s c\u00e9lebres de todo el planeta. Por desgracia, la idea no pas\u00f3 de los bocetos iniciales. <\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>Versi\u00f3n reducida del art\u00edculo que publiqu\u00e9 en la revista Historia de Iberia Vieja, edici\u00f3n de octubre de 2012. 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