{"id":540,"date":"2016-06-19T13:03:57","date_gmt":"2016-06-19T11:03:57","guid":{"rendered":"http:\/\/www.alpoma.net\/tecob\/?p=540"},"modified":"2016-06-19T13:02:07","modified_gmt":"2016-06-19T11:02:07","slug":"el-ano-sin-verano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/?p=540","title":{"rendered":"1816, el a\u00f1o sin verano"},"content":{"rendered":"<p class=\"otros3\">Publiqu\u00e9 este articulo hace ahora diez a\u00f1os, en el verano de 2006. Ahora que se cumplen dos siglos del \u00aba\u00f1o sin verano\u00bb y como complemento a <strong><a href=\"http:\/\/www.alpoma.net\/tecob\/?p=12136\" target=\"_blank\">mi art\u00edculo del pasado viernes sobre Andrew Crosse y Frankenstein<\/a><\/strong>, lo rescato de las brumas del tiempo&#8230;<\/p>\n<p>El <strong>verano de 1816<\/strong> no puede decirse que fuera caluroso, ni siquiera que pareciera remotamente un verano. En el que fuera conocido como <em><strong>a\u00f1o sin verano<\/strong><\/em>, se vivi\u00f3 en todo el mundo una crisis clim\u00e1tica extrema que origin\u00f3 graves problemas pol\u00edticos, econ\u00f3micos y sociales en muchos lugares. En aquel verano tenebroso, <strong><a href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Mary_Shelley\">Mary Wollstonecraft Shelley<\/a><\/strong>, junto con su marido <strong>Percy Bysshe Shelley<\/strong>, decidieron visitar a su amigo <strong>Lord Byron<\/strong> que viv\u00eda por aquel tiempo en Villa Diodati, <strong>Suiza<\/strong>. Junto a ellos, tambi\u00e9n les acompa\u00f1aba el m\u00e9dico con pasi\u00f3n literaria <strong>Polidori<\/strong>. As\u00ed que, en medio de un ambiente oscuro, fr\u00edo y apocal\u00edptico, Byron ret\u00f3 a sus amigos a crear la m\u00e1s espantosa historia de terror imaginable. Como todo el mundo sabe, ese fue el nacimiento de <strong>Frankenstein<\/strong>, cuya madre, Mary Shelley, desarroll\u00f3 la historia tiempo despu\u00e9s bas\u00e1ndose, al parecer, en una pesadilla que tuvo una de las noches que pas\u00f3 en el l\u00f3brego retiro suizo.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 provoc\u00f3 que el verano huyera de nuestro mundo aquel a\u00f1o?<\/strong> En verdad, en la \u00e9poca en que sucedi\u00f3, la ignorancia acerca de los motivos que originaron el desastre, llev\u00f3 a muchos a pensar en el <strong>fin del mundo<\/strong> y, para gran n\u00famero de personas, as\u00ed fue. Se han planteado que al menos tres fen\u00f3menos naturales \u00abconspiraron\u00bb conjuntamente para modificar el clima terrestre dr\u00e1sticamente en aquel a\u00f1o. El Sol se encontraba por entonces en medio del conocido como <strong>M\u00ednimo de Dalton<\/strong>, esto es, un espacio de tiempo de varios a\u00f1os en el que nuestra estrella madre present\u00f3 una actividad magn\u00e9tica sumamente baja. Al igual que ya sucediera con el per\u00edodo llamado <strong><a href=\"http:\/\/http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/M%C3%ADnimo_de_Maunder\">M\u00ednimo de Maunder<\/a><\/strong>, que dur\u00f3 desde mediados del siglo XVI hasta comienzos del XVIII, en el que se acumularon decenas de a\u00f1os muy fr\u00edos en el Hemisferio Norte, cuando la <strong><a href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Peque%C3%B1a_Edad_de_Hielo\">Peque\u00f1a Edad de Hielo<\/a><\/strong> se encontraba plenamente vigente, el nuevo m\u00ednimo solar tambi\u00e9n trajo consigo unos<strong> inviernos muy duros<\/strong> en Europa y Norteam\u00e9rica, que son los espacios geogr\u00e1ficos de los que se conservan datos meteorol\u00f3gicos y de observaci\u00f3n solar de la \u00e9poca, aunque es presumible que pr\u00e1cticamente todo el planeta sufri\u00f3 los mismos cambios. Por otra parte, acompa\u00f1ando a las perturbaciones clim\u00e1ticas provocadas por los cambios de ciclo solar, coincidi\u00f3 en el tiempo un desastre sin igual, la <strong><a href=\"http:\/\/vulcan.wr.usgs.gov\/Volcanoes\/Indonesia\/description_tambora_1815_eruption.html\">erupci\u00f3n del Monte Tambora<\/a><\/strong>, en Indonesia, que elev\u00f3 a la atm\u00f3sfera tal cantidad de humo y polvo que impidi\u00f3 la entrada en la misma de una porci\u00f3n considerable de radiaci\u00f3n solar, actuando as\u00ed como un \u00abespejo\u00bb que hac\u00eda rebotar hacia el espacio parte de la energ\u00eda solar que normalmente llega hasta nosotros, con lo que se produjo el consiguiente enfriamiento. Por si todo esto fuera poco, otra casualidad m\u00e1s vino a unirse a las dos anteriores, para desgracia de la humanidad, pues el Sol realiz\u00f3 por entonces su tradicional giro, o <strong>movimiento inercial<\/strong>, alrededor del centro de masas del Sistema Solar, \u00abcambiando\u00bb de posici\u00f3n. No se conoce muy bien si este fen\u00f3meno peri\u00f3dico, que sucede aproximadamente casi cada dos siglos, influyen en la din\u00e1mica clim\u00e1tica terrestre, pero puede que algo tuviera que ver.<\/p>\n<p>El caso es que, <strong>conjugados los tres fen\u00f3menos<\/strong>, la receta para el desastre estaba redactada y se puso en marcha. Gracias a los relatos y a los minuciosos datos recogidos por testigos de la \u00e9poca, se puede conocer bastante bien lo que sucedi\u00f3 y la gran cantidad de <strong>terror\u00edficos problemas que el cambio clim\u00e1tico brusco provoc\u00f3 <\/strong>en Europa y Am\u00e9rica del Norte. Las gentes observaron con pavor c\u00f3mo la <strong>sequ\u00eda<\/strong> se alargaba anormalmente, <strong>el cielo ten\u00eda un color extra\u00f1o<\/strong>, rojizo o pardusco, como de tinieblas, <strong>torrenciales lluvias<\/strong> acompa\u00f1adas de granizo especialmente da\u00f1ino, as\u00ed como <strong>sorpresivas nevadas<\/strong> terminaron por arruinar las cosechas de aquel a\u00f1o y <strong>condenaron a morir de hambre y fr\u00edo<\/strong> a muchos cientos de personas. Las gentes, al mirar al cielo y ver que nubes oscuras y velos sucios ocupaban su vista y, para colmo, al observar tras la bruma celeste un Sol p\u00e1lido y lleno de grandes manchas oscuras, no pod\u00edan por menos que pensar que el fin estaba cerca, que la divinidad preparaba ya el juicio final.<\/p>\n<p>La <strong>primavera<\/strong> lleg\u00f3 a ser tan fr\u00eda en el Hemisferio Norte, que el ganado mor\u00eda congelado y las tierras no pod\u00edan labrarse, ya fuera porque las nieve persist\u00eda o porque las sequ\u00edas fr\u00edas arruinaban todo intento de sacar provecho de la tierra. En algunos lugares no cay\u00f3 ni gota durante meses, acostumbrados como estaban a lluvias generosas, se convirtieron en regiones casi fantasmales, donde la gente mor\u00eda de hambre y fr\u00edo, envueltos en un extra\u00f1o <strong>viento seco y persistente<\/strong> que no se deten\u00eda nunca. Tras la fr\u00eda primavera, la promesa de un verano caluroso y agradable todav\u00eda solazaba el esp\u00edritu de muchos, pero la realidad termin\u00f3 por hundir sus esperanzas. El <strong>verano<\/strong> lleg\u00f3, plagado de heladas, nevadas, lluvias con pedrisco, vientos que no se calmaban y m\u00e1s tinieblas. Los campos no se recuperaron, las gentes no sal\u00edan de sus casas por miedo al pillaje, los bandidos y, tambi\u00e9n, porque la mayor\u00eda hab\u00eda enfermado y se encontraba sumida en un pesaroso estado de depresi\u00f3n y fuerte debilidad.<\/p>\n<hr \/>\n<p><a title=\"Photo Sharing\" href=\"http:\/\/www.flickr.com\/photos\/alpoma\/192859965\/\"><img decoding=\"async\" class=\"otros\" src=\"http:\/\/static.flickr.com\/61\/192859965_468160e56a_o.jpg\" alt=\"Turner\" width=\"620\" \/><\/a><br \/>\n<em>Frosty Morning<\/em>, obra de <a href=\"http:\/\/www.tate.org.uk\/britain\/turner\/gallery3d.htm\">Joseph Mallord William Turner<\/a>, 1813.<\/p>\n<hr \/>\n<p>Muchos meses antes, <strong>hacia el 10 de abril de 1815<\/strong>, los habitantes de la indonesia<strong> isla de Simbawa<\/strong> no pod\u00edan imaginar lo que se les ven\u00eda, literalmente, encima. Un<strong> <a href=\"http:\/\/en.wikipedia.org\/wiki\/Stratovolcano\">estratovolc\u00e1n<\/a><\/strong> gigantesco dorm\u00eda en las entra\u00f1as de la isla, pero a nadie parec\u00eda importarle, a fin de cuentas el monstruo hab\u00eda \u00abrespirado\u00bb con dificultad durante muchos meses, emando gas de manera intermitente. Finalmente, el <strong>volc\u00e1n Tambora<\/strong> despert\u00f3, explotando con tal fuerza que, casi al instante, su altitud original superior a cuatro mil metros qued\u00f3 reducida a menos de tres mil. <strong>Gran parte de la isla se volatiliz\u00f3<\/strong>, gener\u00e1ndose una <strong>nube<\/strong> de polvo, gases y cenizas de tama\u00f1o tan descomunal que cre\u00f3 un<strong> velo de oscuridad total <\/strong>en un radio de seiscientos kil\u00f3metos durante varios d\u00edas. Lo que sobrevivi\u00f3 de la isla, se cubri\u00f3 con m\u00e1s de tres metros de fango y cenizas que cayeron con las lluvias de los d\u00edas posteriores. El resto del planeta se sorprendi\u00f3 m\u00e1s tarde, en cuesti\u00f3n de pocas semanas, con <strong>extra\u00f1as lluvias<\/strong> que todo lo ensuciaban, no era agua lo que del cielo ca\u00eda, sino barro, una h\u00fameda mezcla de cenizas que, en Europa, lleg\u00f3 a depositar capas de hasta un cent\u00edmetro de profundidad. No creo que sea humanamente posible imaginar lo que debe sentirse al estar cerca de una explosi\u00f3n tan grande. Ver explotar una bomba at\u00f3mica, a su lado, debe de ser como estar ante un juguete inofensivo. Los c\u00e1lculos estiman que el <strong>sonido de la explosi\u00f3n<\/strong> pudo escucharse sin problemas a m\u00e1s de <strong>mil quinientos kil\u00f3metros de distancia<\/strong> del volc\u00e1n. El inconcebible cataclismo origin\u00f3 tal cantidad de material, en forma de lava, cenizas y otros materiales pirocl\u00e1sticos que la <strong>navegaci\u00f3n<\/strong> en el mar circundante a la isla estuvo entorpecida durante a\u00f1os. Naturalmente, los m\u00e1s de <strong>diez mil habitantes de la isla <\/strong>desaparecieron y muchos miles de personas m\u00e1s murieron en los meses siguientes en las islas cercanas porque la oscuridad de la nube volc\u00e1nica arruin\u00f3 por completo sus cosechas, trayendo el mortal hambre que acab\u00f3 con ellos. Con el paso de los meses, los materiales expulsados a la atm\u00f3sfera durante la explosi\u00f3n, se extendieron gracias a los vientos por todo el planeta, haciendo de <strong>espejo de la radiaci\u00f3n solar <\/strong>y modificando el balance normal de esta radiaci\u00f3n en la Tierra, con lo que la din\u00e1mica clim\u00e1tica se modific\u00f3 dr\u00e1sticamente. El rojizo velo que cubri\u00f3 el mundo trajo el fr\u00edo y la muerte, creando, en 1816, un a\u00f1o sin verano, <strong>un a\u00f1o de pobreza y de miseria<\/strong> en todo el globo.<\/p>\n<p>As\u00ed, m\u00e1s de un <strong>mill\u00f3n y medio de toneladas de polvo volc\u00e1nico<\/strong>, originado en Indonesia, rodearon al planeta en mortal abrazo, el descenso de temperaturas tom\u00f3 por sorpresa a todos, la escarcha primaveral no desapareci\u00f3, destrozando cualquier cosa que se cultivara, los animales mor\u00edan de inanici\u00f3n, la nieve se acumulaba y terminaba convertida en hielo persistente, el Sol parec\u00eda haber perdido su fuerza y muchos r\u00edos se helaron en pleno agosto en Europa y Norteam\u00e9rica. Muchas veces, cuando el velo mortal era desgarrado temporalmente, se pasaba del fr\u00edo invernal pr\u00f3ximo a la congelaci\u00f3n, a temperaturas propias del m\u00e1s c\u00e1lido verano, cercanas a los cuarenta grados para, en cuesti\u00f3n de minutos o escasas horas, volver a caer hacia el fr\u00edo m\u00e1s terrible. Los <strong>alimentos escasearon<\/strong>, dispar\u00e1ndose su precio y haciendo el agosto, nunca mejor dicho, muchos comerciantes y granjeros sin escr\u00fapulos que, utilizando sus reservas de grano lograron peque\u00f1as fortunas a costa de las masas hambrientas. Hac\u00eda poco que la guerra, tra\u00edda por Napole\u00f3n, hab\u00eda asolado el centro de Europa. Ahora, el desastre clim\u00e1tico termin\u00f3 por hundir muchas regiones del viejo continente. En Francia estallaron graves <strong>revueltas<\/strong>, asalt\u00e1ndose propiedades y graneros, como tambi\u00e9n sucedi\u00f3 en muchos otros lugares de Europa, como en <strong>Suiza<\/strong>, donde el hambre logr\u00f3 que se declarara la emergencia nacional. Pocas cosas buenas pueden recordarse de aquel a\u00f1o. Si acaso, el arte y la literatura supieron sacar provecho de la situaci\u00f3n, dando origen al <strong>Moderno Prometeo<\/strong> de Frankenstein o a <strong>bellas pinturas<\/strong> que plasmaron las incre\u00edbles puestas de Sol que se ve\u00edan entonces, con un cielo tenebroso y rojizo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>Publiqu\u00e9 este articulo hace ahora diez a\u00f1os, en el verano de 2006. Ahora que se cumplen dos siglos del \u00aba\u00f1o sin verano\u00bb y como complemento a mi art\u00edculo del pasado <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/?p=540\" title=\"1816, el a\u00f1o sin verano\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":1,"featured_media":10474,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[8,5],"tags":[],"class_list":["post-540","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-clima","category-geo"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/wp-content\/uploads\/2006\/07\/192859965_468160e56a_o.jpg","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p93Dc1-8I","jetpack-related-posts":[{"id":12136,"url":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/?p=12136","url_meta":{"origin":540,"position":0},"title":"Andrew Crosse, \u00bfel verdadero Frankenstein?","author":"alpoma","date":"17 junio 2016","format":false,"excerpt":"La figura de Andrew Crosse me intriga desde hace a\u00f1os. Escrib\u00ed sobre su vida en 2009 en este mismo blog y fue uno de los personajes fugaces que aparecen en mi novela El viaje de Argos. Ahora, en el verano de 2016, se cumplen 200 a\u00f1os de una noche m\u00e1gica.\u2026","rel":"","context":"En \u00abObsolescencia\u00bb","block_context":{"text":"Obsolescencia","link":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/?cat=3"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/alpoma.net\/tecob\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/andrew-crosse-scaled.jpg?resize=350%2C200&ssl=1","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/alpoma.net\/tecob\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/andrew-crosse-scaled.jpg?resize=350%2C200&ssl=1 1x, https:\/\/i0.wp.com\/alpoma.net\/tecob\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/andrew-crosse-scaled.jpg?resize=525%2C300&ssl=1 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/alpoma.net\/tecob\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/andrew-crosse-scaled.jpg?resize=700%2C400&ssl=1 2x, https:\/\/i0.wp.com\/alpoma.net\/tecob\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/andrew-crosse-scaled.jpg?resize=1050%2C600&ssl=1 3x, https:\/\/i0.wp.com\/alpoma.net\/tecob\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/andrew-crosse-scaled.jpg?resize=1400%2C800&ssl=1 4x"},"classes":[]},{"id":12491,"url":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/?p=12491","url_meta":{"origin":540,"position":1},"title":"Lo mejor de TecOb en 2016","author":"alpoma","date":"24 diciembre 2016","format":false,"excerpt":"Este a\u00f1o que est\u00e1 a punto de terminar no ha habido mucho movimiento en Tecnolog\u00eda Obsoleta, m\u00e1s que nada porque otros proyectos se han llevado la mayor parte de mi tiempo de escritura, sobre todo mi nuevo libro, Aviones bizarros, escrito junto a Jos\u00e9 Manuel Gil. En total, han sido\u2026","rel":"","context":"En \u00abPersonal\u00bb","block_context":{"text":"Personal","link":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/?cat=2"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/alpoma.net\/tecob\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/sdasm_avs.jpg?resize=350%2C200&ssl=1","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/alpoma.net\/tecob\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/sdasm_avs.jpg?resize=350%2C200&ssl=1 1x, https:\/\/i0.wp.com\/alpoma.net\/tecob\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/sdasm_avs.jpg?resize=525%2C300&ssl=1 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/alpoma.net\/tecob\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/sdasm_avs.jpg?resize=700%2C400&ssl=1 2x"},"classes":[]},{"id":2880,"url":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/?p=2880","url_meta":{"origin":540,"position":2},"title":"Dos libros para el verano","author":"alpoma","date":"6 junio 2010","format":false,"excerpt":"Lo que sigue no es m\u00e1s que una sencilla nota personal en forma de recomendaci\u00f3n o, m\u00e1s bien, sugerencia. Cuando se acerca el verano, suelo escribir sobre libros en TecOb. Por lo general se trata de realizar un leve repaso a los libros interesantes con que me haya cruzado a\u2026","rel":"","context":"En \u00abPersonal\u00bb","block_context":{"text":"Personal","link":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/?cat=2"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/alpoma.net\/tecob\/wp-content\/uploads\/2010\/06\/4675221572_d5a755a06f_o.jpg?resize=350%2C200&ssl=1","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/alpoma.net\/tecob\/wp-content\/uploads\/2010\/06\/4675221572_d5a755a06f_o.jpg?resize=350%2C200&ssl=1 1x, https:\/\/i0.wp.com\/alpoma.net\/tecob\/wp-content\/uploads\/2010\/06\/4675221572_d5a755a06f_o.jpg?resize=525%2C300&ssl=1 1.5x"},"classes":[]},{"id":13547,"url":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/?p=13547","url_meta":{"origin":540,"position":3},"title":"Al habla con el planeta rojo&#8230; en 1924","author":"alpoma","date":"10 agosto 2018","format":false,"excerpt":"En el verano de 1924, hace ahora 94 a\u00f1os, se vivi\u00f3 una aut\u00e9ntica fiebre marciana, aunque no tan fuerte como la vista a\u00f1os antes con el tema de los presuntos canales de Marte y, tambi\u00e9n, con la publicaci\u00f3n de La guerra de los mundos (1898) de H. G. Wells (la\u2026","rel":"","context":"En \u00abObsolescencia\u00bb","block_context":{"text":"Obsolescencia","link":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/?cat=3"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/alpoma.net\/tecob\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/marte.jpg?resize=350%2C200&ssl=1","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":6698,"url":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/?p=6698","url_meta":{"origin":540,"position":4},"title":"Moda femenina para el verano del 12","author":"alpoma","date":"29 mayo 2012","format":false,"excerpt":"Un siglo puede parecer mucho tiempo, sobre todo si se mide pensando en nuestra propia vida como escala de referencia, pero si se piensa bien, en la historia un siglo no es ni un suspiro. Por eso, siempre me llama la atenci\u00f3n c\u00f3mo han cambiado algunas cosas en apenas cien\u2026","rel":"","context":"En \u00abObsolescencia\u00bb","block_context":{"text":"Obsolescencia","link":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/?cat=3"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/alpoma.net\/tecob\/wp-content\/uploads\/2012\/05\/7294498294_943c03d45a_o.jpg?resize=350%2C200&ssl=1","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/alpoma.net\/tecob\/wp-content\/uploads\/2012\/05\/7294498294_943c03d45a_o.jpg?resize=350%2C200&ssl=1 1x, https:\/\/i0.wp.com\/alpoma.net\/tecob\/wp-content\/uploads\/2012\/05\/7294498294_943c03d45a_o.jpg?resize=525%2C300&ssl=1 1.5x"},"classes":[]},{"id":1216,"url":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/?p=1216","url_meta":{"origin":540,"position":5},"title":"El pueblo borrado del mapa por Los \u00c1ngeles","author":"alpoma","date":"20 septiembre 2009","format":false,"excerpt":"Ransom Riggs es un escritor y cineasta que vive en Los \u00c1ngeles, cuyos ensayos fotogr\u00e1ficos me encantan. Uno de ellos cay\u00f3 en mi punto de mira para realizar este art\u00edculo. Antes de continuar, quiero desde aqu\u00ed expresar mi agradecimiento al autor por darme permiso para reproducir sus im\u00e1genes en TecOb.\u2026","rel":"","context":"En \u00abGeo\u00bb","block_context":{"text":"Geo","link":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/?cat=5"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/alpoma.net\/tecob\/wp-content\/uploads\/2009\/09\/3937833042_383466a435_o.jpg?resize=350%2C200&ssl=1","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/alpoma.net\/tecob\/wp-content\/uploads\/2009\/09\/3937833042_383466a435_o.jpg?resize=350%2C200&ssl=1 1x, https:\/\/i0.wp.com\/alpoma.net\/tecob\/wp-content\/uploads\/2009\/09\/3937833042_383466a435_o.jpg?resize=525%2C300&ssl=1 1.5x"},"classes":[]}],"jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/540","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=540"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/540\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/10474"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=540"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=540"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=540"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}