{"id":3789,"date":"2010-12-03T19:53:01","date_gmt":"2010-12-03T17:53:01","guid":{"rendered":"http:\/\/www.alpoma.net\/tecob\/?p=3789"},"modified":"2010-12-04T01:56:18","modified_gmt":"2010-12-03T23:56:18","slug":"val-del-omar-el-hombre-que-sono-el-futuro-del-cine","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/?p=3789","title":{"rendered":"Val del Omar, el hombre que so\u00f1\u00f3 el futuro del cine"},"content":{"rendered":"<p><em>Este art\u00edculo corresponde a una versi\u00f3n reducida del que publiqu\u00e9 en la revista <strong><a href=\"http:\/\/www.historiadeiberiavieja.com\/\">Historia de Iberia Vieja<\/a><\/strong>, n\u00famero 66, edici\u00f3n de diciembre de 2010.<\/em> <\/p>\n<p><em><a href=\"http:\/\/www.flickr.com\/photos\/alpoma\/5228991343\/\" title=\"Art\u00edculo en HDIV, Flickr\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/farm6.static.flickr.com\/5289\/5228991343_b20ce13354_m.jpg\" width=\"240\" height=\"179\" alt=\"Val del Omar\" class=\"dch\"\/><\/a>Un correo electr\u00f3nico del director de esta revista me previno sobre <strong><a href=\"http:\/\/www.museoreinasofia.es\/exposiciones\/actuales\/val-del-omar.html\">cierta muestra que el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sof\u00eda est\u00e1 celebrando<\/a><\/strong>, y as\u00ed lo har\u00e1 hasta finales de febrero de 2011, centrada en una figura tan misteriosa como olvidada del cine y la invenci\u00f3n en Espa\u00f1a. Qued\u00f3 intrigado con cierto reportaje televisivo sobre <strong><a href=\"http:\/\/www.valdelomar.com\">Jos\u00e9 Val del Omar<\/a><\/strong>, protagonista de la citada muestra, y me lanz\u00f3 la sugerencia de redactar algo sobre este personaje tan singular. \u00a1Y qu\u00e9 personaje! Lo ten\u00eda guardado en una carpeta, junto con muchos otros sobresalientes pioneros, ya ca\u00eddos en el olvido casi todos, y qui\u00e9n sabe cu\u00e1ndo se me hubiera ocurrido escribir sobre este genio de las im\u00e1genes en movimiento si no llega a ser por esta excusa muse\u00edstica. Adem\u00e1s, ni tengo tiempo ni oportunidad de asistir a esa muestra y, como a muchas m\u00e1s personas les sucede lo mismo, \u00bfqu\u00e9 mejor oportunidad que rescatar brevemente de las brumas del tiempo al bueno de Val del Omar?<\/em><\/p>\n<p>Es t\u00edpico de estas tierras, como en todas partes nace genios y, tambi\u00e9n como en tantos sitios, muchos no llega a dar los frutos a los que podr\u00edan haber llegado en un ambiente adecuado pero, por desgracia, parece que aqu\u00ed esa desgracia es mucho m\u00e1s habitual y, adem\u00e1s, cuando ciertas personas excepcionales sobresalen por encima del com\u00fan de los mortales, nos empe\u00f1amos en condenarlos al olvido. Este p\u00e1rrafo, que puede sonar a filosof\u00eda barata o a lamento est\u00e9ril, creo que puede aplicarse a la perfecci\u00f3n al caso de Jos\u00e9 Val del Omar. Nacido en Loja, Granada, en octubre de 1904,<strong> vivi\u00f3 una existencia repleta de creatividad<\/strong>, siempre adelantado a su tiempo, hasta que falleci\u00f3 en Madrid en 1982. Es una l\u00e1stima que no pudiera llegar a ver las maravillas del siglo XXI, sin ninguna duda Val del Omar hubiera disfrutado como un ni\u00f1o con Internet, la telefon\u00eda m\u00f3vil y, sobre todo, con cualquier tecnolog\u00eda relacionada con la realidad virtual porque, aunque suene raro, el granadino so\u00f1\u00f3 con algo muy similar y se empe\u00f1\u00f3 en darle forma f\u00edsica.<\/p>\n<p><strong>Director de cine e inventor<\/strong><br \/>\nContempor\u00e1neo de grandes genios de la talla de Federico Garc\u00eda Lorca, nuestro protagonista no se conform\u00f3 con las t\u00e9cnicas cinematogr\u00e1ficas de su \u00e9poca, ni con crear guiones y propuestas esc\u00e9nicas radicales. Lo que realmente llamaba su atenci\u00f3n era sobrepasar los l\u00edmites de cualquier t\u00e9cnica que pudiera tener que ver con la percepci\u00f3n humana y, en esa tarea, empe\u00f1\u00f3 toda su vida. Inici\u00f3 su tarea de revolucionar el cine en la \u00e9poca de la Segunda Rep\u00fablica m\u00e1s, como sucedi\u00f3 con tantos otros, la Guerra Civil supuso para \u00e9l un grave contratiempo que fren\u00f3 gravemente su trabajo.<\/p>\n<p>Suya es una mezcla entre teor\u00eda vanguardista y propuesta tecnol\u00f3gica que denomin\u00f3 PLAT o, lo que es igual, una s\u00edntesis extra\u00f1a para la \u00e9poca con la que pretend\u00eda hacer saltar por los aires los l\u00edmites del cine. PLAT, su idea <strong>Picto-Lum\u00ednico-Audio-T\u00e1ctil<\/strong>, se encaminaba a ir donde nadie se hab\u00eda atrevido. Imagin\u00f3 que las im\u00e1genes se pod\u00edan tocar, que las pantallas cinematogr\u00e1ficas se quedaban peque\u00f1as para mostrar una experiencia total para el espectador. \u00bfA qu\u00e9 nos suena eso? El <strong>cine tridimensional y la realidad virtual<\/strong>, incluso la interacci\u00f3n con escenarios como en los m\u00e1s actuales juegos de ordenador, fueron adelantados en sus propuestas que, si bien no lograron pleno desarrollo t\u00e9cnico debido a las limitaciones de la \u00e9poca, se encontraban ya muy avanzadas desde el punto de vista te\u00f3rico en sus propuestas. <\/p>\n<p>Val del Omar no fue un <strong>director de cine<\/strong> muy prol\u00edfico y ni siquiera logr\u00f3 mucho predicamento entre sus contempor\u00e1neos. Apenas alumbr\u00f3 poco m\u00e1s de diez pel\u00edculas que, para colmo, eran tan arriesgadas y experimentales que dif\u00edcilmente fueron comprendidas. Algunas nunca fueron completadas, y de ellas casi no quedan restos, otras han sido recuperadas por osados y voluntariosos amantes del arte de las im\u00e1genes en movimiento. Pero, no es esta escasa obra filmada lo que importa de verdad, sino su forma integradora de entender el arte, donde la luz, el sonido y la percepci\u00f3n t\u00e1ctil se un\u00edan en un todo. Si Wagner so\u00f1\u00f3 con la \u201cobra de arte total\u201d, en la que se crear\u00eda una miscel\u00e1nea de m\u00fasica y artes esc\u00e9nicas, dando como resultado las impresionantes \u00f3peras que nos leg\u00f3, Val del Omar fue mucho m\u00e1s lejos. Su idea de crear una tecnolog\u00eda que estimulara todos los sentidos para difundir algo que iba mucho m\u00e1s all\u00e1 del cine s\u00ed que era arte total y, por ello, result\u00f3 tan extra\u00f1o para sus coet\u00e1neos. <\/p>\n<p>Desde que era muy peque\u00f1o, Val del Omar experiment\u00f3 con toda clase de artilugios para manejar la luz. El cine siempre fue para \u00e9l una fuente de inspiraci\u00f3n sin l\u00edmites. Lo que al principio s\u00f3lo eran juegos sencillos, con linternas y lentes, fueron con el paso del tiempo y del aprendizaje evolucionando hacia t\u00e9cnicas sorprendentes que mezclaban la holograf\u00eda e incluso los l\u00e1seres, pues siempre se encontraba al tanto de las \u00faltimas tecnolog\u00edas y se empe\u00f1aba en aplicarlas a su idea sobre el futuro del arte. No se trat\u00f3 de un diletante que jugaba con m\u00e1quinas para hacer efectos m\u00e1s o menos efectistas, ni mucho menos. Su labor te\u00f3rica, excepcional donde las haya en su campo, tuvo sus frutos en gran cantidad de complejas patentes que encontraban aplicaciones en infinidad de \u00e1reas, como los usos del l\u00e1ser para grabar y reproducir sonidos, lentes para proyectar im\u00e1genes con efectos asombrosos, s\u00edntesis entre el ser humano y la m\u00e1quina, todo ello se adelant\u00f3 d\u00e9cadas a la tecnolog\u00eda de los DVD e incluso de los robots y androides. <strong>\u00bfPor qu\u00e9 se ha olvidado toda esa corriente de ingenio sin igual?<\/strong> Posiblemente uno de los principales culpables fue el propio Val del Omar que, siempre caminando dos pasos por delante de las m\u00e1s avanzadas propuestas de su tiempo, no supo, o no quiso, \u201cvender\u201d sus ideas de forma sencilla. Puede que en otro \u00e1mbito geogr\u00e1fico hubiera encontrado m\u00e1s eco, o le hubieran tratado como un loco, nunca se sabe.<\/p>\n<p><strong>Buscando la obra de arte perfecta<\/strong><br \/>\nHay que reconocerlo, <strong>era un visionario<\/strong>, con toda la carga negativa que esa palabra contiene. Supo comprender hacia d\u00f3nde ir\u00eda la tecnolog\u00eda del entretenimiento con d\u00e9cadas de adelanto, pero no logr\u00f3 el apoyo de sus iguales, en caso de que alguno hubiera entendido sus arriesgadas propuestas, ni tampoco encontr\u00f3 una manera de convertir de forma \u00f3ptima lo que so\u00f1aba en tecnolog\u00eda funcional. <\/p>\n<p>Sus juegos con linternas, de ni\u00f1o, le llevaron a amar el cine hasta que a principios de los a\u00f1os veinte, despu\u00e9s de un viaje a Par\u00eds, ese amor se convirti\u00f3 en imperecedera pasi\u00f3n que ya nunca le abandon\u00f3. En 1925 film\u00f3 su primer largometraje, <em>En un rinc\u00f3n de Andaluc\u00eda<\/em>, todo un logro para un chaval que so\u00f1aba con dedicarse al cine que, en un extra\u00f1o cambio de rumbo, se convirti\u00f3 en obra maldita. Como hiciera Paul Dukas cuando decidi\u00f3 destruir gran parte de su obra musical, el joven Val del Omar entendi\u00f3 que esa pel\u00edcula era un desastre que no merec\u00eda ser legado a la posteridad, por lo que se emepe\u00f1\u00f3 en eliminar toda huella posible de su existencia. En esos a\u00f1os tempranos de actividad febril ya publicaba obras en las que deseaba hacer llegar sus avanzadas ideas sobre objetivos de \u00e1ngulo variable y efectos especiales que recuerdan al cine tridimensional. Fueron tiempos felices, de experimentos y de relaci\u00f3n con lo m\u00e1s excelso del mundo de las artes y del cine en el Madrid republicano. Trabaj\u00f3 en las Misiones Pedag\u00f3gicas y rod\u00f3 numerosos documentales que, casi en su totalidad, se han perdido para siempre. Lleg\u00f3 la guerra y todo se torci\u00f3. En esos <strong>turbulentos momentos<\/strong> colabor\u00f3 con el gran Josep Renau y trabaj\u00f3 en el salvamento de diversos fondos del Museo del Prado y de la Biblioteca Nacional m\u00e1s, por desgracia, se encontr\u00f3 entre la espada y la pared porque, sabiendo ambos bandos en conflicto las habilidades cinematogr\u00e1ficas de nuestro genio, quisieron emplearlo para fines propagand\u00edsticos. Todo aquello dej\u00f3 amarga huella en Val del Omar, que se encerr\u00f3 a partir de entonces en sus m\u00e1s extra\u00f1as fantas\u00edas tecnol\u00f3gicas. <\/p>\n<p>Pasada la guerra continu\u00f3 su infatigable investigaci\u00f3n para lograr una s\u00edntesis perfecta entre la imagen y el sonido. Aprovech\u00f3 la nueva tecnolog\u00eda electr\u00f3nica para dar forma a su primera patente, el di\u00e1fono, que fue aceptada en 1944 y que se relacionaba con algo tan novedoso entonces, como incluso ahora, como son los <strong>sistemas de sonido que tienen en cuenta el espacio, esto es, algo que iba mucho m\u00e1s all\u00e1 de lo estereof\u00f3nico<\/strong>. A principios de los a\u00f1os cincuenta alumbr\u00f3 su pel\u00edcula \u201cAguaespejo granadino\u201d, una arriesgada experiencia en la que deseaba mostrar toda su idea sobre el nuevo arte visual y sonoro. Aunque no fue comprendido por muchos, logr\u00f3 llamar la atenci\u00f3n en varios festivales de cine internacionales, donde fue tratado como nuevo genio del cine. Fue el comienzo de una carrera en la que lo experimental siempre estaba presente. En el <strong>festival de Cannes<\/strong> de 1961 logr\u00f3 ser premiado por su obra <em>Fuego en Castilla<\/em>, donde introduc\u00eda sus ideas de unir la imagen y lo t\u00e1ctil, adem\u00e1s de contar con una banda sonora propia que exploraba lo m\u00e1s avanzado en t\u00e9cnicas de sonido electroac\u00fastico. Fue el primero de varios \u00e9xitos en otros festivales a lo largo de todo el mundo. Trabaj\u00f3 entonces en otras ideas que dej\u00f3 inacabadas, que deb\u00edan completar su <em>Tr\u00edptico Elemental de Espa\u00f1a<\/em> y, adem\u00e1s, aprovech\u00f3 para mirar hacia algo novedoso en lo que \u00e9l ve\u00eda el verdadero futuro: la televisi\u00f3n. No andaba por mal camino, pues era una tecnolog\u00eda en la que deposit\u00f3 grandes esperanzas, sobre todo para difundir conocimientos, pero como no puede abarcarse todo, tuvo que dejar a medio camino otros proyectos cinematogr\u00e1ficos. <\/p>\n<p>El <strong>4 de agosto de 1982<\/strong> un accidente de autom\u00f3vil se llev\u00f3 la vida de Val del Omar cuando, sin haber dejado de so\u00f1ar, se encontraba trabajando sin descanso en dar forma a su idea de la tecnolog\u00eda Picto-Lum\u00ednico-Audio-T\u00e1ctil, donde la poes\u00eda visual, la televisi\u00f3n, el cine, el v\u00eddeo, los robots y el l\u00e1ser encontraban una sintesis que pocos lograban entender pero que hac\u00eda so\u00f1ar con un futuro que para nosotros es presente. S\u00ed, habr\u00e1 que reconocerlo, ninguno de sus inventos tuvo gran difusion, ni sus pel\u00edculas fueron grandes \u00e9xitos de p\u00fablico, no fue comprendido por casi nadie y, para colmo, no pudo desarrollar al m\u00e1ximo su idea central de unir todos los sentidos en una experiencia art\u00edstica total pero, \u00bfacaso importa? Porque ha quedado el eco de alguien realmente genial que, gracias a muestras y exposiciones como la que se celebra ahora mismo en Madrid, nos ense\u00f1a que no hay nada nuevo bajo el sol y que siempre existen personajes que, para su desgracia, o qui\u00e9n sabe si por fortuna, son capaces de ver el futuro. Val del Omar explicaba, para quien le quisiera escuchar, que un d\u00eda el sonido, la luz y el t\u00e1cto, podr\u00edan coordinarse en una experiencia art\u00edstica sin igual. No lo entendieron entonces, ahora sabemos de qu\u00e9 hablaba: realidad virtual. Recordemos, pues, a Val del Omar como a un pionero, mezcla de genial artista sonoro y visual, que supo asomarse a la posteridad con gran certeza. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>Este art\u00edculo corresponde a una versi\u00f3n reducida del que publiqu\u00e9 en la revista Historia de Iberia Vieja, n\u00famero 66, edici\u00f3n de diciembre de 2010. 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