{"id":257,"date":"2005-12-09T20:27:29","date_gmt":"2005-12-09T18:27:29","guid":{"rendered":"http:\/\/www.alpoma.net\/tecob\/?p=257"},"modified":"2019-10-05T11:29:46","modified_gmt":"2019-10-05T09:29:46","slug":"los-casi-olvidados-descubridores-del-big-bang","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/?p=257","title":{"rendered":"Los (casi) olvidados descubridores del Big Bang"},"content":{"rendered":"<p>Tras el gran logro de la teor\u00eda de la relatividad general, Einstein dedic\u00f3 gran parte del resto de su vida a desarrollar un modelo cient\u00edfico que explicara la evoluci\u00f3n del universo, pero fracas\u00f3 en su empe\u00f1o. El paso del tiempo revel\u00f3 que el universo naci\u00f3 de una singularidad c\u00f3smica llamada Big Bang, o al menos, eso es lo que ahora forma la teor\u00eda aceptada, pero, \u00bfqui\u00e9nes idearon este modelo?<\/p>\n<p>Tres cient\u00edficos, no muy conocidos, pusieron las bases de la revoluci\u00f3n cosmol\u00f3gica. El ruso Alexandr Friedmann y el belga Georges Lema\u00eetre, el primero en 1922 y el segundo en 1927, expusieron teor\u00edas por las que merecer\u00edan ser conocidos como inventores de la idea del Big Bang. <\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"wp-content\/friedmann.jpg\" alt=\"Friedmann\" class=\"izda\"\/>Alexandr Friedmann naci\u00f3 en San Petersburgo en 1888. Estudi\u00f3 f\u00edsica y matem\u00e1ticas, fue piloto de aviaci\u00f3n durante la Primera Guerra Mundial y lleg\u00f3, muy joven, a ser profesor de la Universidad de Perm. A partir de 1920 se dedic\u00f3 a la investigaci\u00f3n y la docencia en la Universidad de Leningrado, donde realiz\u00f3 aportaciones de mucho inter\u00e9s a los campos de la meteorolog\u00eda, la astronom\u00eda y la aviaci\u00f3n. Poco tiempo despu\u00e9s de publicar sus teor\u00edas cosmol\u00f3gicas, que fueron la base del Big Bang, Alexandr mor\u00eda de forma repentina, era el a\u00f1o 1925. Los art\u00edculos de Friedmann de 1922 a 1924, escritos en alem\u00e1n, acompa\u00f1ados de un libro de divulgaci\u00f3n cient\u00edfica llamado: El Universo como espacio y tiempo, demuestran que su concepci\u00f3n del universo estaba por delante de su \u00e9poca. Cuando Einstein se encontraba atrapado en su idea del espacio estacionario, Friedmann ya estaba planteando las muchas alternativas que se suponen en universos evolucionarios. Para el cient\u00edfico ruso, aceptando la idea de un origen, habr\u00eda muchas formas de universo, desde el que se expande infinitamente en el tiempo hasta el que, llegado un punto m\u00e1ximo de expansi\u00f3n, se vuelve a contraer para retornar al punto inicial. Lleg\u00f3 a explicar el modelo del universo pulsante, en el que el cosmos, una vez expandido al m\u00e1ximo, retrocede hasta su origen para \u00abrebotar\u00bb y crear de nuevo otro universo en un baile de universos consecutivos eterno, cada uno de los cuales podr\u00eda regirse por leyes de la f\u00edsica totalmente diferentes entre s\u00ed.<\/p>\n<p>Friedmann fue el primero en hablar de modo cient\u00edfico acerca del origen y el final de nuestro universo. Ya entonces apunt\u00f3 una de las preguntas que, todav\u00eda, m\u00e1s atrae a los cosm\u00f3logos: si hubo un comienzo para el cosmos, \u00bfqu\u00e9 existi\u00f3 antes? De su teor\u00eda sobre el origen de todo, lleg\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que la edad del universo era mucho mayor de lo que se hab\u00eda supuesto hasta entonces. En esa \u00e9poca no se consideraba que la Tierra tuviera m\u00e1s de mil millones de a\u00f1os. Friedmann result\u00f3 tener raz\u00f3n, pues la edad de nuestro planeta ronda los 5.000 millones de a\u00f1os y la del universo puede rondar los 15.000 millones de a\u00f1os. La f\u00edsica no acogi\u00f3 con alegr\u00eda las tesis de Alexandr, no estaba preparada para que el cosmos mecanicista del relojero Newton se derrumbara del todo, la idea de un origen sonaba como algo fuera de lugar. Adem\u00e1s a muchos les parec\u00eda una idea trasnochada, fruto de mentes religiosas en busca del d\u00eda de la creaci\u00f3n a manos de Dios.<\/p>\n<p>El mismo Einstein achac\u00f3 a errores de c\u00e1lculo las conclusiones de Friedmann, aunque termin\u00f3 por rectificar, aceptando el m\u00e9rito del investigador ruso, el padre de la relatividad no aceptaba la idea de un \u00abinstante\u00bb cero. En 1924, Friedmann se adelanta todav\u00eda m\u00e1s a su tiempo y comienza a preguntarse sobre la estructura topol\u00f3gica del espacio y el tiempo, cosa que la astrof\u00edsica solamente comenzar\u00eda a explorar cincuenta a\u00f1os despu\u00e9s. Pero la desgracia cay\u00f3 sobre Alexandr a sus 37 a\u00f1os, al fallecer repentinamente.<\/p>\n<p>Justamente en esa \u00e9poca Georges Lema\u00eetre recoge el testigo de Friedmann, sin conocer sus trabajos, para construir los cimientos finales que dar\u00e1n origen a la teor\u00eda del Big Bang. Lema\u00eetre naci\u00f3 en B\u00e9lgica en 1894, estudi\u00f3 ingenier\u00eda hasta que, despu\u00e9s de la Gran Guerra, se decidi\u00f3 por la investigaci\u00f3n en f\u00edsica te\u00f3rica. Adem\u00e1s, en 1923, fue ordenado sacerdote y recibi\u00f3 formaci\u00f3n cient\u00edfica avanzada en Gran Breta\u00f1a y Estados Unidos. Hasta su muerte, a los 72 a\u00f1os, permaneci\u00f3 como profesor de la Universidad de Lovaina. Lema\u00eetre fue un apasionado de todo lo relacionado con el cosmos, la astronom\u00eda y las matem\u00e1ticas. Independientemente de Friedmann, descubri\u00f3 que las ecuaciones de Einstein admit\u00edan soluciones en las que se nos muestra un universo din\u00e1mico, no est\u00e1tico. Cotejando la teor\u00eda con las nuevas observaciones de las velocidades de desplazamiento de las galaxias, realizadas por astr\u00f3nomos estadounidenses, logr\u00f3 interpretaciones nuevas de los modelos cosmol\u00f3gicos: nace as\u00ed su versi\u00f3n de la expansi\u00f3n universal.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"wp-content\/lem_ein.jpg\" alt=\"Lemaitre y Einstein\" class=\"dch\"\/>Siguiendo por estos caminos, por pura l\u00f3gica, y un pensamiento profundo mantenido durante largo tiempo, el sacerdote astr\u00f3nomo formul\u00f3 una hip\u00f3tesis muy arriesgada para su tiempo. Porque, si el universo se expande, en el pasado su tama\u00f1o debi\u00f3 de ser mucho m\u00e1s peque\u00f1o, con mayor densidad. Retrocediendo mucho en la pel\u00edcula del cosmos se llegar\u00eda al \u00abinstante\u00bb primigenio, el que dio origen a todo lo que observamos ahora. A partir de este modelo, completado y corregido por muchos otros investigadores, la ciencia cre\u00f3 el modelo del Big Bang. Hay que tener en cuenta que todos estos descubrimientos los realiz\u00f3 Lema\u00eetre a principios del siglo XX, cuando hac\u00eda muy poco que Hubble hab\u00eda demostrado la existencia de las galaxias, y el efecto doppler, aplicado a la luz, apenas si se hab\u00eda comenzado a utilizar.<\/p>\n<p>El a\u00f1o 1927 ve la luz su art\u00edculo explicativo del nuevo modelo, relacionando la expansi\u00f3n del universo, ideada a partir de las ecuaciones de la relatividad general, con las observaciones de Hubble. Uniendo teor\u00eda y observaci\u00f3n, anunci\u00f3 tambi\u00e9n, que existe una relaci\u00f3n proporcional entre la velocidad de expansi\u00f3n y la distancia de las galaxias, adelant\u00e1ndose muchas d\u00e9cadas a la aceptaci\u00f3n general de esta teor\u00eda.<\/p>\n<p>Pero, al igual que ocurri\u00f3 con Friedmann, al joven sacerdote no se le hizo demasiado caso. El mismo a\u00f1o de la publicaci\u00f3n de su arriesgado art\u00edculo sobre la expansi\u00f3n universal, se entrevista con Albert Einstein. El genio alem\u00e1n reconoci\u00f3 la tenacidad investigadora de Lema\u00eetre, pero concluy\u00f3 afirmando que su modelo de universo le parec\u00eda algo insostenible. En 1929 Edwin Hubble public\u00f3 su famosa ley de la proporcionalidad entre la velocidad de desplazamiento de las galaxias y la distancia. Esta ley, conocida por los cosm\u00f3logos como Ley de Hubble, es muy similar a la presentada por Lema\u00eetre dos a\u00f1os antes.<\/p>\n<p>Pocos a\u00f1os despu\u00e9s Arthur S. Eddington traduce el art\u00edculo del astr\u00f3nomo belga al ingl\u00e9s. A partir de aqu\u00ed, uniendo la Ley de Hubble con el concepto de universo en expansi\u00f3n de Lema\u00eetre, se cre\u00f3 un nuevo modelo v\u00e1lido, por lo menos desde el punto de vista te\u00f3rico. La novedad lleg\u00f3 a ser aceptada incluso por el mism\u00edsimo Einstein. Pero Lema\u00eetre no se hab\u00eda quedado en el asunto de la expansi\u00f3n. En su af\u00e1n por ir m\u00e1s all\u00e1, se centr\u00f3 en el propio g\u00e9nesis. En su libro de 1931, explica su idea sobre una fase inicial del cosmos, como una explosi\u00f3n. Para llegar a sus nuevas teor\u00edas, volvi\u00f3 a utilizar la experimentaci\u00f3n de vanguardia, en este caso la de los f\u00edsicos at\u00f3micos. Utilizando los fen\u00f3menos de radiaci\u00f3n, Lema\u00eetre ide\u00f3 un universo inicial cuya \u00abdesintegraci\u00f3n\u00bb gener\u00f3 todo la materia y el espacio actuales. Su empleo del t\u00e9rmino \u00abcreaci\u00f3n\u00bb fue muy criticado en los foros cient\u00edficos. Pero no hay que pensar en un astr\u00f3nomo, que como sacerdote, un\u00eda religi\u00f3n y ciencia. Nada de eso, Lema\u00eetre siempre separaba sus convicciones religiosas de su labor cient\u00edfica, como base para un juego limpio y neutral en el mundo del conocimiento. Sea por lo que fuere, su modelo no recibi\u00f3 aceptaci\u00f3n alguna.<\/p>\n<p>Hubo de pasar mucho tiempo hasta que, en 1965, Arno Penzias y Robert Wilson descubrieron el fondo c\u00f3smico de radiaci\u00f3n, poniendo as\u00ed las bases experimentales del modelo actual de expansi\u00f3n del universo. Mortalmente enfermo de leucemia, Lema\u00eetre recibi\u00f3 con alegr\u00eda esta confirmaci\u00f3n, tard\u00eda, de sus teor\u00edas.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"wp-content\/alpher.jpg\" alt=\"Alpher\" class=\"izda\"\/>En 1948 el f\u00edsico norteamericano Ralph Alpher, tercer jugador en la partida de los olvidados descubridores del Big Bang, escribi\u00f3 su tesis doctoral. \u00bfDe qu\u00e9 trataba? Pues, ni m\u00e1s ni menos, que del origen del universo. Explicaba matem\u00e1ticamente c\u00f3mo el universo pudo surgir de una \u00abexplosi\u00f3n\u00bb. Pero, como a Friedmann y a Lema\u00eetre, el adelantarse a su tiempo le trajo muchos disgustos. Los a\u00f1os fueron pasando desde la presentaci\u00f3n de su tesis y nadie se acordaba del trabajo de Alpher.<\/p>\n<p>Entonces, a mediado de la d\u00e9cada de los sesenta, dos curiosos radiaoastr\u00f3nomos de los Laboratorios Bell descubrieron, como ya he mencionado, el fondo c\u00f3smico de microondas, lo que evidenciaba lo ciertas que fueron las teor\u00edas de Ralph. Pero, ni Penzias ni Wilson oyeron jam\u00e1s hablar de la tesis doctoral del pionero Alpher, as\u00ed que, de nuevo, el Premio Nobel recay\u00f3 en los dos radioastr\u00f3nomos y del f\u00edsico adelantado a su tiempo no se dijo absolutamente nada. El consejero de su tesis, en la Universidad George Washington, fue George Gamow, otro de los pioneros del Big Bang. Alpher comenz\u00f3 a pensar qu\u00e9 ocurri\u00f3 en el instante cero, donde parec\u00eda que las leyes de la f\u00edsica no eran aplicables. Por consejo de Gamow, decidi\u00f3 olvidarse del \u00abpunto\u00bb cero y centrarse en el momento donde las leyes f\u00edsicas, tal y como las conocemos, comenzaron a funcionar. Alpher y Gamow se concentraron en el estudio de un cosmos bastante m\u00e1s \u00abfr\u00edo\u00bb que el del \u00abinstante\u00bb cero, un universo al que llamaron <em>Ylem<\/em>, palabra griega para llamar a la materia prima de la vida, el tiempo en el que la materia y las radiaciones comenzaron a existir por separado.<\/p>\n<p>Los modelos dise\u00f1ados fueron evolucionando, desecharon muchos, idearon otros, pero finalmente lograron una aproximaci\u00f3n al problema sobre el origen de los elementos qu\u00edmicos en el universo. Se introdujo Alpher en unos mundos gobernados, en aquella \u00e9poca, por la teolog\u00eda, temas a los que la ciencia no se hab\u00eda atrevido a entrar. En el duro trabajo de investigaci\u00f3n, Alpher recibi\u00f3 un apoyo inestimable de su joven esposa, Louise, a la que conoci\u00f3 en 1940 en la universidad, siendo ella estudiante de psicolog\u00eda. Gamow, una vez le\u00edda la aportaci\u00f3n de Alpher, decidi\u00f3 incluir, para su publicaci\u00f3n, el nombre de Hans Bethe. Gamow, hombre exc\u00e9ntrico, pensaba que, incluyendo como coautor el apellido del famoso cient\u00edfico de Los Alamos, el trabajo ganar\u00eda en credibilidad, al ser altamente especulativo. Alpher acept\u00f3, pero con reticencias. Al fin lleg\u00f3 el d\u00eda de defender su tesis doctoral. Alpher entr\u00f3 al auditorio y observ\u00f3, aterrado, c\u00f3mo hab\u00eda m\u00e1s de trescientas personas esperando escuchar su exposici\u00f3n, cuando lo normal era que no se presentaran m\u00e1s que un pu\u00f1ado de amigos del lector. Entre ellos, grandes f\u00edsicos, como el propio Bethe, periodistas y curiosos, que hab\u00edan llegado impulsados por la publicidad medi\u00e1tica involuntaria que hab\u00eda supuesto la publicaci\u00f3n del ensayo preliminar firmado por los tres \u00abautores\u00bb. Todos quer\u00edan conocer al hombre que, se supon\u00eda, sab\u00eda c\u00f3mo surgi\u00f3 el universo. Los periodistas, que no entendieron casi nada de la exposici\u00f3n, respondieron a la ma\u00f1ana siguiente con columnas en los diarios mostr\u00e1ndose esc\u00e9pticos, e incluso enga\u00f1ados. Las ideas de Alpher sobre la s\u00edntesis de los elementos en un universo infinitamente peque\u00f1o y caliente, hicieron que recibiera muchas cr\u00edticas e incluso cartas de personas que le comunicaban haber rezado por la salvaci\u00f3n de su alma, irremisiblemente perdida, por haberse atrevido a cuestionar al Libro del G\u00e9nesis. En sus art\u00edculos posteriores, Alpher indic\u00f3 que, para encontrar una prueba de sus teor\u00edas, se deber\u00eda buscar la radiaci\u00f3n residual de aquel primer y violento instante. Tras muchos ensayos, art\u00edculos y conferencias, a Alfer no se le hace caso.<\/p>\n<p>En 1955, el cient\u00edfico, apesadumbrado, decide aceptar un cargo en la General Electric, pues deb\u00eda mantener a su familia, lejos del mundo cient\u00edfico. Tristemente, en 1965, se produce un hecho que debi\u00f3 ser motivo de felicidad. Se publica en ese a\u00f1o el trabajo sobre la radiaci\u00f3n de microondas por parte de Wilson y Penzias, pero no se menciona por ninguna parte a Alpher. As\u00ed, totalmente olvidados, Alpher, Gamow y su colaborador German, iniciaron un proceso de \u00abmot\u00edn\u00bb por medio de ensayos y cartas sobre el tema. Gamow muri\u00f3 en 1968, pero los dos miembros restantes del equipo continuaron su batalla. Nadie les hace ning\u00fan caso. Un infarto llam\u00f3 a las puertas del coraz\u00f3n de Ralph Alpher a finales de los a\u00f1os setenta.<\/p>\n<p>En 1989, la NASA lanz\u00f3 al espacio la famosa sonda COBE, que explorar\u00eda muchos de los asuntos tratados por Alpher y Herman. Los dos ancianos cient\u00edficos fueron testigos de aquel lanzamiento, invitados por la agencia espacial. En los \u00faltimos tiempos muchas instituciones de todo el mundo invitaron a Ralph como conferenciante, o para darle alg\u00fan premio menor, postreras muestras de reconocimiento para un anciano cient\u00edfico casi olvidado.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>Tras el gran logro de la teor\u00eda de la relatividad general, Einstein dedic\u00f3 gran parte del resto de su vida a desarrollar un modelo cient\u00edfico que explicara la evoluci\u00f3n del <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/?p=257\" title=\"Los (casi) olvidados descubridores del Big Bang\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":1,"featured_media":14731,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-257","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-innovacion"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/wp-content\/uploads\/2005\/12\/alpher.jpg","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p93Dc1-49","jetpack-related-posts":[{"id":6931,"url":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/?p=6931","url_meta":{"origin":257,"position":0},"title":"El universo conocido","author":"alpoma","date":"24 julio 2012","format":false,"excerpt":"Simuladores astron\u00f3micos hay muchos y muy buenos. 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