{"id":2219,"date":"2010-02-24T00:58:29","date_gmt":"2010-02-23T22:58:29","guid":{"rendered":"http:\/\/www.alpoma.net\/tecob\/?p=2219"},"modified":"2010-02-24T03:05:10","modified_gmt":"2010-02-24T01:05:10","slug":"cardano-en-el-taller","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/?p=2219","title":{"rendered":"Cardano en el taller"},"content":{"rendered":"<blockquote><p>Desconozco si lograr\u00e9 entretener a alg\u00fan lector con este experimento, s\u00f3lo he de consignar aqu\u00ed que me he divertido ideando esta ficci\u00f3n, destinada para la <strong><a href=\"http:\/\/carnavaldelafisica.ning.com\/\">Cuarta Edici\u00f3n del Carnaval de F\u00edsica<\/a><\/strong>. Por supuesto, el objetivo bajo todo este largo escrito es mostrar lo que siempre he deseado en <em>TecOb<\/em>, a saber, que bajo conceptos complejos, la \u00ababurrida\u00bb ciencia se basa en el trabajo y la pasi\u00f3n de seres humanos cuyas vidas son apasionantes.<\/p><\/blockquote>\n<p>Un viejo Mercedes Benz, de majestuoso porte y negra silueta, tomaba una empinada curva camino del taller m\u00e1s cercano. En su viaje, un molesto crujido aparec\u00eda cada pocos segundos, claro s\u00edntoma de que algo no marchaba bien en las entra\u00f1as del vetusto cacharro. <\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/farm5.static.flickr.com\/4055\/4383325526_a00e704335_o.gif\" alt=\"img\" class=\"dch\"\/>El sufrido veh\u00edculo pas\u00f3 el resto de la tarde en lo alto de un elevador hidr\u00e1ulico, siendo atendido por un alegre mec\u00e1nico que no dejaba de tararear las canciones que sonaban de fondo, surgiendo de la acatarradas membranas de los altavoces de una radio cuyo plateado brillo de calamina hac\u00eda ya mucho tiempo que se hab\u00eda convertido en triste color merengue.<\/p>\n<p>\u2014 \u00a1Esto es un co\u00f1azo!<\/p>\n<p>La frase son\u00f3 fuerte, seca y, adem\u00e1s, por duplicado. El eco producido por el techo de teja de fibrocemento de la nave se encarg\u00f3 de que la queja sonara como deb\u00eda, a medio camino entre el tedio y un incipiente cabreo. Y todo el mundo se gir\u00f3, no era para menos. En el centro del taller, en medio de una abigarrada familia de elevadores, entre viejos autom\u00f3viles dolientes, un chaval con aspecto de haberse mordido la lengua resoplaba sin cesar. El mec\u00e1nico no dedic\u00f3 al exabrupto m\u00e1s que unas d\u00e9cimas de segundo. Lo mismo hicieron otros compa\u00f1eros suyos, cada uno ocupado en sus propios asuntos, ya fuere cambiar el filtro de aceite en un ajado Seat Toledo o instalar una flamante radio digital con lector de discos compactos en un Twingo de tercera mano.<\/p>\n<p>S\u00ed, de acuerdo, el paisaje no era agradable, sobre todo para un adolescente que se acababa de quedar sin bater\u00eda en el m\u00f3vil y sin tener a mano nada con lo que pasar el rato. Un tiempo que se estiraba como el chicle y que, para colmo, se convert\u00eda en da\u00f1ina metralla, segundo a segundo, capaz de hacer enloquecer al chico con la pesada m\u00fasica de la radio, que se empe\u00f1aba en vomitar canciones que a \u00e9l le parec\u00edan m\u00e1s rancias que los c\u00e1nticos que hubieran sido del gusto de los cavern\u00edcolas.<\/p>\n<p>La estampa pintaba mal, por lo que el profesor decidi\u00f3 acudir a su arma favorita: la imaginaci\u00f3n. <\/p>\n<p>\u2014S\u00ed, una lata, pero al menos nos queda una hora aqu\u00ed, as\u00ed que habr\u00e1 que pasarlo bien, \u00bfno te parece? \u2014el profesor, cuyo Mercedes enfermo era el culpable de aquella inc\u00f3moda situaci\u00f3n, empez\u00f3 a construir en su cabeza una historia con la que entretener al chaval.<br \/>\n\u2014\u00bfY c\u00f3mo vamos a hacerlo si todo aqu\u00ed es un muermo? \u2014no le faltaba raz\u00f3n al joven, que se dol\u00eda cada minuto m\u00e1s y m\u00e1s, pensando que hac\u00eda ya bastante rato que su t\u00edo y \u00e9l deb\u00edan haber llegado a casa.<br \/>\n\u2014Con eso&#8230; \u2014y dejando la frase en suspenso, t\u00edo y sobrino, que por lo general se comportaban como dos desconocidos que se cruzan furtivamente en la calle, sin sentir tener nada en com\u00fan entre ellos en las escasas ocasiones que pasaban tiempo juntos, miraron al un\u00edsono hacia lo alto, siguiendo la ruta marcada por un dedo en alto.<\/p>\n<p>Como profesor de f\u00edsica e irredento rat\u00f3n de biblioteca, el propietario del Mercedes comenz\u00f3 a desplegar su estrategia de entretenimiento, precisamente con ese primer movimiento, levantando el brazo y apuntando firmemente con el dedo hacia arriba. Sab\u00eda que, a pesar de su aparente hostilidad, a su sobrino le gustaba escuchar sus historias.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY eso qu\u00e9 es? \u2014pregunt\u00f3 el chico con tono cansado.<br \/>\n\u2014Eso es, ni m\u00e1s ni menos, la causa por la que estamos aqu\u00ed.<br \/>\n\u2014Ah, vale, es la pieza que ha cascado&#8230;<br \/>\n\u2014\u00a1S\u00ed! \u2014interrumpi\u00f3 el profesor con vehemencia, calentando ya sus armas.<br \/>\n\u2014\u00bfY eso tiene algo de divertido?<br \/>\n\u2014No lo s\u00e9, eso depende de si te gustan las historias de sexo, sangre e intriga.<\/p>\n<p>Ante este desaf\u00edo, sobre todo en cuanto escuch\u00f3 la palabra sexo, los ojos del chico se abrieron de golpe, como si despertara de un pesado sue\u00f1o que le hubiera mantenido toda la tarde atontado. No esper\u00f3 el profesor a que la reacci\u00f3n de su p\u00fablico fuera m\u00e1s all\u00e1, sobre todo sabiendo que hab\u00eda empleado la palabra m\u00e1gica de forma exagerada, y pas\u00f3 a la acci\u00f3n. Adem\u00e1s de su sobrino, el mec\u00e1nico a su vera tambi\u00e9n afin\u00f3 uno de sus sentidos, en este caso el o\u00eddo, al llegar a su cerebro precisamente la misma palabra que despert\u00f3 de golpe al destinatario de la historia. <\/p>\n<p>Bajo la oscura panza del Mercedes, el joven y el mec\u00e1nico comenzaron a atender sin rechistar. El mec\u00e1nico no abri\u00f3 la boca, pero el cambio de gesto le delat\u00f3, dividiendo desde ese momento su atenci\u00f3n entre su labor arreglando el viejo veh\u00edculo y la prometida s\u00f3rdida narraci\u00f3n que esperaba escuchar.<\/p>\n<p>\u2014Ver\u00e1s, cada m\u00e1quina tiene mucha historia detr\u00e1s.<br \/>\n\u2014\u00a1No fastidies! \u00bfNo ir\u00e1s a contarme una chorrada de ciencia o algo as\u00ed? \u2014cort\u00f3 secamente el chico, aunque sin mucho \u00e1nimo, pues en el fondo deseaba o\u00edr algo que le alegrara la tarde y sab\u00eda que su t\u00edo era capaz de contar historias sorprendentes, aunque no por ello iba a ceder y mostrarse conforme relajando su aspecto rebelde.<br \/>\n\u2014S\u00ed, de ciencia, matem\u00e1ticas y&#8230; \u2014la audiencia se enfriaba por momentos\u2014 &#8230;pendencieros jugadores y mujeres de mala vida.<br \/>\n\u2014\u00a1Mola!<br \/>\n\u2014Mira esa pieza, la que nos ha fastidiado el viaje. <!--more--><\/p>\n<p>El profesor volvi\u00f3 a se\u00f1alar a las entra\u00f1as del Mercedes. All\u00ed, justamente donde estaba el mec\u00e1nico trasteando, aparec\u00eda una doble pieza de metal, un juego con dos horquillas de feo aspecto embadurnado en grasa. El coche, de tracci\u00f3n trasera, hab\u00eda comenzado a hacer un extra\u00f1o ruido intermitente unos d\u00edas atr\u00e1s pero no hab\u00eda sido hasta esa tarde cuando el molesto soniquete se hab\u00eda convertido en algo problem\u00e1tico. <\/p>\n<p>\u2014Eso es la junta card\u00e1nica, o card\u00e1n para los amigos. Es importante para que el choche se mueva, hace que dos ejes que giran en \u00e1ngulo uno con respecto al otro se mantengan unidos y el movimiento pueda transmitirse sin problemas.<br \/>\n\u2014\u00bfY d\u00f3nde est\u00e1 lo divertido de eso?<br \/>\n\u2014La gracia de esa pieza est\u00e1 en su nombre.<br \/>\n\u2014\u00bfCard\u00e1n? \u00bfY eso qu\u00e9 significa?<br \/>\n\u2014Es el apellido de un tipo singular, un aventurero que, entre otras cosas, ide\u00f3 este mecanismo. Los coches de hoy en d\u00eda, en su mayor\u00eda, ya no necesitan card\u00e1n, pues suelen ser de tracci\u00f3n delantera y no llevan \u00e1rbol de transmisi\u00f3n que necesite articularse, pero hace a\u00f1os pr\u00e1cticamente todos los autom\u00f3viles llevaban card\u00e1n, como todav\u00eda podr\u00e1s ver en los camiones.<br \/>\n\u2014Y el tipo ese, \u00bfse llamaba Card\u00e1n? \u00a1Vaya nombre!<br \/>\n\u2014S\u00ed, aunque m\u00e1s bien era su apellido. Se trataba del Girolamo Cardano&#8230;<br \/>\n\u2014\u00a1Es peor el nombre que el apellido!<br \/>\n\u2014Nos parece un nombre singular, claro, ten en cuenta que era italiano.<br \/>\n\u2014\u00bfY cu\u00e1ndo aparecen las italianas en esta historia? \u2014inquiri\u00f3 el chaval con voz burlona.<br \/>\n\u2014Ten paciencia, que todav\u00eda queda un rato largo hasta que el mec\u00e1nico limpie la junta. Suerte hemos tenido, no est\u00e1 rota, s\u00f3lo es un problema con el lubricante y la suciedad.<br \/>\n\u2014\u00a1Podr\u00edamos llamar al Cardano ese para que nos lo arregle m\u00e1s r\u00e1pido!<\/p>\n<p>El mec\u00e1nico mir\u00f3 al chico con desd\u00e9n, pensado en su madre de forma indecorosa, pero no dijo palabra y sigui\u00f3 a lo suyo.<\/p>\n<p>\u2014No molestes al mec\u00e1nico, un poco de paciencia y, adem\u00e1s, no creo que podamos llamar al viajo Card\u00e1n.<br \/>\n\u2014\u00bfHa muerto? \u2014la pregunta naci\u00f3 de la m\u00e1s profundo de la ingenuidad juvenil.<br \/>\n\u2014S\u00ed, hace m\u00e1s de cuatrocientos a\u00f1os.<br \/>\n\u2014\u00a1Ostras!, pero&#8230; \u00bfhab\u00eda coches entonces?<br \/>\n\u2014No, claro que no, los autom\u00f3viles apenas tienen un siglo, pero en su interior hay piezas ideadas por gentes de muchas \u00e9pocas, como Cardano. <\/p>\n<p>El ambiente era propicio, con el mec\u00e1nico removiendo la carbonilla, tratando de sellar la grieta que presentaba el protector de la junta card\u00e1n del Mercedes, el profesor calcul\u00f3 que tendr\u00eda al menos veinte minutos a su disposici\u00f3n para desplegar sus armas preferidas: la historia y la ciencia, justo hasta que pudieran volver a ponerse en camino. Lleg\u00f3 el momento de ponerse en acci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2014Cardano naci\u00f3 en Mil\u00e1n en el a\u00f1o 1501. No me preguntes la fecha porque mi memoria no llega para tanto&#8230;<br \/>\n\u2014\u00bfNo eras t\u00fa el que lo sab\u00eda todo&#8230; sabiondo? \u2014replic\u00f3 el peque\u00f1o burl\u00f3n.<br \/>\n\u2014No incordies, anda \u2014sonri\u00f3 el profesor.\u2014 La verdad es que, de peque\u00f1o, Cardano lo tuvo muy dif\u00edcil. Para empezar, era hijo ileg\u00edtimo de un abogado milan\u00e9s, aunque con el paso de los a\u00f1os sus padres terminaron cas\u00e1ndose.<br \/>\n\u2014Parece un culebr\u00f3n&#8230; \u2014el profesor decidi\u00f3 ignorar a partir de ese momento las anotaciones al margen de la conversaci\u00f3n que realizara su sobrino, decidido a no perder el hilo sobre el que elaboraba la narraci\u00f3n.<br \/>\n\u2014Era una \u00e9poca peligrosa, varios de sus hermanos murieron por culpa de epidemias de peste y, adem\u00e1s, la salud de Girolamo no era nada buena. Su padre, el abogado, era adem\u00e1s un matem\u00e1tico muy bueno, tanto que a veces era consultado por el mism\u00edsimo Leonardo da Vinci, \u00bfte suena el nombre?<br \/>\n\u2014\u00a1Claro! \u00bfNo era el de esos helic\u00f3pteros de madera del museo?<br \/>\n\u2014Vale, veo que algo te suena. Cardano aprendi\u00f3 matem\u00e1ticas y leyes de su padre, quien pens\u00f3 en su hijo como ayudante para su trabajo, pero cuando nuestro peque\u00f1o inventor de piezas de autom\u00f3vil \u2014dijo esto con graciosa entonaci\u00f3n\u2014 no pudo aprender m\u00e1s de su padre, decidi\u00f3 abandonar el hogar.<br \/>\n\u2014\u00bfSe fug\u00f3 de casa?<br \/>\n\u2014Posiblemente lo pens\u00f3, pero el verdadero problema era que su padre ten\u00eda pensado enviar a Girolamo a estudiar derecho y eso no le hac\u00eda gracia al mozalbete, porque deseaba aprender m\u00e1s matem\u00e1ticas y, sobre todo, ciencias. Se li\u00f3 parda, el padre y el hijo tuvieron una bronca de las que hacen historia, pero finalmente Cardano se sali\u00f3 con la suya y march\u00f3 a la Universidad de Pav\u00eda, a estudiar medicina.<br \/>\n\u2014Pero, \u00bfno quer\u00eda estudiar ciencias o matem\u00e1ticas?<br \/>\n\u2014S\u00ed, claro que s\u00ed, estudiando medicina podr\u00eda aprender de ciencia, o filosof\u00eda natural como se dec\u00eda entonces, en esa \u00e9poca era el camino m\u00e1s seguro para hacer algo parecido a lo que ahora conocemos como ciencia. Lo malo es que no le fue muy bien.<br \/>\n\u2014\u00bfLe suspendieron?<br \/>\n\u2014No, tuvo otros problemas mucho m\u00e1s graves que esa minucia. Su universidad se hallaba en medio de un territorio que entr\u00f3 en guerra con sus vecinos y a punto estuvo de convertirse en una v\u00edctima m\u00e1s de la barbarie. La universidad cerr\u00f3 sus puertas y Cardano debi\u00f3 marchar a Padua para terminar sus estudios. Adem\u00e1s, al poco muri\u00f3 su padre y, para su desgracia, empez\u00f3 a meterse en turbios asuntos pol\u00edticos. Decidi\u00f3 convertirse en rector de su universidad, cosa que logr\u00f3, pero s\u00f3lo a costa de ganarse muchos enemigos, sobre todo por su afilada lengua.<br \/>\n\u2014\u00bfDec\u00eda muchos tacos?<br \/>\n\u2014Ojal\u00e1 hubiera sido eso. Digamos que, siendo suaves, siempre dec\u00eda lo que no deb\u00eda donde no era necesario. Echaba en cara a todo el mundo sus faltas, o lo que a \u00e9l le parec\u00eda malas conductas, no era nada diplom\u00e1tico. Si cre\u00eda que eras un ladr\u00f3n, te lo llamaba a la cara en p\u00fablico. Cuando se enteraba de alg\u00fan l\u00edo, poco le faltaba para gritarlo a los cuatro vientos, era un aut\u00e9ntico bocazas.<br \/>\n\u2014\u00a1Vaya! Me gusta el tio este. \u00bfY las chicas cu\u00e1ndo aparecen?<br \/>\n\u2014Paso a paso mi peque\u00f1o aprendiz \u2014el joven mostr\u00f3 su extra\u00f1eza, pues no hab\u00eda captado la sutil referencia cinematogr\u00e1fica, a lo que \u00e1gilmente el profesor continu\u00f3 su narraci\u00f3n.\u2014 Es m\u00e1s, tiraba el dinero por la ventana. Su padre, hab\u00eda conseguido una peque\u00f1a fortuna con sus tratos como famoso abogado, pero eso no fue suficiente para que Cardano viviera holgadamente. En pocos a\u00f1os no le quedaba ya ni una moneda del tesoro de su padre as\u00ed que, con un sueldo decente pero acuciado por las deudas de su alocada vida, pens\u00f3 en alguna soluci\u00f3n.<br \/>\n\u2014Gastar menos.<br \/>\n\u2014\u00a1Nada de eso! \u00c9l deseaba incrementar los ingresos pero no disminuir los gastos as\u00ed que se dedic\u00f3 a apostar, el juego fue su objetivo.<br \/>\n\u2014\u00bfJuego? \u00bfComo en un casino?<br \/>\n\u2014Algo as\u00ed, juegos de cartas, ajedrez y otros juegos con apuestas, dados y similares. Sab\u00eda que deb\u00eda haber alg\u00fan m\u00e9todo para ganar dinero con el juego, que a todo el mundo parec\u00eda algo ca\u00f3tico y sin ning\u00fan orden. Cardano apost\u00f3 y gan\u00f3, porque aplic\u00f3 las matem\u00e1ticas al juego. Sus conocimientos sobre probabilidades hac\u00edan que, por lo general, ganara m\u00e1s dinero del que perd\u00eda pero, con el tiempo, se fue convirtiendo en un aut\u00e9ntico adicto, no pod\u00eda parar, se met\u00eda en todo tipo de negocios oscuros y frecuentaba malas compa\u00f1\u00edas con tal de apostar m\u00e1s y m\u00e1s.<\/p>\n<p>La radio del taller emiti\u00f3 su \u00faltimo estertor, como si se tratara de un moribundo, tornando muda cuando un hilillo de humo abandon\u00f3 sus entra\u00f1as, signo inequ\u00edvoco de que uno de sus circuitos hab\u00eda decidido dejar de sufrir su diaria tortura. Nadie pareci\u00f3 darse cuenta de la falta del musical ruido de fondo, pues los o\u00eddos del taller estaban prestando atenci\u00f3n a la narraci\u00f3n del profesor.<\/p>\n<p>\u2014Mientras jugaba sigui\u00f3 estudiando y, con el tiempo, logr\u00f3 el doctorado con el que se convirti\u00f3 en m\u00e9dico milan\u00e9s. Decidi\u00f3 entonces vivir tranquilamente en esa ciudad, con su madre, pero claro, su reputaci\u00f3n era tan mala que el colegio de m\u00e9dicos no le quer\u00eda ver por all\u00ed. No sab\u00edan c\u00f3mo deshacerse de \u00e9l, porque reconoc\u00edan que como m\u00e9dico era de los buenos, pero nadie aguantaba sus conversaciones y su tono, sus l\u00edos con el juego y sus peligrosos amigos.<br \/>\n\u2014Y lo asesinaron&#8230;<br \/>\n\u2014\u00a1Quieto! No dudo que lo pensaran, aunque fuera en broma, pero la burocracia tiene otras formas de librarse de la gente. Cuando descubrieron que era hijo ileg\u00edtimo, cosa grave por entonces, le mandaron a paseo.<br \/>\n\u2014Bah, qu\u00e9 tonter\u00eda, \u00bfy no se veng\u00f3?<br \/>\n\u2014Nos parece una bobada a nosotros, pero por desgracia para Cardano el ser un bastardo le persigui\u00f3 toda la vida, era algo que deb\u00eda ocultar. Por eso, se fue a un pueblo cercano a trabajar como m\u00e9dico, apartado de sus colegas de la ciudad. All\u00ed conoci\u00f3 a una chica llamada Luc\u00eda, con la que se cas\u00f3, pero como no ganaba apenas dinero y el colegio de m\u00e9dicos no aceptaba sus nuevas solicitudes de ingreso, tuvo que seguir a lo suyo&#8230;<br \/>\n\u2014\u00a1El juego!<br \/>\n\u2014En efecto, y de esa forma pens\u00f3 en lograr fortuna, anteriormente no le hab\u00eda ido tan mal. L\u00e1stima, fue una mala elecci\u00f3n, lo perdi\u00f3 todo, se empe\u00f1\u00f3 y hasta tuvo que vivir de la caridad hasta que, finalmente, tuvo un golpe de suerte. Resulta que, siendo un genio matem\u00e1tico, no le cost\u00f3 obtener un puesto que su padre anteriormente ocup\u00f3 como profesor de matem\u00e1ticas. No es que ganara mucho, pero al menos pudo mantener a su mujer sin problemas y, mientras tanto, ejerci\u00f3 la medicina a escondidas, sin que los del colegio de m\u00e9dicos lo supieran.<br \/>\n\u2014\u00bfY le pillaron? \u2014pregunt\u00f3 el sobrino que iba mostrando cada minuto que pasaba m\u00e1s inter\u00e9s.<br \/>\n\u2014\u00a1Como para no hacerlo! Cardano era tan bueno diagnosticando males y cur\u00e1ndolos como lo era con los n\u00fameros, as\u00ed que su fama creci\u00f3 hasta tal punto que incluso los miembros del colegio de m\u00e9dicos se convirtieron en sus pacientes. No iban a olvidar que era un bocazas, un jugador y un bastardo, pero al menos limaron alguna diferencia. Con su fama reci\u00e9n adquirida tambi\u00e9n consigui\u00f3 que mucha gente le fiara dinero, porque no dejaba de jugar. Lleg\u00f3 hasta tal punto su celebridad que el colegio debi\u00f3 modificar a los pocos a\u00f1os la norma que imped\u00eda la admisi\u00f3n de hijos ileg\u00edtimos, \u00a1y eso que Cardano no se hab\u00eda callado y acababa de publicar un libro en el que pon\u00eda de pelo de conejo a los m\u00e9dicos del colegio!<br \/>\n\u2014Un poco bestia, \u00bfno?<br \/>\n\u2014Eso no es nada, su carrera estaba a punto de empezar de verdad, en todos los sentidos. Mientras iba publicando libros sobre matem\u00e1ticas, astronom\u00eda y hasta teolog\u00eda, todos ellos muy famosos entre sus contempor\u00e1neos, su fama iba creciendo, al igual que el n\u00famero de sus enemigos. Fue entonces cuando se hizo amigo de otro matem\u00e1tico, Tartaglia, \u00bflo conoces?<br \/>\n\u2014Me suena a un tri\u00e1ngulo&#8230; \u2014dud\u00f3 el chaval.<br \/>\n\u2014En efecto, el tartamudo Niccolo Fontana, que se encontr\u00f3 cierto d\u00eda con Cardano, saliendo malparado al cabo de un tiempo, claro que, por una vez, no fue la rudeza de Girolamo la culpable. Tartaglia hab\u00eda participado en una especie de duelo matem\u00e1tico en el que, para ganarlo, hab\u00eda creado una f\u00f3rmula general con la que resolver ecuaciones de tercer grado. De esa forma, era capaz de resolver todas las ecuaciones que su competidor le planteaba, pero \u00e9ste no pod\u00eda resolver ninguna de las que Tartaglia planteaba. Ese duelo le hizo tan famoso que Cardano dese\u00f3 conocer a tan genial matem\u00e1tico. No tengo ni idea de c\u00f3mo lo logr\u00f3, pero Girolamo pudo hacerse con el m\u00e9todo que Tartaglia empleaba, que era secreto, con la condici\u00f3n de que no lo diera a conocer. Ah\u00ed es donde se l\u00ed\u00f3 todo&#8230;<br \/>\n\u2014\u00a1Lo hizo!<br \/>\n\u2014S\u00ed, pero de forma legal. De acuerdo, hab\u00eda jurado ante dios y los santos que no dar\u00eda a conocer el secreto antes que Tartaglia pero como pasaba mucho tiempo y \u00e9ste no abr\u00eda la boca, decidi\u00f3 pasar a la acci\u00f3n.<br \/>\n\u2014\u00a1T\u00f3ma ya! \u00bfY no se cabre\u00f3 Tartaglia?<br \/>\n\u2014Imagina, le llam\u00f3 de todo, y eso que Cardano avirti\u00f3 en el libro donde public\u00f3 el secreto,<em> Ars Magna<\/em>, que el m\u00e9rito era de Tartaglia, aunque tambi\u00e9n avisa que hab\u00eda visto en autores anteriores ideas muy similares, sino iguales, lo que le liberaba del juramento. Para m\u00e1s fastidio, el propio Cardano hab\u00eda hallado algunos errores en el m\u00e9todo y, aunque hab\u00eda puesto sobre aviso a Tartaglia, \u00e9ste lo ignor\u00f3. Cardano entonces, pensando que hac\u00eda lo mejor, y seguramente imaginando ganar m\u00e1s fama y m\u00e1s amigos con dinero, public\u00f3 el secreto, con correcciones y todo.<br \/>\n\u2014Vaya forma de ganarse amigos&#8230;<br \/>\n\u2014Cierto, pero ya estaba acostumbrado y, realmente, la tozudez de Tartaglia guardando su secreto era tan est\u00fapida que realmente pienso que Cardano hizo lo mejor. Eso s\u00ed, la racha de buenas acciones acab\u00f3 ah\u00ed, porque a partir de entonces pas\u00f3 varios a\u00f1os jugando, y nada m\u00e1s, se pasaba el d\u00eda y la noche rodeado de malas gentes apostando. Poco pareci\u00f3 importarle que Luc\u00eda muriera, s\u00f3lo deseaba acrecentar su fama, vender m\u00e1s libros y jugar, a la vez de atender como m\u00e9dico a alg\u00fan potentado europeo. Luego llegaron los nombramientos, los honores como m\u00e9dico milagroso, la fortuna&#8230;<br \/>\n\u2014No parece un mal final.<br \/>\n\u2014Tienes raz\u00f3n, porque no acab\u00f3 as\u00ed. Posiblemente hubiera sido feliz entre sus amigos jugadores gastando dinero por doquier, pero la suerte no estuvo de su lado en otros aspectos de la vida. Su hijo mayor, que tambi\u00e9n era m\u00e9dico, se hab\u00eda casado en secreto con una mujer de mala vida y sin ning\u00fan principio. Adem\u00e1s de acostarse con quien lo deseara, disfrutaba gastando el dinero que Cardano enviaba a su hijo que, por cierto, parec\u00eda vivir ignorando los manejos de su esposa hasta que un d\u00eda se cans\u00f3. Por mucho que escondiera la cabeza, no pod\u00eda dejar de escuchar lo que sus vecinos le comentaban sobre los amantes de su mujer, le dec\u00edan que no era el verdadero padre de sus hijos, cosa que al parecer era cierta y que, adem\u00e1s, ella le estaba robando&#8230;<br \/>\n\u2014Vaya put\u00f3n, \u00bfy qu\u00e9 hizo el hijo de Cardano?<br \/>\n\u2014Creo que ya lo imaginas \u2014susurr\u00f3 el profesor mirando a su alrededor como si quisiera guardar un s\u00f3rdido secreto.<br \/>\n\u2014\u00a1T\u00f3ma! \u00bfSe la carg\u00f3?<br \/>\n\u2014S\u00ed, la envenen\u00f3. Tras ser detenido confes\u00f3 su crimen y las cosas se pusieron muy feas. Aunque el gran Cardano quiso salvar a su hijo, pag\u00f3 a los mejores abogados y hasta recurri\u00f3 a sus influencias pol\u00edticas, no pudo pagar lo que la familia de la asesinada, quienes deb\u00edan ser tan pendencieros como ella, ped\u00edan en concepto de indemnizaci\u00f3n, Al final, el acusado fue ejecutado, tras pasar bastante tiempo en prisi\u00f3n siendo torturado.<br \/>\n\u2014\u00a1Qu\u00e9 mal rollo!<br \/>\n\u2014Para, que esto no acaba as\u00ed.<br \/>\n\u2014\u00bfPero todav\u00eda pod\u00eda ponerse pero? Esto parece una <em>peli<\/em> de terror.<br \/>\n\u2014S\u00ed, mucho peor. Cardano march\u00f3 a Bolonia, donde ejerci\u00f3 como profesor de medicina, aunque m\u00e1s que marchar lo que hizo fue huir porque la gente le odiaba despu\u00e9s del caso de su hijo. En Bolonia tampoco supo contener su lengua, y todos sus colegas hicieron lo posible para que lo echaran. Adem\u00e1s, su otro hijo sigui\u00f3 sus pasos, era un jugador empedernido, gastaba sin l\u00edmite y siempre estaba rodeado de delincuentes y prostitutas. Cardano aguant\u00f3 este comportamiento hasta que, un d\u00eda, su hijo le rob\u00f3. Pr\u00e1cticamente desvalij\u00f3 la casa de su padre y se jug\u00f3 todo, perdi\u00e9ndolo sin remedio. Tras la denuncia de Cardano, su propio hijo tuvo que poner tierra de por medio.<br \/>\n\u2014\u00bfNo hay final feliz? \u2014pregunt\u00f3 el sobrino pensando inocentemente que, como en las pel\u00edculas, al llegar el \u00faltimo momento todo se arreglar\u00eda.<br \/>\n\u2014Ni de lejos, incluso despu\u00e9s de perder su reputaci\u00f3n, su dinero y a sus hijos, tuvo que padecer m\u00e1s desgracias. Fue su car\u00e1cter, una vez m\u00e1s, lo que le llev\u00f3 a meterse en un l\u00edo. Tuvo la osad\u00eda de publicar un librillo en el que hac\u00eda una especie de burla de Jesucristo. Era un hor\u00f3scopo de Jes\u00fas, acompa\u00f1ado de escritos que ensalzaban a quienes enviaban a la muerte a los cristianos en la antigua Roma. La verdad, no tengo ni idea de por qu\u00e9 lo hizo, aunque se supone que su \u00fanico fin era ganar fama nuevamente. Lo logr\u00f3, pero a la inversa, si pens\u00f3 en ser conocido como escritor de obras pol\u00e9micas no iba por buen camino y a pesar de que siempre hab\u00eda apoyado a la Iglesia, \u00e9sta le dio la espalda. La inquisici\u00f3n le conden\u00f3 por hereje, no captaron la supuesta iron\u00eda de su texto. No es que le condenaran a una gran pena, pues al poco era libre, pero le prohibieron volver a ense\u00f1ar y a publicar nada, cosa que no me extra\u00f1a conociendo sus antecedentes y c\u00f3mo se las gastaban las autoridades eclesi\u00e1sticas. Y, como final parad\u00f3jico, Cardano termin\u00f3 en Roma, donde incluso el Papa le tuvo aprecio, porque segu\u00eda siendo un m\u00e9dico excepcional.<br \/>\n\u2014No acab\u00f3 tan mal, yo pensaba que se lo iban a cargar&#8230;<br \/>\n\u2014\u00bfPero qu\u00e9 m\u00e1s quieres? Perdi\u00f3 a sus hijos, su dinero, su fama, vivi\u00f3 rodeado de maleantes y adem\u00e1s le prohibieron publicar. S\u00ed, en voz baja todo el mundo ensalzaba sus obras, pero en p\u00fablico era insultado. Lo m\u00e1s sorprendente es que, incluso a pesar de todas estas penalidades, tuvo tiempo para revolucionar la matem\u00e1tica y la ciencia de su tiempo con aportaciones que abarcan desde la f\u00edsica hasta la mec\u00e1nica y, como ves aqu\u00ed \u2014se\u00f1al\u00f3 entonces nuevamente el profesor a la junta card\u00e1n del viejo Mercedes, ya pr\u00e1cticamente reparada\u2014 hasta invent\u00f3 algo que ser\u00eda empleado siglos m\u00e1s tarde en los coches. <\/p>\n<p>En ese momento, el silbido agudo del elevador marc\u00f3 el fin de la tarde. El coche estaba reparado, hab\u00eda llegado el momento de ponerse nuevamente en marcha, s\u00f3lo quedaba un detalle por a\u00f1adir para cerrar la historia.<\/p>\n<p>\u2014Por cierto&#8230; dicen que Cardano fue capaz de predecir con exactitud la fecha de su muerte \u2014susurr\u00f3 el profesor misteriosamente a la vez que giraba la llave de contacto para animar nuevamente al coche reci\u00e9n reparado.<br \/>\n\u2014\u00bfEra tambi\u00e9n un adivino? Es broma, \u00bfno? \u2014respondi\u00f3 su sobrino con incredulidad.<br \/>\n\u2014S\u00f3lo es algo que se comenta, aunque&#8230; \u2014el profesor se acerc\u00f3 lentamente al chaval para terminar la narraci\u00f3n con pesado aire de intriga\u2014 &#8230;no le fue dif\u00edcil acertar del pleno porque, seg\u00fan el rumor transmitido a lo largo de los siglos, se suicid\u00f3.<\/p>\n<p><strong>Imagen<\/strong>: <a href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Card%C3%A1n\" class=\"enlaces\">Wikimedia Commons<\/a> \/ Junta Card\u00e1n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>Desconozco si lograr\u00e9 entretener a alg\u00fan lector con este experimento, s\u00f3lo he de consignar aqu\u00ed que me he divertido ideando esta ficci\u00f3n, destinada para la Cuarta Edici\u00f3n del Carnaval de <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/?p=2219\" title=\"Cardano en el taller\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":1,"featured_media":10714,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[2],"tags":[],"class_list":["post-2219","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-personal"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/wp-content\/uploads\/2010\/02\/4383325526_a00e704335_o.gif","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p93Dc1-zN","jetpack-related-posts":[{"id":1129,"url":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/?p=1129","url_meta":{"origin":2219,"position":0},"title":"Eduardo Barreiros, motor de Espa\u00f1a","author":"alpoma","date":"8 mayo 2009","format":false,"excerpt":"AVISO: El presente texto corresponde a la versi\u00f3n reducida del art\u00edculo que publiqu\u00e9 en el n\u00famero de mayo de 2009 de Historia de Iberia Vieja. 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