{"id":13573,"date":"2018-08-18T15:51:43","date_gmt":"2018-08-18T13:51:43","guid":{"rendered":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/?p=13573"},"modified":"2018-08-18T15:51:43","modified_gmt":"2018-08-18T13:51:43","slug":"cuando-tesla-buscaba-a-e-t","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/?p=13573","title":{"rendered":"Cuando Tesla buscaba a E.T."},"content":{"rendered":"<p>Como coment\u00e9 en <strong><a href=\"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/?p=13547\">mi \u00faltimo art\u00edculo<\/a><\/strong>, he aqu\u00ed mi traducci\u00f3n de un texto de <strong><a href=\"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/?p=12185\">Nikola Tesla<\/a><\/strong> acerca de la comunicaci\u00f3n entre la humanidad y civilizaciones extraterrestres. A comienzos del siglo XX public\u00f3 Tesla varios art\u00edculos sobre este asunto, siendo el m\u00e1s conocido el que vio la luz en la revista <em>Collier\u00b4s<\/em>. Ahora bien, existe un amplio texto similar, menos conocido, en el que Tesla nos habla sobre comunicaci\u00f3n extraterrestre, que vio la luz en <strong>1902<\/strong> como ap\u00e9ndice del libro de <a href=\"http:\/\/silvanus p thompson books\">Silvanus P. Thompson<\/a> titulado <strong><em>Polyphase Electric Currents<\/em><\/strong> (era el sexto volumen de una enciclopedia sobre electricidad y ciencia). Lo que sigue es mi traducci\u00f3n personal de ese apasionante texto&#8230;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"13574\" data-permalink=\"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/?attachment_id=13574\" data-orig-file=\"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/tesla-1.png\" data-orig-size=\"845,631\" data-comments-opened=\"0\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"tesla-1\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/tesla-1.png\" class=\"aligncenter size-full wp-image-13574\" src=\"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/tesla-1.png\" alt=\"\" width=\"845\" height=\"631\" srcset=\"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/tesla-1.png 845w, https:\/\/alpoma.net\/tecob\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/tesla-1-80x60.png 80w, https:\/\/alpoma.net\/tecob\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/tesla-1-300x224.png 300w, https:\/\/alpoma.net\/tecob\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/tesla-1-768x574.png 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 845px) 100vw, 845px\" \/><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><em>COMUNICACI\u00d3N EL\u00c9CTRICA CON LOS PLANETAS<br \/>\nPor Nikola Tesla<\/em><\/strong><\/p>\n<p>La idea de comunicarse con los habitantes de otros mundos es muy antigua. Pero durante siglos ha sido considerada como el sue\u00f1o de un poeta, irrealizable por siempre. Y, sin embargo, con la invenci\u00f3n y la perfecci\u00f3n del telescopio y el conocimiento cada vez m\u00e1s amplio de los cielos, su influencia en nuestra imaginaci\u00f3n se ha incrementado, y los logros cient\u00edficos de la \u00faltima parte del siglo XIX, junto con el desarrollo de la tendencia hacia el ideal de la naturaleza de Goethe, lo han intensificado a tal grado que parece como si estuviera destinado a convertirse en la idea dominante del siglo que acaba de comenzar. El deseo de conocer algo de nuestro pr\u00f3jimo en las inmensas profundidades del espacio, no nace de la curiosidad vana ni de la sed de conocimiento, sino de una causa m\u00e1s profunda, y es un sentimiento firmemente arraigado en el coraz\u00f3n de todo ser humano capaz de pensar.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"13577\" data-permalink=\"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/?attachment_id=13577\" data-orig-file=\"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/tesla-2.jpg\" data-orig-size=\"600,434\" data-comments-opened=\"0\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"tesla-2\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/tesla-2.jpg\" class=\"aligncenter size-full wp-image-13577\" src=\"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/tesla-2.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"434\" srcset=\"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/tesla-2.jpg 600w, https:\/\/alpoma.net\/tecob\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/tesla-2-300x217.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/p>\n<p>\u00bfDe d\u00f3nde viene ese deseo? Qui\u00e9n sabe. \u00bfQui\u00e9n puede poner l\u00edmites a la sutileza de las influencias de la naturaleza? Tal vez, si pudi\u00e9ramos percibir claramente todo el intrincado mecanismo del glorioso espect\u00e1culo que se despliega continuamente ante nosotros, y pudi\u00e9ramos, tambi\u00e9n, rastrear este deseo hasta su lejano origen, podr\u00edamos encontrarlo en las dolorosas vibraciones de la tierra que comenzaron cuando se separ\u00f3 de su padre celestial. Pero en esta era de la raz\u00f3n no es asombroso encontrar personas que se burlan de la idea misma de comunicarse con un planeta. En primer lugar, se argumenta que s\u00f3lo hay una peque\u00f1a probabilidad de que otros planetas est\u00e9n habitados. Este argumento nunca me ha atra\u00eddo. En el sistema solar, parece que s\u00f3lo hay dos planetas (Venus y Marte) capaces de sostener vida como la nuestra. Pero esto no significa que no haya en todos ellos otras formas de vida. Los procesos qu\u00edmicos pueden ser mantenidos sin la ayuda de ox\u00edgeno, y todav\u00eda es una cuesti\u00f3n debatida si los procesos qu\u00edmicos son absolutamente necesarios para el sustento de los seres organizados. Mi idea es que el desarrollo de la vida debe conducir a formas de existencia que sean posibles sin alimento y que no se vean encadenadas por las consecuentes limitaciones materiales. \u00bfPor qu\u00e9 un ser vivo no puede obtener toda la energ\u00eda que necesita para el desempe\u00f1o de sus funciones vitales del medio ambiente, en lugar de a trav\u00e9s del consumo de alimentos, y transformando, mediante un proceso complicado, la energ\u00eda de los compuestos qu\u00edmicos en energ\u00eda capaz de sostiener la vida?<\/p>\n<p>Si hubiera seres as\u00ed en uno de los planetas, no sabr\u00edamos casi nada de ellos. Tampoco es necesario ir tan lejos en nuestras suposiciones, porque podemos f\u00e1cilmente concebir que, en el mismo grado en que la atm\u00f3sfera disminuye en densidad, la humedad desaparece y el planeta se congela, la vida org\u00e1nica tambi\u00e9n podr\u00eda sufrir las correspondientes modificaciones, conduciendo finalmente a formas que, de acuerdo con nuestras ideas actuales de la vida, son imposibles. Admitir\u00e9 f\u00e1cilmente, por supuesto, que si se produjera una cat\u00e1strofe repentina de cualquier tipo, todos los procesos de la vida podr\u00edan ser detenidos; pero si los cambios, no importa cu\u00e1n grandes fueran, se desarrollan a lo largo de extensas eras en el tiempo, los resultados finales llegar\u00edan a ser los inteligentemente previstos. No puedo dejar de pensar que los seres pensantes encontrar\u00edan medios de existencia. Se adaptar\u00edan a sus constantes entornos cambiantes. As\u00ed que creo que es muy posible que en un planeta congelado, como se supone que es nuestra Luna, los seres inteligentes todav\u00eda puedan morar, en su interior, si no en su superficie.<\/p>\n<p>Entonces, se sostiene que est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 del poder y el ingenio humanos poder transmitir se\u00f1ales a las distancias casi inconcebibles de cincuenta millones o cien millones de millas. Este podr\u00eda haber sido un argumento v\u00e1lido hace tiempo. No es as\u00ed ahora. La mayor\u00eda de los que est\u00e1n entusiasmados con el tema de la comunicaci\u00f3n interplanetaria han depositado su fe en los rayos de luz como el mejor medio posible para tal comunicaci\u00f3n. La luz, debido a su inmensa rapidez, puede penetrar en el espacio m\u00e1s f\u00e1cilmente que las ondas menos r\u00e1pidas, pero una simple consideraci\u00f3n mostrar\u00e1 que un intercambio de se\u00f1ales entre la Tierra y sus compa\u00f1eros en el sistema solar es, al menos ahora, imposible. A modo de ilustraci\u00f3n, supongamos que una milla cuadrada de la superficie de la tierra, el \u00e1rea m\u00e1s peque\u00f1a que posiblemente est\u00e9 al alcance de la mejor visi\u00f3n telesc\u00f3pica de otros mundos, estuviera cubierta con l\u00e1mparas incandescentes, empaquetadas muy cerca unas de otras para formar, al ser iluminadas, una hoja continua de luz. Se necesitar\u00edan no menos de cien millones de caballos de fuerza para iluminar esta \u00e1rea de l\u00e1mparas, y esto es muchas veces la cantidad de fuerza motriz que ahora est\u00e1 al servicio del hombre en todo el mundo.<\/p>\n<p>Pero, con las nuevas t\u00e9cnicas propuestos por m\u00ed, puedo demostrar f\u00e1cilmente que, con un gasto que no excede los dos mil caballos de fuerza, las se\u00f1ales pueden ser transmitidas a un planeta como Marte con tanta exactitud y certeza como ahora enviamos mensajes por cable desde Nueva York a Filadelfia. Estas tecnolog\u00edas son el resultado de un continuo proceso de experimentaci\u00f3n, de una mejora gradual.<\/p>\n<p>Hace unos diez a\u00f1os reconoc\u00ed el hecho de que para transportar corrientes el\u00e9ctricas a cierta distancia, no era en absoluto necesario emplear un cable de retorno, sino que cualquier cantidad de energ\u00eda pod\u00eda transmitirse utilizando un solo cable. Ilustr\u00e9 este principio por medio de numerosos experimentos que, en ese momento, despertaron considerable atenci\u00f3n entre los cient\u00edficos.<\/p>\n<p>Como esto qued\u00f3 demostrado en la pr\u00e1ctica, mi siguiente paso fue utilizar la Tierra misma como medio para conducir corrientes, prescindiendo as\u00ed de los alambres y de todos los dem\u00e1s conductores artificiales. Esta idea me llev\u00f3 al desarrollo de un sistema de transmisi\u00f3n de energ\u00eda y de telegraf\u00eda sin el uso de cables, que describ\u00ed en 1898. Las dificultades que encontr\u00e9 al principio en la transmisi\u00f3n de corrientes a trav\u00e9s de la tierra fueron muy grandes. En ese momento s\u00f3lo dispon\u00eda de aparatos ordinarios, que me parec\u00edan ineficaces, y concentr\u00e9 mi atenci\u00f3n inmediatamente en el perfeccionamiento de las m\u00e1quinas para este prop\u00f3sito especial. Este trabajo consumi\u00f3 varios a\u00f1os, pero finalmente super\u00e9 todas las dificultades y logr\u00e9 producir una m\u00e1quina que, para explicar su funcionamiento en un lenguaje sencillo, se asemejaba a una bomba en su acci\u00f3n, que atrae la electricidad de la tierra y la conduce de vuelta a la misma a un ritmo enorme, creando as\u00ed ondulaciones o perturbaciones que, extendi\u00e9ndose a trav\u00e9s de la tierra como a trav\u00e9s de un cable, pueden ser detectadas a grandes distancias por circuitos de recepci\u00f3n cuidadosamente sintonizados. De esta manera pude transmitir a distancia, no s\u00f3lo efectos d\u00e9biles para se\u00f1alizaci\u00f3n, sino cantidades considerables de energ\u00eda, y los descubrimientos posteriores que hice me convencieron de que en \u00faltima instancia tendr\u00e9 \u00e9xito en la transmisi\u00f3n de energ\u00eda sin cables, para fines industriales, de forma econ\u00f3mica, y a cualquier distancia, por grande que sea.<\/p>\n<p>Para desarrollar a\u00fan m\u00e1s estos inventos, fui a Colorado en 1899, donde continu\u00e9 mis investigaciones a lo largo de estas y otras l\u00edneas de trabajo, una de las cuales en particular ahora considero de mayor importancia que la transmisi\u00f3n de energ\u00eda sin cables. Constru\u00ed un laboratorio en la zona de Pike&#8217;s Peak. Las condiciones de aire puro de las Monta\u00f1as de Colorado resultaron extremadamente favorables para mis experimentos, y los resultados fueron muy gratificantes para m\u00ed. Me di cuenta de que no s\u00f3lo pod\u00eda llevar a cabo m\u00e1s trabajo, f\u00edsica y mentalmente, del que pod\u00eda realizar en Nueva York, sino que los efectos y cambios el\u00e9ctricos se percib\u00edan con mayor facilidad y claridad. Hace unos a\u00f1os era virtualmente imposible producir chispas el\u00e9ctricas de veinte o treinta pies de largo, pero sin embargo produje chispas mucho m\u00e1s grandes, y esto sin dificultad. Los aparatos el\u00e9ctricos de inducci\u00f3n involucrados hab\u00edan utilizado s\u00f3lo unos pocos cientos de caballos de fuerza, y produje movimientos el\u00e9ctricos derivados con valores de ciento diez mil caballos de fuerza. Antes de esto, s\u00f3lo se hab\u00edan obtenido valores insignificantes, mientras que yo he alcanzado los cincuenta millones de voltios.<\/p>\n<p>Muchas personas en mi propia profesi\u00f3n se han preguntado qu\u00e9 es lo que estoy tratando de hacer. No falta mucho para que, cuando los resultados pr\u00e1cticos de mis trabajos sean presentados ante el mundo, su influencia sea percibida en todas partes. Una de las consecuencias inmediatas ser\u00e1 la transmisi\u00f3n de mensajes sin cables, por mar o tierra, a una distancia inmensa. Ya he demostrado, a trav\u00e9s de pruebas cruciales, la factibilidad de enviar se\u00f1ales con mi sistema desde un punto a otro del globo, no importa cu\u00e1n remoto sea, y pronto convencer\u00e9 a los incr\u00e9dulos.<\/p>\n<p>Tengo todas las razones para felicitarme por el hecho de que, a lo largo de estos experimentos, muchos de los cuales fueron extremadamente delicados y peligrosos, ni yo ni ninguno de mis asistentes sufri\u00e9ramos lesiones. Cuando se trabaja con estas potentes oscilaciones el\u00e9ctricas, a veces se producen fen\u00f3menos extraordinarios. Debido a alguna interferencia de las oscilaciones, verdaderas bolas de fuego son propensas a saltar a gran distancia, y si alguien estuviera dentro, o cerca de sus trayectorias, ser\u00eda destruido instant\u00e1neamente. Una m\u00e1quina como la que he utilizado, podr\u00eda matar f\u00e1cilmente, en un instante, a trescientas mil personas. Observ\u00e9 que la tensi\u00f3n entre mis ayudantes era evidente, y algunos de ellos no podieron soportar los nervios. Pero con el perfeccionamiento del funcionamiento de tales aparatos, por poderosos que sean, ahora ya no implican ning\u00fan riesgo.<\/p>\n<p>Mientras mejoraba mis m\u00e1quinas para la producci\u00f3n de las intensas fuerzas el\u00e9ctricas, tambi\u00e9n perfeccionaba los medios para observar sus efectos d\u00e9biles. Uno de los resultados interesantes, tambi\u00e9n con gran importancia pr\u00e1ctica, fue el desarrollo de ciertos artificios para detectar a una distancia de muchos cientos de millas, una tormenta que se acercaba, su direcci\u00f3n, velocidad y distancia recorrida. Es probable que estos aparatos sean valiosos para futuras observaciones meteorol\u00f3gicas y levantamientos topogr\u00e1ficos, y se prestar\u00e1n particularmente para muchos usos navales.<\/p>\n<p>Fue en la continuaci\u00f3n de este trabajo que por primera vez descubr\u00ed aquellos misteriosos efectos que han despertado un inter\u00e9s tan inusual. Hab\u00eda perfeccionado el aparato al que me refer\u00eda, hasta tal punto que, desde mi laboratorio en las monta\u00f1as de Colorado, pod\u00eda sentir el pulso del globo, por as\u00ed decirlo, notando cada cambio el\u00e9ctrico que ocurr\u00eda dentro de un radio de mil cien millas.<\/p>\n<p>Nunca podr\u00e9 olvidar las primeras sensaciones que experiment\u00e9 cuando me di cuenta de que hab\u00eda observado algo posiblemente de consecuencias incalculables para la humanidad. Me sent\u00ed como si estuviera presente en el nacimiento de un nuevo conocimiento o en la revelaci\u00f3n de una gran verdad. Incluso ahora, a veces, puedo recordar v\u00edvidamente el incidente y ver mi aparato como si realmente estuviera ante m\u00ed. Mis primeras observaciones me aterrorizaron, ya que hab\u00eda en ellas algo misterioso, por no decir sobrenatural, y me encontraba solo en mi laboratorio, por la noche; pero en ese momento la idea de que estas perturbaciones fueran se\u00f1ales inteligentemente controladas a\u00fan no se me hab\u00eda ocurrido.<\/p>\n<p>Los cambios que percib\u00ed ocurr\u00edan de forma peri\u00f3dica, y con un esquema tan claro en cuanto a n\u00famero y orden, que no eran atribuibles a ninguna causa entonces conocida por m\u00ed. Conoc\u00eda, por supuesto, las perturbaciones el\u00e9ctricas producidas por el sol, la aurora boreal y las corrientes terrestres, y estaba tan seguro como pod\u00eda estarlo de que estas variaciones no se deb\u00edan a ninguna de estas causas. La naturaleza de mis experimentos excluy\u00f3 la posibilidad de que los cambios se produjeran por las perturbaciones atmosf\u00e9ricas, como algunos han afirmado precipitadamente. Fue alg\u00fan tiempo despu\u00e9s cuando me vino a la mente la idea de que las perturbaciones que hab\u00eda observado podr\u00edan deberse a control inteligente. Aunque no pude descifrar su significado, era imposible para m\u00ed pensar que hab\u00edan sido totalmente accidentales. La sensaci\u00f3n de haber sido el primero en escuchar el saludo de un planeta a otro, crece constantemente en m\u00ed. Un prop\u00f3sito estaba detr\u00e1s de estas se\u00f1ales el\u00e9ctricas; y fue con esta convicci\u00f3n que anunci\u00e9 a la Red Cross Society, cuando me pidieron que indicara uno de los grandes logros posibles de los pr\u00f3ximos cien a\u00f1os, que probablemente uno de esos logros ser\u00eda la confirmaci\u00f3n e interpretaci\u00f3n de este saludo planetario.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"13595\" data-permalink=\"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/?attachment_id=13595\" data-orig-file=\"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/tesla-3.jpg\" data-orig-size=\"1600,1201\" data-comments-opened=\"0\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"tesla-3\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"\" data-large-file=\"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/tesla-3.jpg\" src=\"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/tesla-3.jpg\" alt=\"\" width=\"1600\" height=\"1201\" class=\"aligncenter size-full wp-image-13595\" srcset=\"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/tesla-3.jpg 1600w, https:\/\/alpoma.net\/tecob\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/tesla-3-1536x1153.jpg 1536w, https:\/\/alpoma.net\/tecob\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/tesla-3-678x509.jpg 678w, https:\/\/alpoma.net\/tecob\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/tesla-3-326x245.jpg 326w, https:\/\/alpoma.net\/tecob\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/tesla-3-80x60.jpg 80w, https:\/\/alpoma.net\/tecob\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/tesla-3-300x225.jpg 300w, https:\/\/alpoma.net\/tecob\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/tesla-3-768x576.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 1600px) 100vw, 1600px\" \/><\/p>\n<p>Desde mi regreso a Nueva York, el trabajo m\u00e1s urgente ha consumido toda mi atenci\u00f3n; pero nunca he dejado de pensar en esas experiencias y en las observaciones hechas en Colorado. Me esfuerzo constantemente por mejorar y perfeccionar mi tecnolog\u00eda, y tan pronto como me sea posible, retomar\u00e9 el hilo de mis investigaciones en el punto en que me he visto forzado a dejarlo por un tiempo. En la etapa actual de progreso, no habr\u00eda ning\u00fan obst\u00e1culo insuperable en la construcci\u00f3n de una m\u00e1quina capaces de transmitir un mensaje a Marte, ni habr\u00eda ninguna gran dificultad en registrar las se\u00f1ales que nos transmitan los habitantes de ese planeta, si es que son electricistas expertos. Una vez establecida la comunicaci\u00f3n, incluso de la manera m\u00e1s simple, como por un mero intercambio de n\u00fameros, el progreso hacia una comunicaci\u00f3n m\u00e1s inteligible ser\u00eda r\u00e1pido. La certeza absoluta en cuanto a la recepci\u00f3n e intercambio de mensajes ser\u00eda alcanzada tan pronto como pudi\u00e9ramos responder con el n\u00famero \u00abcuatro\u00bb, digamos, en respuesta a la se\u00f1al \u00abuno, dos, tres\u00bb. Los marcianos, o los habitantes de cualquier planeta, comprender\u00edan de inmediato que habr\u00edamos captado su mensaje a trav\u00e9s del del espacio y que habr\u00edamos enviado una respuesta. Transmitir conocimiento por tales medios es, aunque muy dif\u00edcil, no imposible, y ya he encontrado una manera de hacerlo.<\/p>\n<p>\u00a1Qu\u00e9 tremenda conmoci\u00f3n causar\u00eda esto en el mundo! \u00bfCu\u00e1ndo llegar\u00e1? Ser\u00e1 alg\u00fan d\u00eda, eso debe estar claro para cualquier persona inteligente. Mientras tanto, algo, al menos para la ciencia, se ha ganado. Espero que se demuestre pronto que en mis experimentos en no eran simplemente ilusiones, sino una gran y profunda verdad.<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>Nota<\/strong>: Para quien no conozca en detalle la biograf\u00eda de Nikola Tesla, habr\u00e1 que indicar que, el que fuera padre de nuestra tecnolog\u00eda de energ\u00eda el\u00e9ctrica alterna actual, se refiere en este texto a sus intrigantes experimentos llevados a cabo en Colorado Springs entre 1899 y 1900. Se considera que, entre otras, llev\u00f3 a cabo en ese lugar las que fueron las primeras experiencias de radio y, acerca de esas \u00abse\u00f1ales inteligentes\u00bb que dijo haber percibido, se considera hoy d\u00eda que se trat\u00f3 de interferencias naturales, muy posiblemente de origen radioastron\u00f3mico.<\/p>\n<p>[amazon_link asins=&#8217;8475062938,1532871813,849892717X,1512108537,8475068782,847808780X,8415832834&#8242; template=&#8217;TecobCarrusel&#8217; store=&#8217;carto06-21&#8242; marketplace=&#8217;ES&#8217; link_id=&#8217;0e162098-a2ed-11e8-a8ff-7934a4c69e31&#8242;]<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>Como coment\u00e9 en mi \u00faltimo art\u00edculo, he aqu\u00ed mi traducci\u00f3n de un texto de Nikola Tesla acerca de la comunicaci\u00f3n entre la humanidad y civilizaciones extraterrestres. A comienzos del siglo <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/?p=13573\" title=\"Cuando Tesla buscaba a E.T.\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":1,"featured_media":13576,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[],"class_list":["post-13573","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-obsolescencia"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/nikola-tesla.jpeg","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p93Dc1-3wV","jetpack-related-posts":[{"id":1171,"url":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/?p=1171","url_meta":{"origin":13573,"position":0},"title":"Tesla, el gran fabricante de maravillas","author":"alpoma","date":"10 julio 2009","format":false,"excerpt":"Creo que hoy, cuando se celebran 153 a\u00f1os del nacimiento del gran Nikola Tesla, no habr\u00e1 mejor forma de homenajearle por aqu\u00ed que acudir a un documento de su \u00e9poca. Del n\u00famero correspondiente al 16 de junio de 1899 de la revista Alrededor del Mundo, transcribo lo que en un\u2026","rel":"","context":"En \u00abObsolescencia\u00bb","block_context":{"text":"Obsolescencia","link":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/?cat=3"},"img":{"alt_text":"","src":"","width":0,"height":0},"classes":[]},{"id":8906,"url":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/?p=8906","url_meta":{"origin":13573,"position":1},"title":"El hombre que fabricaba rayos en un hangar","author":"alpoma","date":"19 marzo 2014","format":false,"excerpt":"En la base a\u00e9rea de Wendover (Utah, Estados Unidos), existe un gran hangar abandonado que ha visto c\u00f3mo se hac\u00eda historia en su interior. Durante un tiempo fue el hogar de un avi\u00f3n c\u00e9lebre, el B-29 conocido como Enola Gay, la nave desde la que se lanz\u00f3 la primera bomba\u2026","rel":"","context":"En \u00abObsolescencia\u00bb","block_context":{"text":"Obsolescencia","link":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/?cat=3"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/alpoma.net\/tecob\/wp-content\/uploads\/2014\/03\/hangar1.jpg?resize=350%2C200&ssl=1","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/alpoma.net\/tecob\/wp-content\/uploads\/2014\/03\/hangar1.jpg?resize=350%2C200&ssl=1 1x, https:\/\/i0.wp.com\/alpoma.net\/tecob\/wp-content\/uploads\/2014\/03\/hangar1.jpg?resize=525%2C300&ssl=1 1.5x"},"classes":[]},{"id":7522,"url":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/?p=7522","url_meta":{"origin":13573,"position":2},"title":"[Libro] Firmado: Nikola Tesla. Escritos y cartas, 1890-1943","author":"alpoma","date":"16 noviembre 2012","format":false,"excerpt":"En TecOb ya me he referido en otras ocasiones al esfuerzo del periodista, escritor y cr\u00edtico cinematogr\u00e1fico asturiano Miguel A. Delgado por dar a conocer la verdadera figura de Nikola Tesla en espa\u00f1ol. Tras Nikola Tesla. El genio al que le robaron la luz, y Yo y la energ\u00eda, llega\u2026","rel":"","context":"En \u00abObsolescencia\u00bb","block_context":{"text":"Obsolescencia","link":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/?cat=3"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/alpoma.net\/tecob\/wp-content\/uploads\/2012\/11\/tesla_lib.gif?resize=350%2C200&ssl=1","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":8761,"url":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/?p=8761","url_meta":{"origin":13573,"position":3},"title":"Tesla se asoma a la puerta","author":"alpoma","date":"6 enero 2014","format":false,"excerpt":"Ahora que estoy dando los \u00faltimos toques a la app sobre Nikola Tesla que vengo preparando en las \u00faltimas semanas, he estado repasando algunas de las fotograf\u00edas que existen sobre el genio de la electricidad. No son muchas, ciertamente, pero s\u00ed hay algunas realmente sorprendentes. Tesla no gustaba de ser\u2026","rel":"","context":"En \u00abObsolescencia\u00bb","block_context":{"text":"Obsolescencia","link":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/?cat=3"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/alpoma.net\/tecob\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/tesla_asoma_2.jpg?resize=350%2C200&ssl=1","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/alpoma.net\/tecob\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/tesla_asoma_2.jpg?resize=350%2C200&ssl=1 1x, https:\/\/i0.wp.com\/alpoma.net\/tecob\/wp-content\/uploads\/2014\/01\/tesla_asoma_2.jpg?resize=525%2C300&ssl=1 1.5x"},"classes":[]},{"id":8959,"url":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/?p=8959","url_meta":{"origin":13573,"position":4},"title":"No, el de la foto no es Tesla","author":"alpoma","date":"7 abril 2014","format":false,"excerpt":"Va a hacer un a\u00f1o que publiqu\u00e9 un art\u00edculo, que tuvo bastante eco, sobre cierta historia que implicaba una tiza y al genial Charles Proteus Steinmetz, que junto a Nikola Tesla puede considerarse como el padre de la tecnolog\u00eda el\u00e9ctrica de corriente alterna. En ese art\u00edculo inclu\u00ed una c\u00e9lebre fotograf\u00eda,\u2026","rel":"","context":"En \u00abObsolescencia\u00bb","block_context":{"text":"Obsolescencia","link":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/?cat=3"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/alpoma.net\/tecob\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/ampliacion.jpg?resize=350%2C200&ssl=1","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/alpoma.net\/tecob\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/ampliacion.jpg?resize=350%2C200&ssl=1 1x, https:\/\/i0.wp.com\/alpoma.net\/tecob\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/ampliacion.jpg?resize=525%2C300&ssl=1 1.5x"},"classes":[]},{"id":1118,"url":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/?p=1118","url_meta":{"origin":13573,"position":5},"title":"Tesla, d\u00b4Arsonval y un dolor de muelas","author":"alpoma","date":"20 abril 2009","format":false,"excerpt":"Este ser\u00e1 un art\u00edculo un poco ca\u00f3tico, pero espero que no incongruente. Veamos, se trata de unir varias ideas que se han ido enlazando en mi cabeza en los \u00faltimos d\u00edas despu\u00e9s de buscar en viejos papeles algunos datos sobre las primeras investigaciones relacionadas con la electrofisiolog\u00eda. Todo surge por\u2026","rel":"","context":"En \u00abObsolescencia\u00bb","block_context":{"text":"Obsolescencia","link":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/?cat=3"},"img":{"alt_text":"","src":"","width":0,"height":0},"classes":[]}],"jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13573","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=13573"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13573\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/13576"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=13573"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=13573"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=13573"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}