{"id":1209,"date":"2009-09-09T15:50:53","date_gmt":"2009-09-09T13:50:53","guid":{"rendered":"http:\/\/www.alpoma.net\/tecob\/?p=1209"},"modified":"2009-10-09T12:27:07","modified_gmt":"2009-10-09T10:27:07","slug":"monturiol-y-el-barco-pez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/?p=1209","title":{"rendered":"Monturiol y el barco-pez"},"content":{"rendered":"<p class=\"otros3\"><strong>AVISO<\/strong>: Versi\u00f3n reducida del art\u00edculo que publiqu\u00e9 en <strong><a href=\"http:\/\/www.historiadeiberiavieja.com\/\" class=\"enlaces\">Historia de Iberia Vieja<\/a><\/strong>, en su edici\u00f3n de septiembre de 2009.<\/p>\n<blockquote><p>\u00bfQu\u00e9 nos falta para lanzarnos a esta gloriosa conquista? \u00bfAcaso capitales? Los tenemos sobrados. \u00bfInteligencias tal vez? Personas inteligentes no pueden faltar en nuestra Espa\u00f1a, cuyo desarrollo cient\u00edfico e industrial va tomando tantas creces, que en los \u00faltimos treinta a\u00f1os presenta un adelantamiento tan portentoso, para cuya consecuci\u00f3n los dem\u00e1s pa\u00edses han necesitado m\u00e1s de un siglo. Nuestros maquinistas, industriales y constructores de toda clase, que se han formado en las escuelas p\u00fablicas, y fuera de ellas, y sobre todo nuestro cuerpo de ingenieros, se encuentran a la misma altura de los ingenieros de los pa\u00edses m\u00e1s adelantados. Ni a unos ni a otros les falta voluntad y pasi\u00f3n para asombrarnos con sus obras.<\/p>\n<p><em>Memoria sobre la navegaci\u00f3n submarina<\/em>, Narciso Monturiol, Barcelona, 1860.<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>Utop\u00eda y optimismo<\/strong><\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/farm3.static.flickr.com\/2522\/3903194859_74cdace620_m.jpg\" alt=\"img\" class=\"izda\"\/>Como puede leerse en el peque\u00f1o fragmento que he seleccionado de la memoria sobre navegaci\u00f3n submarina publicada mediado el siglo XIX por Narciso Monturiol, no cabe duda de que se trataba de un hombre resuelto, so\u00f1ador y, sobre todo optimista. Muchos otros no compart\u00edan la positiva visi\u00f3n de una Espa\u00f1a creciente en su camino hacia la industrializaci\u00f3n pero, aunque las cosas se torcieran una y mil veces, para el genio catal\u00e1n el futuro siempre aparec\u00eda dando forma a un mundo mejor, donde la tecnolog\u00eda resolver\u00eda gran cantidad de problemas. Y no le falt\u00f3 raz\u00f3n, en cierto modo. C\u00f3mo hubiera disfrutado el bueno de Narciso de haber podido conocer las maravillas de la tecnolog\u00eda submarina del siglo XX, y aun m\u00e1s de nuestra centuria reci\u00e9n nacida. La vida de Monturiol es bastante conocida, en su \u00e9poca su figura, y sus ideas, lograron gran predicamento, aunque poco caso consigui\u00f3 de las autoridades a quienes tanto acud\u00eda buscando lo necesario para dar vida a sus sue\u00f1os submarinos. Luego, su historia se olvid\u00f3, aunque en los \u00faltimos a\u00f1os ha vuelto a la luz gracias a diversas publicaciones sobre esta insigne figura de la tecnolog\u00eda espa\u00f1ola. No se puede negar que las aventuras de este catal\u00e1n, nacido en Figueras en 1819, hubieran sido mucho m\u00e1s apasionantes de haber conseguido financiaci\u00f3n y apoyo del gobierno, quien sabe, puede que la historia del siglo XIX hubiera cambiado radicalmente. Por ejemplo, \u00bfqu\u00e9 hubiera sucedido si la Armada hubiera tenido en su poder una flota de submarinos de combate en 1898? Bien, olvidemos las fantas\u00edas ucr\u00f3nicas que a nada nos conducen y centr\u00e9monos en glosar, aunque sea \u00fanicamente rascando su superficie, la vida de Monturiol.<\/p>\n<p>Narciso fue bastante rebelde desde muy joven, su idealismo siempre desbordaba las expectativas de sus allegados, quienes seguramente pensaban que al chaval habr\u00eda que domarlo para que pusiera los pies en la tierra. No lo lograron, para fortuna del devenir hist\u00f3rico, pero tambi\u00e9n para desgracia del propio Monturiol, al que no acompa\u00f1\u00f3 la fortuna todo lo que hubiera sido deseable. Sus padres le enviaron a estudiar a Cervera y, m\u00e1s tarde, complet\u00f3 su formaci\u00f3n en Leyes en Barcelona, aunque nunca ejerci\u00f3 la carrera en la que se hab\u00eda formado. Nada de eso, en su camino se cruzaron las m\u00e1s avanzadas ideas ut\u00f3picas de Europa, tan fant\u00e1sticas como su propio esp\u00edritu, condenadas al fracaso al poco de ser puestas en pr\u00e1cticas, pero igualmente atractivas. Antes de cumplir treinta a\u00f1os dedic\u00f3 sus esfuerzos a la pol\u00edtica y al estudio de las ciencias naturales e, influenciado por el ideario del ut\u00f3pico Cabet, so\u00f1\u00f3 con un mundo libre para todos, sin dinero, donde la tecnolog\u00eda y la bondad fueran los alimentos de la nueva humanidad. A punto estuvo de partir hacia los Estados Unidos, para participar en un experimento comunitario basado en aquella utop\u00eda, pero finalmente opt\u00f3 por luchar por sus ideas en su propia patria. Su relaci\u00f3n con el Partido Republicano, su pasi\u00f3n por el socialismo ut\u00f3pico y el verse en el medio de los sucesos de 1848, fueron ingredientes suficientes como para verse huyendo hacia el exilio en Francia. Con osad\u00eda, fund\u00f3 en Barcelona su propio peri\u00f3dico, basado en su ideario. No es que tuviera una gran audiencia, pocos so\u00f1adores como \u00e9l pudo encontrar, pero eso no fue suficiente como para que, llegados a los o\u00eddos del poder ciertos art\u00edculos que aparecieron en uno de sus peri\u00f3dicos, <em>El Padre de Familia<\/em>, se convirtieran al instante en motivo m\u00e1s que suficiente para su persecuci\u00f3n. En Francia aprendi\u00f3 el oficio de cajista, lo que le fue de utilidad a la hora de su pronto regreso a Catalu\u00f1a, concretamente a Cadaqu\u00e9s, donde fund\u00f3 una imprenta. <!--more--><\/p>\n<p>Cuentan las cr\u00f3nicas, aunque esto hay que tomarlo con cierta prevenci\u00f3n, que fue en esa localidad de la costa catalana donde a Monturiol se le ilumin\u00f3 la mente con la idea de construir una nave submarina. Tal chispazo inventivo hab\u00eda azotado la imaginaci\u00f3n de muchos otros anteriormente, y en algunos de ellos la simple idea termin\u00f3 convertida en nave capaz de surcar las aguas bajo su superficie. Eso lo conoc\u00eda Narciso, por supuesto, pero \u00e9l quiso ir m\u00e1s all\u00e1, deseaba un oc\u00e9ano conquistado por el poder de las naves sumergibles. En Cadaqu\u00e9s se asombr\u00f3 ante el sufrimiento y los peligros a los que los pescadores de coral locales estaban sometidos. Para librar de tan pesadas cargas a los trabajadores del mar, Monturiol se conjur\u00f3 a s\u00ed mismo para dise\u00f1ar la m\u00e1s perfecta nave submarina posible, capaz de ser empleada en cualquier labor que necesitara de la navegaci\u00f3n bajo las aguas. <\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/farm4.static.flickr.com\/3467\/3903159883_2c43f19a63_o.jpg\" alt=\"img\" class=\"otros\"\/><\/p>\n<p><strong><br \/>\nEl barco-pez en acci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>En un caso com\u00fan, se convendr\u00e1 en que todo hubiera quedado ah\u00ed, una idea rom\u00e1ntica pero nada m\u00e1s, sobre todo frenada por la falta de preparaci\u00f3n t\u00e9cnica del sujeto. M\u00e1s, el polifac\u00e9tico so\u00f1ador no era de los que se rinden con facilidad. Observ\u00f3, estudi\u00f3 y, con el tiempo, logr\u00f3 una formaci\u00f3n autodidacta de primer orden en el campo de la ingenier\u00eda. Naturalmente, graves lagunas le acuciaban, pero fue capaz de sortear sus deficiencias formativas con sobresaliente ingenio. As\u00ed, alejado de turbulencias pol\u00edticas, se centr\u00f3 en dar forma a su idea. En 1856 comenz\u00f3 a trabajar serio en su sue\u00f1o, pidi\u00f3 ayuda a sus amigos y familiares, adem\u00e1s de incluso a sus adversarios pol\u00edticos, les plante\u00f3 su proyecto, por encima de cualquier clase de lucha pol\u00edtica y debi\u00f3 ser muy perspicaz y efectivo, porque logr\u00f3 reunir la nada despreciable cantidad de 20.000 duros. Con ese capital naci\u00f3 el Ict\u00edneo, el barco-pez, botado en la Barceloneta en 1859. <\/p>\n<p>La nave era singular, aunque problem\u00e1tica, pues su control y propulsi\u00f3n depend\u00eda de la fuerza de los hombres a bordo. Casco de madera, siete metros de eslora y dos y medio de manga, el barco que imitaba a los peces sumergi\u00e9ndose ante la sorprendida mirada de los curiosos funcion\u00f3 sin problemas, a pesar de ser bastante tosco. En ese momento se lanz\u00f3 Monturiol a realizar toda una campa\u00f1a publicitaria, encaminada a lograr los fondos necesarios para crear un modelo perfeccionado que superara las limitaciones del primitivo intento. Para lograr su objetivo Narciso atac\u00f3 por diversos frentes. El de la prensa lo gan\u00f3 pronto, los peri\u00f3dicos se pusieron a sus pies. Hab\u00eda pues que luchar en otro lugar muy diferente, los despachos de ministros y bur\u00f3cratas. No tuvo m\u00e1s remedio que abandonar sus ideales primigenios, habr\u00eda una versi\u00f3n \u201ccivil\u201d, dise\u00f1ada para navegar con pasajeros, pescar y, c\u00f3mo no, para la captura de corales pero, c\u00f3mo no, dise\u00f1ar\u00eda para el gobierno un modelo militar dotado con un potente ca\u00f1\u00f3n. Esper\u00f3, de esa forma, convencer a las autoridades para que le fueran concedidos los fondos necesarios en el desarrollo de su nueva nave.<\/p>\n<p>Tras m\u00e1s de cincuenta inmersiones con \u00e9xito realizadas hasta 1862, lleg\u00f3 la hora del juicio por parte de ministros y responsables de marina. La nave se sumergi\u00f3 en aguas del puerto de Alicante, todo funcion\u00f3 a la perfecci\u00f3n y el j\u00fabilo estall\u00f3 entre los presentes, el futuro de las naves submarinas espa\u00f1olas estaba asegurado, el Gobierno mostr\u00f3 un apoyo incondicional. Claro que, del dicho al hecho va un gran trecho, y en este caso el recorrido fue infinito, pues nunca se lleg\u00f3 a un acuerdo de financiaci\u00f3n adecuado. De despacho en despacho, multitud de papeles ahogaron a Monturiol quien, completamente desenga\u00f1ado, decide apostar por la financiaci\u00f3n privada pues poco o nada pod\u00eda esperar de los bur\u00f3cratas. Con la gran popularidad lograda pens\u00f3 Narciso en dar forma a una empresa capaz de construir y comercializar su nueva nave, el Ict\u00edneo II. Reunidos los 350.000 duros necesarios para tal empe\u00f1o, vio la luz en 1866 el segundo barco-pez. <\/p>\n<p>Una maravilla, sin duda, porque aunque segu\u00eda siendo tosco y poco maniobrable, el Ict\u00edneo II logr\u00f3 contener adelantos que \u00fanicamente fueron superados bien entrado el siglo XX. La propulsi\u00f3n \u201cmanual\u201d fue pronto substituida por una caldera y motor de vapor alimentada por la reacci\u00f3n exot\u00e9rmica creada en el seno de un reactor capaz de generar ox\u00edgeno. He ah\u00ed la gran novedad, una verdadera genialidad, la capacidad para permanecer sumergido durante horas gracias al reciclaje del ox\u00edgeno de la atm\u00f3sfera interior de la nave. En el barco-pez de diecisiete metros de eslora y tres de manga, la tripulaci\u00f3n pod\u00eda sumergirse a treinta metros de profundidad y respirar ox\u00edgeno generado por la reacci\u00f3n del clorato pot\u00e1sico con un catalizador, siendo capturado el di\u00f3xido de carbono gracias a un reactor que, por medio de una soluci\u00f3n alcalina, convert\u00eda el gas en carbonato c\u00e1lcico. Tal adelanto ten\u00eda un problema, permit\u00eda respirar pero generaba tal cantidad de calor que se hac\u00eda dif\u00edcil tripular la nave. <\/p>\n<p><strong>El triste final del sue\u00f1o<\/strong><\/p>\n<p>El Ict\u00edneo II logr\u00f3 sumergirse con \u00e9xito en muchas ocasiones, incluso puso a prueba su ca\u00f1\u00f3n, con la esperanza de interesar de nuevo al Gobierno. Nada de eso sucedi\u00f3, el capital se agot\u00f3 hacia 1867, las deudas ahogaron a Monturiol, nadie acudi\u00f3 en auxilio de su invento y quebr\u00f3 la empresa. Las naves, m\u00e1quinas y todo lo que perteneciera a la Sociedad fue convertido en chatarra y Narciso cay\u00f3 en el m\u00e1s profundo de los abatimientos. Abandon\u00f3 pues su sue\u00f1o submarino y se decidi\u00f3 a recorrer caminos m\u00e1s mundanos. En 1873 es nombrado director de la F\u00e1brica Nacional de Moneda y Timbre de Madrid, donde deja muestra de su ingenio con diversas mejoras t\u00e9cnicas en sus m\u00e1quinas y procedimientos. Ese mismo llega a ser diputado en las Cortes, pero su \u00edmpetu juvenil, sus sue\u00f1os, han sido destruidos.<\/p>\n<p>Como en tantas ocasiones, el destino guarda siniestros giros. Tras fallecer casi olvidado en 1885, el paso de los a\u00f1os vio c\u00f3mo calles y edificios p\u00fablicos eran nombrados en recuerdo del genial inventor. De nada le sirvi\u00f3 a \u00e9l y a sus hijos submarinos, nadie sigui\u00f3 su estela, si acaso Isaac Peral, cuya historia guarda ciertos elementos paralelos. La flota submarina so\u00f1ada por Monturiol lleg\u00f3 a buen puerto, pero en otros lugares y tiempos. En 1917 Espa\u00f1a compr\u00f3 a Italia una nave submarina, a la que se dio por nombre \u201cNarciso Monturiol\u201d. Casi parece una burla, pues con tal gesto se demostraba que la oportunidad abierta a mediados del siglo XIX, nunca fue aprovechada.<\/p>\n<p>M\u00e1s, siempre nos quedar\u00e1n las palabras prof\u00e9ticas de alguien que supo ver que el futuro, si bien no ser\u00eda tan perfecto como en sus sue\u00f1os y en los de sus amigos amantes de las utop\u00edas decimon\u00f3nicas, s\u00ed supo dar cuenta del esp\u00edritu inquieto de la humanidad:<\/p>\n<blockquote><p>Probemos que no somos extra\u00f1os al movimiento de nuestra \u00e9poca: que si \u00e9sta derrama la luz, nosotros sabremos aprovecharla para descubrir nuevos mundos. (\u2026) Los polos de la tierra, el fondo de los mares, las elevadas regiones atmosf\u00e9ricas, he aqu\u00ed tres grandes conquistas reservadas a un porvenir bastante pr\u00f3ximo. (\u2026) Trabajar para que se aproxime la \u00e9poca de esas tres conquistas, he aqu\u00ed la tarea que me he impuesto.<\/p>\n<p>Fragmentos de varios manifiestos de Monturiol, aparecidos en la edici\u00f3n del 7 de diciembre de 1929 de <em>Alrededor del Mundo<\/em>.<\/p><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>AVISO: Versi\u00f3n reducida del art\u00edculo que publiqu\u00e9 en Historia de Iberia Vieja, en su edici\u00f3n de septiembre de 2009. \u00bfQu\u00e9 nos falta para lanzarnos a esta gloriosa conquista? \u00bfAcaso capitales? <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/?p=1209\" title=\"Monturiol y el barco-pez\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":1,"featured_media":10987,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":["post-1209","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-made_in_spain"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/wp-content\/uploads\/2009\/09\/3903194859_74cdace620_m.jpg","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p93Dc1-jv","jetpack-related-posts":[{"id":8502,"url":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/?p=8502","url_meta":{"origin":1209,"position":0},"title":"El rayo de energ\u00eda de Phillips Thomas","author":"alpoma","date":"20 septiembre 2013","format":false,"excerpt":"En las primeras d\u00e9cadas del siglo XX, la idea de transmitir energ\u00eda el\u00e9ctrica por el aire para olvidar las l\u00edneas de conducci\u00f3n convencionales ten\u00eda una fuerza que, hoy d\u00eda, nos puede parecer sorprendente. 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