{"id":11508,"date":"2015-07-30T11:59:16","date_gmt":"2015-07-30T09:59:16","guid":{"rendered":"http:\/\/www.alpoma.net\/tecob\/?p=11508"},"modified":"2015-07-30T11:59:16","modified_gmt":"2015-07-30T09:59:16","slug":"esteban-martinez-diaz-el-aeronauta-circense","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/?p=11508","title":{"rendered":"Esteban Mart\u00ednez D\u00edaz, el aeronauta circense"},"content":{"rendered":"<p class=\"otros3\">Versi\u00f3n reducida del art\u00edculo que publiqu\u00e9 en la revista <em><a href=\"http:\/\/www.historiadeiberiavieja.com\">Historia de Iberia Vieja<\/a><\/em>, n\u00famero de julio de 2015.<\/p>\n<p><em><strong>Aeronauta perdido, ni noticias ni esperanzas<\/strong>. El remolcador n\u00famero 1 de la Junta de Obras del Puerto de Valencia y el \u201cManuel Mar\u00eda\u201d, han regresado a la ca\u00edda de la tarde, sin encontrar en globo \u201cMariposa\u201d. Empieza a perderse la esperanza de encontrarlo.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>El Liberal<\/em>. Madrid, 14 de septiembre de 1909.<\/p>\n<hr \/>\n<p>Esta sencilla nota marca el punto final de una vida llena de aventuras. <strong>Del tripulante del globo <em>Mariposa<\/em> no se supo nunca m\u00e1s y, a partir de ah\u00ed, cay\u00f3 en el olvido<\/strong>. Cierto es que no era alguien que hubiera hecho un descubrimiento deslumbrante, ni tan siquiera invent\u00f3 algo pr\u00e1ctico realmente pero su tenacidad, desbordante imaginaci\u00f3n y temerarias acciones, hacen que merezca una letras cuando ha pasado ya m\u00e1s de un siglo desde que se perdiera su pista cuando volaba sobre aguas del Mediterr\u00e1neo a bordo de un fr\u00e1gil globo.<\/p>\n<p>Aquel vuelo formaba parte de una serie de atracciones que hab\u00edan sido contratadas por el comit\u00e9 organizador de una exposici\u00f3n regional en Valencia. De entre todos los aeronautas que formaban parte de aquellas actuaciones a medio camino entre la aventura y lo circense, destacaba la figura de nuestro protagonista, <strong>Esteban Mart\u00ednez D\u00edaz<\/strong> y su globo <em>Mariposa<\/em>, que lleg\u00f3 a alcanzar una altitud de casi un kil\u00f3metro en uno de sus vuelos de exhibici\u00f3n, el 5 de septiembre de 1909, que dur\u00f3 m\u00e1s de cuatro horas. Por desgracia, el d\u00eda 13 el <em>Mariposa<\/em> desapareci\u00f3 en el Mediterr\u00e1neo y, con \u00e9l, los anhelos de su tripulante, que so\u00f1aba con modernos globos, dirigibles, aviones y que, como buen creador de ingenios imposibles, hab\u00eda intentado llevar a la pr\u00e1ctica sin mucha fortuna.<\/p>\n<p><strong>Una nave todoterreno<\/strong><\/p>\n<p>Ciertamente, Esteban Mart\u00ednez D\u00edaz, aeronauta de raza, hab\u00eda saltado a la luz p\u00fablica por dos motivos muy diversos. Por una parte, por sus acrobacias y vuelos de exhibici\u00f3n. El otro lado de su fama estaba construido sobre proyectos imaginarios dignos del gran Julio Verne.<\/p>\n<p>El voluntarioso aeronauta luch\u00f3 durante a\u00f1os por lograr convertir alguno de sus sue\u00f1os en realidad. Hoy esas imaginarias naves duermen el sue\u00f1o de la tinta y el papel a\u00f1ejos en el Archivo Hist\u00f3rico de la Oficina Espa\u00f1ola de Patentes y Marcas en Madrid, a la espera de ser disfrutadas por las gentes que viven en la era del transporte a\u00e9reo. Veamos el contenido de algunas de esas patentes, para comprobar que, si bien puede que no llegaran a la vida pr\u00e1ctica, s\u00ed conten\u00edan destellos del mundo futuro.<\/p>\n<p>Ya en 1888 hab\u00eda registrado todo un <strong>\u201ccrucero volador dirigible\u201d<\/strong>, un modelo de nave a\u00e9rea de gran tama\u00f1o capaz de vuelo controlado que se un\u00eda a la ola de su tiempo por lograr una m\u00e1quina volante manejable capaz de transportar pasajeros o mercanc\u00edas e incluso ser empleado como arma de guerra. A\u00f1os m\u00e1s tarde, el empe\u00f1o de Mart\u00ednez D\u00edaz se centr\u00f3 en mejorar los aparatos de gimnasia. En concreto, ide\u00f3 diversas m\u00e1quinas entre 1891 y 1908 que ten\u00edan como destino el llevar a los hogares <strong>aparatos de gimnasia<\/strong>, algo que hoy no llama a atenci\u00f3n pero que por entonces era de los m\u00e1s rompedor. \u00bfUn gimnasio en casa? \u00a1Qu\u00e9 locura! Con uno de esos ingenios, al que llam\u00f3 \u201caparato de gimn\u00e1stica higi\u00e9nico-dom\u00e9stico\u201d, preconizaba ya incluso esos modernos modelos de m\u00e1quina para hacer todo tipo de ejercicios musculares tan de moda hoy d\u00eda. <\/p>\n<p>Pero son las m\u00e1quinas volantes y las circenses, junto con otros inventos de todo tipo, como un sistema de alarma y salida ordenada en caso de siniestro en salas de espect\u00e1culos, los que m\u00e1s tiempo le ocuparon. Ah\u00ed est\u00e1 su \u201ctranv\u00eda espiro-helicoidal y curvo-cerrado en plano inclinado para recreos\u201d o su <strong>\u201csistema de flotadores dirigibles a h\u00e9lice y ruedas para la navegaci\u00f3n por lagunas, canales, estanques, r\u00edos y puertos\u201d<\/strong>. Y, \u00bfqu\u00e9 decir de un \u201caeroplano propulsado por el batir de alas\u201d? De las numerosas patentes de Mart\u00ednez D\u00edaz cabe concluir algo muy sencillo: \u00a1con ellas se podr\u00eda construir todo un parque de atracciones estilo <em>steampunk<\/em>! Barcos impulsados por dirigibles, m\u00e1quinas para ferias, ornit\u00f3pteros y, sobre todo, su obra maestra: la nave que pod\u00eda moverse en todos los ambientes. <\/p>\n<p>El mayor de los sue\u00f1os, nunca realizados, de Esteban Mart\u00ednez D\u00edaz vio la luz en la popular revista <em>La Ilustraci\u00f3n espa\u00f1ola y americana<\/em> el 15 de diciembre de 1901 y fue posteriormente ensalzado por otras publicaciones. Se trataba, ni m\u00e1s ni menos, que de un <strong>aerostato, triciclo y barco, todo en una pieza<\/strong>. Las innovaciones propuestas en tan singular aparato inclu\u00edan m\u00e9todos para controlar y dirigir el vuelo, algo vital teniendo en cuenta que en esa \u00e9poca era un tema que preocupaba a todos los fabricantes de aerostatos, as\u00ed como sistemas de seguridad para impedir que la nave se estrellara o un m\u00e9todo para \u201cempaquetar\u201d el veh\u00edculo y llevarlo por carretera. Lo dicho, una m\u00e1quina aerost\u00e1tica dirigible capaz de volar, circular por tierra y navegar, \u00bfalguien puede ofrecer m\u00e1s?<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.alpoma.net\/tecob\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/19.jpg\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.alpoma.net\/tecob\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/19.jpg\" alt=\"1\" width=\"620\"  class=\"otros\" \/><\/a><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.alpoma.net\/tecob\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/29.jpg\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.alpoma.net\/tecob\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/29.jpg\" alt=\"2\" width=\"620\"  class=\"otros\" \/><\/a><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.alpoma.net\/tecob\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/39.jpg\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.alpoma.net\/tecob\/wp-content\/uploads\/2015\/07\/39.jpg\" alt=\"3\" width=\"620\"  class=\"otros\" \/><\/a><\/p>\n<p>La <strong>m\u00e1quina todoterreno<\/strong> que present\u00f3 por aquellos d\u00edas consist\u00eda en una nave central construida alrededor de una gran viga met\u00e1lica fabricada con una por entonces nov\u00edsima aleaci\u00f3n de aluminio, alrededor de la cual se dispon\u00edan todo tipo de m\u00f3dulos adaptables capaces de contener motores, flotadores, timones y sistemas con ruedas. El conjunto ven\u00eda a ser como un veh\u00edculo articulado modular que, dependiendo de la ocasi\u00f3n, pod\u00eda volar, rodar o flotar a conveniencia. Con una armadura de 33 metros de eslora y un di\u00e1metro m\u00e1ximo de unos 4,50 metros, dotado de tres motores de gasolina, dep\u00f3sitos para combustible, agua y v\u00edveres, no puede decirse que se tratara de algo peque\u00f1o. El sistema para controlar el veh\u00edculo en el aire era muy ingenioso: varios grupos control sencillos asociados a conjuntos de grandes h\u00e9lices, dos en eje horizontal y dos montadas en eje vertical. Jugando con el comportamiento de esas h\u00e9lices, el inventor pretend\u00eda poder hacer que la nave se moviera a voluntad tanto en su capacidad de ascenso y descenso como en los giros e inclinaciones. <\/p>\n<p>A ambos lados del \u201cfuselaje\u201d central o armadura se dispon\u00edan grandes globos elipsoidales, muy alargados, con un di\u00e1metro m\u00e1ximo de seis metros. El ingenio contar\u00eda con un curioso sistema de inyecci\u00f3n de aire en los globos de control y lastre, v\u00e1lvulas de seguridad para regular la presi\u00f3n y un conjunto de globos ascensiones de hidr\u00f3geno protegidos por una malla met\u00e1lica. La cabina contar\u00eda con todo tipo de instrumental avanzado de su \u00e9poca.<\/p>\n<p>Ahora bien, <strong>lo m\u00e1s llamativo de este bicho era su sistema de plegado<\/strong>. Una vez en tierra los globos eran recogidos en contenedores dispuestos en los laterales de la armadura y aparec\u00edan unas ruedas articuladas en la parte inferior, animadas por los motores. Todo ello era autom\u00e1tico, no hac\u00eda falta abandonar la nave para realizar la <strong>transici\u00f3n entre nave a\u00e9rea y el autom\u00f3vil<\/strong>. La conversi\u00f3n en barco era incluso m\u00e1s sencilla, pues no hac\u00eda falta m\u00e1s que inflar una serie de unidades de flotaci\u00f3n a lo largo de la porci\u00f3n inferior de la armadura, mientras los motores y mecanismos sensibles se proteg\u00edan autom\u00e1ticamente por medio de una serie de carcasas.<\/p>\n<p>En su \u00e9poca llam\u00f3 la atenci\u00f3n, pero tampoco se tom\u00f3 como fantas\u00eda imposible. Aquello era el futuro, no hab\u00eda duda. L\u00e1stima que no pasara del papel de las patentes y de los art\u00edculos emocionados en los peri\u00f3dicos al mundo real, hubiera sido sorprendente ver c\u00f3mo se comportaba semejante \u201cbicho\u201d todoterreno.<\/p>\n<p><strong>Maestro de la ascensi\u00f3n libre<\/strong><\/p>\n<p>El extra\u00f1o artilugio era toda una excentricidad y, sin embargo, no iba del todo por mal camino en cuanto a ciertos detalles. Por ejemplo, la experiencia que por esa \u00e9poca ya ten\u00eda Mart\u00ednez D\u00edaz en cuanto a vuelos, <strong>con casi 250 ascensiones a sus espaldas a principios del siglo XX<\/strong>, le hac\u00edan ser todo un maestro a la hora de proponer soluciones de cara a mejorar la capacidad de maniobra de los dirigibles.<\/p>\n<p>Sus ascensiones en globo libre encontraron eco en medio mundo. <strong>Llen\u00f3 de asombro en sus demostraciones a gentes de de toda Espa\u00f1a y Portugal, en incluso del norte de \u00c1frica, y tambi\u00e9n viaj\u00f3 en giras espectaculares por Am\u00e9rica<\/strong>. As\u00ed, vol\u00f3 en Brasil en 1886, Uruguay, Argentina, Paraguay, Venezuela, Panam\u00e1, Guatemala, M\u00e9xico, Cuba y los Estados Unidos. Lo m\u00e1s llamativo de todas aquellas ascensiones era el lado circense que le imprim\u00eda el aeronauta. No se trataba de simples demostraciones de vuelo, el piloto siempre quer\u00eda ir m\u00e1s all\u00e1 y se arriesgaba por encima de lo que el sentido com\u00fan dicta. Por ejemplo, no eran raras las ocasiones en que las condiciones meteorol\u00f3gicas hubieran hecho cancelar un vuelo a cualquier otro. Nada de eso, Mart\u00ednez D\u00edaz sol\u00eda forzar tanto la situaci\u00f3n que en algunos vuelos se temi\u00f3 por su vida. Volando sobre Uruguay <strong>los vientos arrastraron su nave decenas de kil\u00f3metros m\u00e1s all\u00e1 de su destino<\/strong>, terminando de descender sobre territorio argentino. Peor lo pas\u00f3 en Santiago de Cuba, donde su globo termin\u00f3 por caer a las aguas de la bah\u00eda y a punto estuvo de morir ahogado. Fue, precisamente en Cuba, donde ide\u00f3 su primer aeroplano, all\u00e1 por 1887 y 1888. Present\u00f3 su idea en los Estados Unidos con gran \u00e9xito de p\u00fablico y eco en la prensa. All\u00ed se cuenta que colabor\u00f3 con algunas f\u00e1bricas de aerostatos, una de ellas relacionada con Edison.<\/p>\n<p>Las aventuras de este aeronauta son dignas de novela. <strong>En Lisboa estrell\u00f3 su globo contra un conjunto de l\u00edneas telegr\u00e1ficas, causando una monumental aver\u00eda<\/strong>. No fue el \u00fanico accidente aparatoso que tuvo, en otras ocasiones se rasg\u00f3 el material del globo y cay\u00f3 casi a plomo, con la suerte de salvar su vida milagrosamente una y otra vez. Ese aire de aeronauta invencible puede que le hiciera ser m\u00e1s temerario, y no s\u00f3lo en el aire. Particip\u00f3 en todo tipo de pruebas de autom\u00f3viles, con choques incluidos, para verificar su seguridad, as\u00ed como en carreras por caminos \u201cimposibles\u201d. Incluso experiment\u00f3 personalmente con un sistema salvavidas en aguas del Guadalquivir.<\/p>\n<p>No se vayan todav\u00eda, que a\u00fan hay m\u00e1s. S\u00ed, el aventurero nacido en Madrid no s\u00f3lo volaba en globo sino que dirig\u00eda una compa\u00f1\u00eda que ofrec\u00eda espect\u00e1culos asombrosos como acrobacias en trapecios a bordo de globos. Ven\u00eda a ser algo as\u00ed como los <strong>circos a\u00e9reos<\/strong> que tan de moda estuvieron despu\u00e9s de la Primera Guerra Mundial pero m\u00e1s de tres d\u00e9cadas antes, desde sus primeros vuelos de 1881, y con peligrosos globos de ascenso libre en vez de con aeroplanos. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>Versi\u00f3n reducida del art\u00edculo que publiqu\u00e9 en la revista Historia de Iberia Vieja, n\u00famero de julio de 2015. Aeronauta perdido, ni noticias ni esperanzas. 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