{"id":1072,"date":"2009-02-04T15:30:41","date_gmt":"2009-02-04T13:30:41","guid":{"rendered":"http:\/\/www.alpoma.net\/tecob\/?p=1072"},"modified":"2010-01-18T13:21:59","modified_gmt":"2010-01-18T11:21:59","slug":"baldomera-larra-inventora-de-las-estafas-piramidales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/?p=1072","title":{"rendered":"Baldomera Larra, \u00abinventora\u00bb de las estafas piramidales"},"content":{"rendered":"<p class=\"3\">AVISO: Versi\u00f3n web del art\u00edculo que publiqu\u00e9 en el n\u00famero de febrero de 2009 de <em><a href=\"http:\/\/www.historiadeiberiavieja.com\/\" class=\"enlaces\">Historia de Iberia Vieja<\/a><\/em>.<\/p>\n<blockquote><p>Do\u00f1a Baldomera Larra ha sido absuelta. Siempre me hab\u00eda parecido a m\u00ed que el tomar dinero no era materia penable. Y el Tribunal Supremo de Justicia acaba de ratificarme en mi opini\u00f3n. Se asegura, no sabemos con qu\u00e9 fundamento, que varios de sus antiguos imponentes, los m\u00e1s agradecidos, piensan obsequiar a dicha se\u00f1ora con una serenata el d\u00eda que sea puesta en libertad. Una de las piezas del programa ser\u00e1 la popular Canci\u00f3n de la Lola, con una peque\u00f1a variaci\u00f3n en la letra: El dinero que era nuestro, Baldomera se llev\u00f3. Baldomera ha aparecido, pero nuestros cuartos no.<\/p>\n<p>E. Navarro Gonzalvo.<br \/>\nMadrid C\u00f3mico, 6 de Febrero de 1881.<\/p><\/blockquote>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/farm4.static.flickr.com\/3465\/3252482803_eec46fedc2_o.jpg\" alt=\"img\" class=\"izda\"\/>El toque socarr\u00f3n con que <em>Madrid C\u00f3mico<\/em> trat\u00f3 el tema de <strong>la absoluci\u00f3n de la Baldomera <\/strong>muestra como uno de los casos de estafa m\u00e1s famosos de la historia de Espa\u00f1a fue vivido entre el estupor y la gracia. Perm\u00edtaseme hoy traer a esta secci\u00f3n, dedicada com\u00fanmente a grandes nombres de la ciencia o la tecnolog\u00eda de Espa\u00f1a, a un personaje que demostr\u00f3 tener un gran ingenio, aunque fuera para el delito porque, si hay algo t\u00edpico en el caminar de los siglos en esta Iberia nuestra, es la proliferaci\u00f3n de listillos y p\u00edcaros. Baldomera podr\u00eda ser considerada como la patrona pagana de todos ellos y, aunque su ingenio no fuera en provecho del progreso de sus cong\u00e9neres, no viene mal volver atr\u00e1s la vista y comprobar que, en todo tiempo, han nacido y crecido a gusto este tipo de estafas.<\/p>\n<p><strong>Tinglados financieros<\/strong><\/p>\n<p>Cuando la econom\u00eda crece no suelen descubrirse estas cosas. Ay, pero llegado el momento en que las vacas flacas est\u00e1n a la vista, las ratas abandonan barcos en proceso de hundimiento y, lo que hasta entonces era llamado \u201cingenier\u00eda financiera\u201d o, simplemente, \u201cgran oportunidad de negocio\u201d, ahora es una simple y llana estafa. Que se lo digan a quienes invirtieron en el<strong> tinglado millonario del gur\u00fa Bernard Madoff<\/strong>, art\u00edfice de una ingeniosa estafa piramidal tan vieja como el propio sistema del que se ha beneficiado. Esto no es nada nuevo y, si hubiera que buscar un caso precursor y paradigm\u00e1tico, lo m\u00e1s socorrido ser\u00e1 mirar atr\u00e1s, a mediados del siglo XIX, a la que, a veces, <strong>es considerada como inventora de las estafas piramidales<\/strong>. Puede que no fuera el primer caso, pero el ruido que arm\u00f3 ha llegado a nuestros d\u00edas, aunque muchos parecen no aprender y caen en tramas similares todav\u00eda. <\/p>\n<p>Cuando el tinglado de Do\u00f1a Baldomera fue puesto en duda, la polic\u00eda cay\u00f3 implacablemente sobre el edificio madrile\u00f1o donde se encontraba su Casa de Imposiciones, pero por mucho que buscaron, no pudieron localizar a la acusada de estafa y, adem\u00e1s, hab\u00edan desaparecido los dineros depositados en la citada casa. El pueblo, presente como testigo asombrado de la intervenci\u00f3n, increp\u00f3 a la autoridad gritando \u201ces nuestra Providencia, es la madre de los pobres.\u201d El asalto tuvo lugar en 1876, aunque a pocos sorprendi\u00f3 porque, \u00bfacaso alguien en su sano juicio puede pensar en lograr imposiciones del 30 por ciento al mes sin que haya trampa de alg\u00fan tipo? <strong>Baldomera se hab\u00eda fugado, dejando detr\u00e1s a gran n\u00famero de ambiciosos con el saco roto<\/strong>. Se hablaba de conseguir ganancias del seiscientos por ciento en un a\u00f1o, hubo quien cobr\u00f3 veinte reales diarios por un desembolso de mil doscientos. Pura jauja, las gentes se agolpaban en la ventanilla, hab\u00eda que aprovechar el chollo mientras durara, pero como ha sucedido ahora con Madoff, la cosa no pod\u00eda mantenerse eternamente. <\/p>\n<p><strong>Hija de Larra<\/strong><\/p>\n<p>\u00bfQui\u00e9n era la ingeniosa art\u00edfice de tan monumental estafa? Ni m\u00e1s ni menos que la \u00faltima hija de <em>El Pobrecito Hablador<\/em>, el \u00ednclito escritor y periodista <strong>Mariano Jos\u00e9 de Larra <\/strong>y de Josefa Wetoret. Do\u00f1a Baldomera Larra Wetoret cre\u00f3 su Caja de Imposiciones casi por accidente, fruto de la necesidad. El mecanismo del tinglado era muy sencillo, se depositaba all\u00ed dinero y, a cambio, se recib\u00edan intereses sorprendentemente altos. Pocos preguntaron de d\u00f3nde sal\u00edan, porque al ver que tales intereses eran abonados puntualmente, no hab\u00eda motivo para queja alguna. Baldomera carec\u00eda de licencia para llevar a cabo su negocio, pero en plena fiebre especuladora, en una \u00e9poca en que se hab\u00edan levantado muchos l\u00edmites sobre los intereses del capital, una gran mayor\u00eda quiso beneficiarse de la gallina de los huevos de oro. <\/p>\n<p>El marido de Baldomera, m\u00e9dico de la Casa Real, decidi\u00f3 probar suerte en las colonias del otro lado del Atl\u00e1ntico. Se qued\u00f3 la hija de Larra sin un c\u00e9ntimo y con varios hijos a los que alimentar, sola en Madrid. Cuentan las cr\u00f3nicas que, aguzado el ingenio por la complicada situaci\u00f3n,<strong> pidi\u00f3 prestada una onza de oro a una conocida, prometiendo devolver duplicada tal cantidad al cabo de un mes<\/strong>. As\u00ed comenz\u00f3 todo, porque cumplido el plazo y satisfecha la exigencia prometida, otros quisieron que se repitiera el \u201cmilagro\u201d. Todo el mundo sab\u00eda que los intereses sal\u00edan de las nuevas imposiciones, puro sistema piramidal, algo que no pod\u00eda mantenerse por mucho tiempo, no hab\u00eda inversi\u00f3n productiva alguna, simplemente se pagaba a los viejos clientes con el nuevo dinero que entraba. Colas interminables aseguraron, de momento, la entrada de capital fresco. En total, se estima que se movieron a lo largo de toda la operaci\u00f3n m\u00e1s de veinte millones de reales y el n\u00famero de impositores se cont\u00f3 por millares, todo ello cifras mareantes para la \u00e9poca.<\/p>\n<p>Y, ciertamente, mareo sintieron muchos de los impositores, sobre todo los \u00faltimos que depositaron su dinero en la caja de Baldomera, ya conocida entonces como madre de los pobres, cuando <strong>intervino la autoridad policial<\/strong> por orden del Juez de Instrucci\u00f3n del Distrito de la Latina. El resultado del registro fue de esc\u00e1ndalo, apenas unos cuantos miles de reales y unos asustados empleados que no ten\u00edan ni idea de las operaciones ideadas por Baldomera, pues se dedicaban \u00fanicamente a ejercer de escribientes. El administrador fue detenido y se busc\u00f3 a la estafadora por todas partes, pero no apareci\u00f3. En un primer juicio, celebrado en 1879, fue declarada culpable de alzamiento de bienes y condenada a prisi\u00f3n pero, tras recurrir,<strong> logr\u00f3 ser absuelta en 1881<\/strong>.<\/p>\n<p><strong>La extradici\u00f3n de Baldomera<\/strong><\/p>\n<p>Contaba madrile\u00f1o diario <em>El Imparcial<\/em>, del 14 de diciembre de 1894, c\u00f3mo un agente de polic\u00eda de Par\u00eds acababa de publicar unas memorias en las que narraba, entre otros casos sobresalientes de su carrera, el de Baldomera y su vida en Francia:<\/p>\n<blockquote><p>\nBaldomera era buscada por el mundo entero, mientras hall\u00e1base muy tranquila, en un delicioso pabell\u00f3n que hab\u00eda arrendado en Anteuil, con nombre supuesto. La calma de su vida fue turbada una vez por la denuncia de una criada a quien despidi\u00f3. La criada, aunque no conoc\u00eda completamente el pasado de do\u00f1a Baldomera, pose\u00eda vagos informes sobre ella. Pero cuando se presentaron en su domicilio, el p\u00e1jaro hab\u00eda volado a Bruselas. Poco despu\u00e9s regres\u00f3 a Par\u00eds, arrend\u00f3 otra villa y vivi\u00f3 en ella sin que nadie la molestara. Entretanto, la justicia continuaba sus pesquisas, excitada por las apremiantes instancias del gobierno espa\u00f1ol. El 10 de julio de 1878, en el momento en que por d\u00e9cima vez se respond\u00eda a Espa\u00f1a que la Baldomera no hab\u00eda sido hallada, una carta an\u00f3nima le revel\u00f3 al procurador de la rep\u00fablica su nuevo retiro. (\u2026) Mientras [la detenida] hablaba, el magistrado comparaba su fisonom\u00eda con la fotograf\u00eda de la Baldomera: la semejanza era sorprendente.<\/p>\n<p>\u2014 Sin embargo\u2014d\u00edjole Mr. Potier, \u2014no puede darse mayor parecido que el de Vd. con este retrato de Baldomera Larra.<br \/>\n\u2014 \u00bfEs que en Espa\u00f1a no tenemos todas el mismo tipo? \u2014replic\u00f3 ella sin desconcertarse.<\/p>\n<p>Pero dos delegados de la canciller\u00eda se hallaban en el palacio de justicia. El magistrado llam\u00f3 y orden\u00f3 que los introdujeran, as\u00ed como a otras tres personas que hab\u00edan conocido en Madrid a la prestamista y que, por casualidad, se hallaban en Par\u00eds. A la vista de estas personas, la detenida se turb\u00f3, perdiendo finalmente la calma cuando le refirieron varias circunstancias de su vida. No pudiendo resistir m\u00e1s, exclam\u00f3:<\/p>\n<p>\u2014 \u00a1Pues bien, s\u00ed, yo soy Baldomera Larra! \u00a1Despu\u00e9s de todo, ya estoy harta de esta vida que llevo! \u00a1Prefiero que me juzguen!<\/p>\n<p>La orden de extradici\u00f3n estaba ya extendida. Quince d\u00edas despu\u00e9s, la presa fue enviada a Madrid en compa\u00f1\u00eda de dos cajas conteniendo las alhajas y el dinero que se hallaron en su poder.<\/p><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>AVISO: Versi\u00f3n web del art\u00edculo que publiqu\u00e9 en el n\u00famero de febrero de 2009 de Historia de Iberia Vieja. Do\u00f1a Baldomera Larra ha sido absuelta. 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