{"id":1041,"date":"2008-12-04T23:20:06","date_gmt":"2008-12-04T21:20:06","guid":{"rendered":"http:\/\/www.alpoma.net\/tecob\/?p=1041"},"modified":"2008-12-05T01:08:03","modified_gmt":"2008-12-04T23:08:03","slug":"reinas-del-cielo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/?p=1041","title":{"rendered":"Reinas del cielo"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/farm4.static.flickr.com\/3008\/3083245214_381afca90b_o.jpg\" alt=\"img\" class=\"dch\"\/>Desde los primeros tiempos de la aerostaci\u00f3n, a finales del siglo XVIII, cuando los primeros globos tripulados comenzaron a surcar los cielos, apareci\u00f3 toda una modalidad de espect\u00e1culo, muy rentable a decir de las cr\u00f3nicas, que consist\u00eda en unir peligrosos <strong>veh\u00edculos a\u00e9reos y mujeres<\/strong>. Hay que pensar en la \u00e9poca, en la p\u00e9sima situaci\u00f3n de las mujeres que, si bien ir\u00eda mejorando con el paso de las d\u00e9cadas, todav\u00eda eran consideradas como meros contenedores vivos para traer hijos al mundo y como trabajadoras en los hogares sin posible horizonte m\u00e1s all\u00e1 de los cacharros de una cocina, poco m\u00e1s, m\u00e1xime cuando se discut\u00eda vehementenente su \u00abinferioridad\u00bb natural con respecto al hombre. Puede que, precisamente por esta uni\u00f3n de prejuicos, el contemplar a las \u00abfr\u00e1giles criaturas del bello sexo\u00bb en peligro sobre bestias volantes fuera lo que atrayera a multitudes, sobre todo hombres, a contemplar los espect\u00e1culos de las aeronautas, que a veces eran llamadas \u00abreinas del cielo\u00bb. Pagaban, sin chistar, la entrada al espect\u00e1culo, en plazas y campos, jardines o praderas, para estar cerca de las hero\u00ednas. <\/p>\n<p>Durante gran parte del siglo XIX fueron decenas las mujeres que intervinieron, con diverso \u00e9xito, en estos<strong> circos del aire<\/strong>. Las aeronautas estaban expuestas a los mismos peligros que sus compa\u00f1eros y, en muchos casos, pagaron con su vida la osad\u00eda de retar a las nubes en su singladura celeste. No parece haber acuerdo sobre la primera mujer en volar a bordo de un globo. Se suele citar con profusi\u00f3n a Sophie Blanchard, pero lo \u00fanico seguro es que ella fue la primera en ganarse la vida con los globos, sin ser la primera mujer en volar en uno de estos artilugios. Si hubiera que buscar un punto de partida para esta historia, pocos dudar\u00edan de volver la vista al 4 de junio de 1784, cuando <strong>\u00c9lisabeth Thible<\/strong> se atrevi\u00f3 a realizar un vuelo libre a bordo de un globo <em>Montgolfier<\/em>, acompa\u00f1ada de Monsieur Fleurant, un artista fan\u00e1tico de los globos. Cuentan las cr\u00f3nicas que, de regreso para poner los pies en la tierra, \u00c9lisabeth recibi\u00f3 una gran acogida en medio de v\u00edtores, pero tambi\u00e9n <strong>abucheos de muchos hombres que consideraron el acto como temerario y de mal gusto<\/strong>, a fin de cuentas, las aventuras s\u00f3lo deb\u00edan ser cosa de hombres. El hist\u00f3rico vuelo, realizado en Lyon, tuvo tambi\u00e9n como protagonista al propio globo, bautizado como <em>La Gustave<\/em>, en honor al rey de Suecia Gustavo III, presente en el lugar. Poco m\u00e1s se conoce sobre \u00c9lisabeth, aunque hay referencias que recuerdan otras aventuras en globos, esta vez m\u00e1s peligrosas, como un viaje realizado en compa\u00f1\u00eda del duque de Brunswick a\u00f1os despu\u00e9s de su vuelo de Lyon<sup>1<\/sup>.<\/p>\n<p>Pasando al campo de <strong>las profesionales<\/strong>, por raro que pudiera sonar en la \u00e9poca, memorable fue la figura de la francesa<strong> <a href=\"http:\/\/en.wikipedia.org\/wiki\/Sophie_Blanchard\" class=\"enlaces\">Sophie Blanchard<\/a><\/strong>. La que fuera primera aeronauta profesional de la historia, llev\u00f3 a cabo casi setenta vuelos con \u00e9xito. Cuenta la leyenda que su marido, Jean Pierre Blanchard, prometi\u00f3 cuando era un jovencito aventurero de los globos, a una aldeana de La Rochelle, que en caso de tener \u00e9sta alguna hija, se casar\u00eda con ella. Sea como fuere, Jean Pierre contrajo matrimonio con la jovencita Sophie en 1804, que fue testigo de las aventuras a\u00e9reas de su marido hasta que <strong>los dineros comenzaron a escasear<\/strong>. Muchos volaban ya entonces, con lo que competir en circos a\u00e9reos se convert\u00eda en tarea cada vez m\u00e1s complicada. <strong>La soluci\u00f3n para destacar sobre el resto de aeronautas y, de paso, ganar m\u00e1s que ellos, fue hacer volar a una mujer<\/strong>. La apuesta funcion\u00f3, porque el \u00e9xito acompa\u00f1\u00f3 a la pareja hasta que, en 1808, Jean Pierre sufri\u00f3 graves heridas tras caer desde gran altura, falleciendo al cabo de un a\u00f1o. Como se dice en estos casos, <em>el espect\u00e1culo debe continuar<\/em>, as\u00ed que la osada Sophie sigui\u00f3 ofreciendo espect\u00e1culos, cada vez m\u00e1s arriesgados, como sus famosos vuelos nocturnos y fue invitada a volar durante grandes acontecimientos, como la boda de Napole\u00f3n con Mar\u00eda Luisa de Austria. Puede imaginarse quien estas letras vaya leyendo lo que sucedi\u00f3 con el paso del tiempo. Los vuelos fueron cada vez m\u00e1s peligrosos, nunca era suficiente, cruz\u00f3 Italia en globo alcanzando tal altitud que perdi\u00f3 el conocimiento, atraves\u00f3 los Alpes y logr\u00f3 lo que muchos hombres que se llamaban a s\u00ed mismos aeronautas nunca so\u00f1aron, pero la historia no tuvo final feliz.<\/p>\n<p>Veamos, delante tenemos <strong>un gran globo repleto de hidr\u00f3geno<\/strong>, s\u00ed, el conocido gas inflamable. El aparato est\u00e1 pilotado por Sophie, vuela sobre los jardines de T\u00edvoli, en Par\u00eds. Apacible es esta noche del<strong> 6 de julio de 1819<\/strong>, el p\u00fablico contempla el surcar del globo con satisfacci\u00f3n, nada inspira temor, el vuelo es tranquilo. La intenci\u00f3n de Sophie consiste en lanzar desde la nave algunos <strong>fuegos artificiales<\/strong>. Vale, detengamos la escena, no creo que haya que pensar mucho para llegar a la siguiente conclusi\u00f3n: <em>fuegos artificiales m\u00e1s hidr\u00f3geno igual a<\/em>&#8230; S\u00ed, en efecto, el globo se incendi\u00f3, cay\u00f3 con rapidez sobre un edificio y la piloto se estrell\u00f3 en medio de una calle, ante el espanto de los paseantes. Dudoso honor este de convertirse en la <strong>primera mujer v\u00edctima de un accidente a\u00e9reo<\/strong><sup>2<\/sup>.<\/p>\n<p>Por entonces ya volaban, de forma m\u00e1s o menos profesional, varias mujeres en Europa, lo que hac\u00eda que no se tratara ya de novedad y termin\u00f3 por convertirse en una parte habitual de exhibiciones y circos a\u00e9reos. Para descollar, hab\u00eda que ir m\u00e1s all\u00e1. \u00bfQu\u00e9 tal lanzarse al vac\u00edo? Saltar desde un globo con un rudimentario paraca\u00eddas tuvo que sobrecoger al p\u00fablico decimon\u00f3nico, pero esa es otra historia que, al menos en uno de sus m\u00e1s curiosos episodios, ya visit\u00f3 <em>TecOb<\/em> hace tiempo, a trav\u00e9s de la precursora del salto desde globos, <a href=\"http:\/\/www.alpoma.net\/tecob\/?p=837\" class=\"enlaces\"><strong>Elisa Garnerin, pionera del paracaidismo<\/strong><\/a>.<\/p>\n<p>______________<br \/>\n<sup>1<\/sup> V\u00e9ase <em>La Ilustraci\u00f3n Art\u00edstica<\/em>, Barcelona, 7 de abril de 1902.<br \/>\n<sup>2<\/sup> En realidad, las causas de tan tr\u00e1gico accidente nunca fueron aclaradas, aunque no cabe duda de que la combinaci\u00f3n de hidr\u00f3geno y fuegos artificiales no parece muy recomendable. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>Desde los primeros tiempos de la aerostaci\u00f3n, a finales del siglo XVIII, cuando los primeros globos tripulados comenzaron a surcar los cielos, apareci\u00f3 toda una modalidad de espect\u00e1culo, muy rentable <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/?p=1041\" title=\"Reinas del cielo\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[],"class_list":["post-1041","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-obsolescencia"],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p93Dc1-gN","jetpack-related-posts":[{"id":14313,"url":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/?p=14313","url_meta":{"origin":1041,"position":0},"title":"Las pioneras de la aviaci\u00f3n espa\u00f1ola","author":"alpoma","date":"2 febrero 2019","format":false,"excerpt":"Versi\u00f3n para TecOb del art\u00edculo que publiqu\u00e9 en la revista Historia de Iberia Vieja, edici\u00f3n de enero de 2019. 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