{"id":10333,"date":"2015-02-13T20:57:53","date_gmt":"2015-02-13T18:57:53","guid":{"rendered":"http:\/\/www.alpoma.net\/tecob\/?p=10333"},"modified":"2015-03-22T15:40:51","modified_gmt":"2015-03-22T13:40:51","slug":"la-rueda-de-giragossian","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/?p=10333","title":{"rendered":"La rueda de Giragossian"},"content":{"rendered":"<p>En el <strong>Boston de principios del siglo XX<\/strong> vivi\u00f3 un tipo al que no se le puede negar que ten\u00eda una tenacidad a prueba de bombas. L\u00e1stima que ese tes\u00f3n no se hubiera cultivado sobre una s\u00f3lida base de conocimiento, se hubiera ahorrado un gran fiasco. Se trataba de <strong>Garabed T. K. Giragossian<\/strong>, un armenio que hab\u00eda emigrado a los Estados Unidos all\u00e1 por 1891. No fue alguien relevante hasta que <strong>en 1917 apareci\u00f3 en los peri\u00f3dicos norteamericanos afirmando haber encontrado una soluci\u00f3n incre\u00edble al problema de la energ\u00eda para mover m\u00e1quinas<\/strong>. El artilugio propuesta era una gran rueda que, seg\u00fan su inventor, a quien por cierto se le neg\u00f3 la patente, era <strong>capaz de producir energ\u00eda sin l\u00edmites y sin coste alguno<\/strong>, ni gasto de combustible ni nada parecido. El caso es que el osado Giragossian luch\u00f3 todo lo que pudo para ser reconocido como inventor de algo que iba a cambiar el mundo para siempre. Sucedi\u00f3 entonces algo incre\u00edble, justo cuando <strong>los pol\u00edticos entraron en escena<\/strong>. <\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.alpoma.net\/tecob\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/09699r.jpg\" alt=\"09699r\" width=\"620\"  class=\"otros\" \/><br \/>\n<em>Giragossian (<a href=\"http:\/\/www.loc.gov\/pictures\/item\/hec2008006739\/\" target=\"_blank\">Library of Congress<\/a>)<\/em><\/p>\n<p>Ante las afirmaciones de Giragossian en la prensa, cuando comentaba que con su m\u00e1quina se pod\u00edan alimentar barcos, ingenios de guerra y f\u00e1bricas y que, claro est\u00e1, la primera naci\u00f3n que contara con sus servicios ser\u00eda invencible, <strong>el Congreso de los Estados Unidos decidi\u00f3 entrar en acci\u00f3n<\/strong>, incluso apareciendo en apoyo del nuevo genio el presidente <strong>Woodrow Wilson<\/strong>. De nada sirvieron los informes t\u00e9cnicos de ingenieros y cient\u00edficos acerca de lo equivocado que estaba el inventor, porque lo que ve\u00edan all\u00ed era a un hombre hecho a s\u00ed mismo que defend\u00eda con pasi\u00f3n aquello en lo que cre\u00eda, sin m\u00e1s raz\u00f3n que unas bonitas palabras. Una pat\u00e9tica postura que llev\u00f3 a que se creara una sorprendente <strong>comisi\u00f3n<\/strong> y se le dieran fondos adecuados a Giragossian para crear un modelo funcional de su rueda. De nuevo, no sirvi\u00f3 de nada la queja de los expertos, hab\u00eda que probar aquello \u00abpor si acaso\u00bb. <strong>Giragossian era un genio de la comunicaci\u00f3n y, adem\u00e1s, estaba absolutamente convencido de que \u00e9l ten\u00eda la soluci\u00f3n a todos los problemas energ\u00e9ticos<\/strong>. Toda una mezcla explosiva de car\u00e1cter y pasi\u00f3n que finaliz\u00f3 de repente el d\u00eda en que se llev\u00f3 a cabo el experimento con su rueda ante los miembros del Congreso.<\/p>\n<p>Giragossian promet\u00eda que con su m\u00e1quina<em> \u00abse podr\u00edan construir aparatos a\u00e9reos adapt\u00e1ndolos a transportar cualquier peso, desarrollando hasta 10.000 caballos de fuerza. Se podr\u00eda dar la vuelta al mundo sin necesidad de tocar el aparato la tierra. Para los usos de la guerra, un aeroplano transportar\u00eda cualquier peso al otro lado de los mares. La m\u00e1quina podr\u00eda ser colocada en tanques de la dimensi\u00f3n que se quisiera y proveerles de la fuerza motriz sin necesidad de ning\u00fan combustible&#8230;\u00bb<\/em><sup>1<\/sup><\/p>\n<p>La prueba ante el selecto p\u00fablico no pudo ser m\u00e1s desastrosa, aunque Giragossian estaba encantado porque tard\u00f3 bastante en darse cuenta de su propio error. El problema estaba en que <strong>la elocuencia del armenio nada ten\u00eda que ver con el mundo real<\/strong> y s\u00ed con la fantas\u00eda. Sin formaci\u00f3n t\u00e9cnica ni cient\u00edfica, Giragossian hab\u00eda sentido fascinaci\u00f3n desde peque\u00f1o por los contrapesos, los mecanismos de relojer\u00eda y los volantes de inercia. Y eso era, precisamente, lo que acababa de construir, un gran <strong><a href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Volante_de_inercia\" target=\"_blank\">volante de inercia<\/a><\/strong>. No lograba entender los diversos tipos de energ\u00eda, ni tan siquiera la m\u00e1s m\u00ednima mec\u00e1nica elemental. Hab\u00eda inventado algo que llevaba mucho tiempo siendo utilizado en la industria. Veamos, un volante de inercia suele estar constituido por un pesado disco pasivo que aporta a la m\u00e1quina motriz una inercia suplementaria en forma de energ\u00eda cin\u00e9tica acumulada. Pero cuando el motor que lo mueve cesa de proporcionarle energ\u00eda, el volante s\u00f3lo contin\u00faa girando por s\u00ed mismo mientras contenga energ\u00eda cin\u00e9tica acumulada. Ah\u00ed estaba el error que no entend\u00eda Giragossian, y que tampoco lograban comprender los pol\u00edticos. <strong>Cre\u00edan que alimentando ligeramente la gran rueda de forma intermitente, \u00e9sta podr\u00eda ofrecerles toda la energ\u00eda que necesitaran<\/strong>. El experimento funcion\u00f3 como deb\u00eda, esto es, ante un primer impulso incial y, tras desconectar la rueda para que girara en solitario, continu\u00f3 movi\u00e9ndose unos segundos. Nada m\u00e1s, hasta que la energ\u00eda cin\u00e9tica acumulada hubo desaparecido. Y eso es lo que le hab\u00eda \u00abvendido\u00bb Giragossian al Congreso, un gigantesco y caro volante de inercia que no serv\u00eda para nada. La comisi\u00f3n oficial cerr\u00f3 el caso al poco tiempo, con el menor de los ruidos, no fuera que alguien se atreviera a llamar, con toda la raz\u00f3n del mundo, ignorantes a los pol\u00edticos de turno.<\/p>\n<p>_____________<br \/>\n<sup>1<\/sup>Referencia tomada de <em>El noticiero: diario de C\u00e1ceres<\/em> &#8211; A\u00f1o XVI N\u00famero 4692 (26\/12\/1918).<\/p>\n<p><strong>M\u00e1s informaci\u00f3n<\/strong>: <em>Voodoo Science: The Road from Foolishness to Fraud<\/em>, de Robert L. Park.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>En el Boston de principios del siglo XX vivi\u00f3 un tipo al que no se le puede negar que ten\u00eda una tenacidad a prueba de bombas. L\u00e1stima que ese tes\u00f3n <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/?p=10333\" title=\"La rueda de Giragossian\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":1,"featured_media":11200,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[],"class_list":["post-10333","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-obsolescencia"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/09699r1.jpg","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p93Dc1-2GF","jetpack-related-posts":[{"id":5023,"url":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/?p=5023","url_meta":{"origin":10333,"position":0},"title":"Nikola Tesla: Yo y la energ\u00eda","author":"alpoma","date":"1 julio 2011","format":false,"excerpt":"La figura de Nikola Tesla, uno de los padres de la tecnolog\u00eda el\u00e9ctrica actual, ha visto c\u00f3mo en los \u00faltimos tiempos ha renacido de las formas m\u00e1s extra\u00f1as imaginables el inter\u00e9s por su obra y vida. El problema de ver a Tesla mencionado en pel\u00edculas, c\u00f3mics, libros de todo tipo,\u2026","rel":"","context":"En \u00abPersonal\u00bb","block_context":{"text":"Personal","link":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/?cat=2"},"img":{"alt_text":"Yo y la energ\u00eda","src":"https:\/\/i0.wp.com\/farm6.static.flickr.com\/5309\/5891072563_1c11a97300_m.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":8967,"url":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/?p=8967","url_meta":{"origin":10333,"position":1},"title":"El autoelectromotor de Coto Guti\u00e9rrez (1928)","author":"alpoma","date":"9 abril 2014","format":false,"excerpt":"He aqu\u00ed un curioso ingenio electromec\u00e1nico del que apenas tengo datos. Me hubiera gustado tener m\u00e1s informaci\u00f3n sobre este inventor, pero de momento s\u00f3lo una vieja patente y un recorte de prensa es lo que ha llegado a mis manos. Veamos, en el Archivo Hist\u00f3rico de la Oficina Espa\u00f1ola de\u2026","rel":"","context":"En \u00abMade in Spain\u00bb","block_context":{"text":"Made in Spain","link":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/?cat=10"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/alpoma.net\/tecob\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/autoelectromotor.jpg?resize=350%2C200&ssl=1","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/alpoma.net\/tecob\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/autoelectromotor.jpg?resize=350%2C200&ssl=1 1x, https:\/\/i0.wp.com\/alpoma.net\/tecob\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/autoelectromotor.jpg?resize=525%2C300&ssl=1 1.5x"},"classes":[]},{"id":10303,"url":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/?p=10303","url_meta":{"origin":10333,"position":2},"title":"Iglesias Blanco, el \u201cTesla de Pozuelo\u201d","author":"alpoma","date":"19 enero 2015","format":false,"excerpt":"Versi\u00f3n reducida del art\u00edculo que publiqu\u00e9 en la revista Historia de Iberia Vieja, edici\u00f3n de enero de 2015. El inventor de las explosiones a distancia, Don Jos\u00e9 Juli\u00e1n Iglesias Blanco, hizo ayer en las cercan\u00edas del inmediato pueblo de Pozuelo de Alarc\u00f3n, con \u00e9xito absolutamente satisfactorio, las pruebas de otro\u2026","rel":"","context":"En \u00abMade in Spain\u00bb","block_context":{"text":"Made in Spain","link":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/?cat=10"},"img":{"alt_text":"iglesias_blanco_1","src":"https:\/\/i0.wp.com\/www.alpoma.net\/tecob\/wp-content\/uploads\/2015\/01\/iglesias_blanco_1-288x300.jpg?resize=350%2C200","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":1104,"url":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/?p=1104","url_meta":{"origin":10333,"position":3},"title":"Caballo de Vapor","author":"alpoma","date":"31 marzo 2009","format":false,"excerpt":"Ya fuera por no desentonar con el t\u00edpico paisaje urbano del siglo XIX, repleto de carruajes, o como dec\u00eda el inventor, \"para no asustar a los caballos que circulan por las calles\", a un tal Se\u00f1or Mathewson, de Gilroy, en el californiano Condado de Santa Clara, se le ocurri\u00f3 plantear\u2026","rel":"","context":"En \u00abObsolescencia\u00bb","block_context":{"text":"Obsolescencia","link":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/?cat=3"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/alpoma.net\/tecob\/wp-content\/uploads\/2009\/03\/3400740003_12f8a7b62f_o.jpg?resize=350%2C200&ssl=1","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/alpoma.net\/tecob\/wp-content\/uploads\/2009\/03\/3400740003_12f8a7b62f_o.jpg?resize=350%2C200&ssl=1 1x, https:\/\/i0.wp.com\/alpoma.net\/tecob\/wp-content\/uploads\/2009\/03\/3400740003_12f8a7b62f_o.jpg?resize=525%2C300&ssl=1 1.5x"},"classes":[]},{"id":12975,"url":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/?p=12975","url_meta":{"origin":10333,"position":4},"title":"El coche de von Ardenne (1961): Seguro, panor\u00e1mico y \u00a1raro de narices!","author":"alpoma","date":"18 noviembre 2017","format":false,"excerpt":"Antes de entrar en la miga del asunto, c\u00f3mo no, convendr\u00e1 recordar muy brevemente qui\u00e9n fue Manfred von Ardenne, el inventor del extra\u00f1o bicho sobre ruedas que nos visita hoy (pr\u00f3ximamente publicar\u00e9 una rese\u00f1a biogr\u00e1fica sobre su figura, pero vayan por adelantado estas letras para ir descubriendo al personaje). Manfred\u2026","rel":"","context":"En \u00abObsolescencia\u00bb","block_context":{"text":"Obsolescencia","link":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/?cat=3"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/alpoma.net\/tecob\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/von-ardenne-car-1961.jpg?resize=350%2C200&ssl=1","width":350,"height":200,"srcset":"https:\/\/i0.wp.com\/alpoma.net\/tecob\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/von-ardenne-car-1961.jpg?resize=350%2C200&ssl=1 1x, https:\/\/i0.wp.com\/alpoma.net\/tecob\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/von-ardenne-car-1961.jpg?resize=525%2C300&ssl=1 1.5x, https:\/\/i0.wp.com\/alpoma.net\/tecob\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/von-ardenne-car-1961.jpg?resize=700%2C400&ssl=1 2x, https:\/\/i0.wp.com\/alpoma.net\/tecob\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/von-ardenne-car-1961.jpg?resize=1050%2C600&ssl=1 3x, https:\/\/i0.wp.com\/alpoma.net\/tecob\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/von-ardenne-car-1961.jpg?resize=1400%2C800&ssl=1 4x"},"classes":[]},{"id":205,"url":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/?p=205","url_meta":{"origin":10333,"position":5},"title":"El ordenador del Doctor Atanasoff","author":"alpoma","date":"23 agosto 2005","format":false,"excerpt":"La historia de la inform\u00e1tica ya nombra sin dudar, como inventor de la primera computadora digital electr\u00f3nica, a Atanasoff. Las computadoras electr\u00f3nicas se diferenciaban de sus predecesoras mec\u00e1nicas por funcionar a base de electricidad, v\u00e1lvulas y circuitos, no por medio de ruedas dentadas. Se sol\u00eda considerar que la primera computadora\u2026","rel":"","context":"En \u00abGeneral\u00bb","block_context":{"text":"General","link":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/?cat=1"},"img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/alpoma.net\/tecob\/wp-content\/uploads\/2005\/08\/107352675_8b4fd2d76c.jpg?resize=350%2C200&ssl=1","width":350,"height":200},"classes":[]}],"jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10333","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=10333"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10333\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/11200"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=10333"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=10333"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=10333"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}