{"id":1013,"date":"2008-10-15T00:15:19","date_gmt":"2008-10-14T22:15:19","guid":{"rendered":"http:\/\/www.alpoma.net\/tecob\/?p=1013"},"modified":"2008-10-15T00:19:22","modified_gmt":"2008-10-14T22:19:22","slug":"tres-escenas-sobre-tesoros-marinos-acto-i-el-oro-de-rande","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/?p=1013","title":{"rendered":"Tres escenas sobre tesoros marinos. ACTO I &#8211; El oro de Rande"},"content":{"rendered":"<p class=\"otros3\"><strong>AVISO<\/strong>: He decidido dar vida a una serie de historias sobre tesoros que me han interesado especialmente desde hace mucho tiempo, de una forma un tanto experimental, como si se tratara de una <strong>min\u00fascula obra en tres actos<\/strong>. Espero que esta forma o estilo no resulte extra\u00f1a en demas\u00eda para los lectores de <em>TecOb<\/em>. \ud83d\ude09<\/p>\n<p><strong>ACTO I &#8211; El oro de Rande<\/strong><\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/farm4.static.flickr.com\/3073\/2942944078_df7ac7c0a0_m.jpg\" alt=\"img\" class=\"dch\"\/>Julio Verne buscaba una fuente de financiaci\u00f3n adecuada para las aventuras de Nemo. \u00bfD\u00f3nde encontrar un lugar en el que conseguir metales preciosos sin coste alguno y en cantidad suficiente como para dar vida al Nautilus? En <em>20.000 leguas de viaje submarino<\/em> se desvela el enigma&#8230; <\/p>\n<blockquote><p>En un radio de media milla en torno al Nautilus, las aguas estaban impregnadas de luz el\u00e9ctrica. Se ve\u00eda claramente el fondo arenoso. Hombres de la tripulaci\u00f3n equipados con escafandras se ocupaban de inspeccionar toneles medio podridos, cofres desventrados en medio de restos ennegrecidos. De las cajas y de los barriles se escapaban lingotes de oro y plata, cascadas de piastras y de joyas. El fondo estaba sembrado de esos tesoros. Cargados del precioso bot\u00edn, los hombres regresaban al Nautilus, depositaban en \u00e9l su carga y volv\u00edan a emprender aquella inagotable pesca de oro y de plata. Comprend\u00ed entonces que nos hall\u00e1bamos en el escenario de la batalla del 23 de octubre de 1702 y que aqu\u00e9l era el lugar en que se hab\u00edan hundido los galeones fletados por el gobierno espa\u00f1ol. All\u00ed era donde el capit\u00e1n Nemo subven\u00eda a sus necesidades y lastraba con aquellos millones al Nautilus. Para \u00e9l solo hab\u00eda entregado Am\u00e9rica sus metales preciosos. \u00c9l era el heredero directo y \u00fanico de aquellos tesoros arrancados a los incas y a los vencidos por Hern\u00e1n Cort\u00e9s.<\/p><\/blockquote>\n<p>El escritor franc\u00e9s se documentaba muy bien a la hora de escribir sus fant\u00e1sticas novelas, pero no vaya nadie ahora corriendo a sumergirse bajo las aguas de Vigo pensando en localizar fabulosos tesoros, la realidad puede ser un poco menos rom\u00e1ntica. <strong>Viajemos en el tiempo, saltando a la r\u00eda de Vigo a finales de septiembre de 1702<\/strong>. En el horizonte, hacia el oeste, la visi\u00f3n que durante d\u00edas pudieron disfrutar los gallegos tuvo que ser impresionante. De la lejana Am\u00e9rica llegaba una flota \u00fanica. Buscando abrigo en la ensenada de San Sim\u00f3n, en un lugar bien protegido, fueron coloc\u00e1ndose los nav\u00edos de la mayor flota del tesoro americano de la historia, portando en sus bodegas ingentes cantidades de plata y oro para el Reino de Espa\u00f1a. Junto a los galeones espa\u00f1oles, una flota de combate francesa hac\u00eda las veces de escolta armada, preparada para defender el tesoro ante cualquier ataque. <\/p>\n<p>Lo m\u00e1s sensato y l\u00f3gico hubiera sido desembarcar el tesoro con rapidez, no fuera a ser que alg\u00fan pirata, flota enemiga o tempestad, hiciera que tan preciado cargamento terminara en el fondo de la r\u00eda. Pero no, la <strong>burocracia<\/strong> siempre est\u00e1 ah\u00ed para complicar lo que, se supone, son simples transacciones. Originalmente la flota ten\u00eda que haber recalado en Sevilla, el lugar donde se situaba la \u00fanica aduana autorizada para dar paso al tesoro. Pasaron los d\u00edas, las semanas y no llegaba la autorizaci\u00f3n de descarga desde Sevilla, as\u00ed que la r\u00eda de Vigo se acostumbr\u00f3 a estar repleta de gigantescos galeones cargados con tesoros inm\u00f3viles. Tal visi\u00f3n no pod\u00eda pasar desapercibida, por lo que la flota anglo-holandesa que rastreaba el Atl\u00e1ntico buscando a los espa\u00f1oles no tard\u00f3 en ser informada de la presencia en Galicia del tesoro. No pod\u00edan esperar ser tan afortunados, ah\u00ed estaban, como en una ratonera, los barcos que tanto hab\u00edan esperado encontrar en alta mar para dar caza a sus riquezas. <\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/farm4.static.flickr.com\/3158\/2942053211_463331ed28_o.jpg\" alt=\"img\" \/><\/p>\n<p>Puede uno imaginarse lo que a continuaci\u00f3n sucedi\u00f3. El almirante ingl\u00e9s <strong>Rooke orden\u00f3 el ataque<\/strong> para finales de octubre. La maniobra no era sencilla, la entrada a la r\u00eda estaba bloqueada por imponentes cadenas y, adem\u00e1s, los <strong>castillos de la costa<\/strong> apuntaban su artiller\u00eda hacia los invasores. Para colmo, si se deseaba llegar a los tesoros, hab\u00eda que sobrepasar a los buques franceses, armados hasta los dientes. Eludiendo un ataque directo, cosa suicida, los invasores decidieron hacer algo m\u00e1s sutil, un <strong>ataque a las fortalezas<\/strong> costeras por medio de soldados de infanter\u00eda de marina. Conquistados los castillos de defensa, la flota anglo-holandesa lanzar\u00eda un furioso ataque a los barcos franceses para, una vez sobrepasados, asaltar a los galeones espa\u00f1oles y usurpar sus tesoros. Visto sobre el papel parece complicado, lanzar una incursi\u00f3n en terreno enemigo y capturar sus posiciones en lo alto puede sonar suicida. Pero el plan funcion\u00f3 a la perfecci\u00f3n, sobre todo porque la infanter\u00eda era muy numerosa y los defensores de los<em> baluartes<\/em> escasa en comparaci\u00f3n. Una vez con las piezas de artiller\u00eda costeras inutilizadas, los franceses no pudieron aguantar el violento asalto de los buques de ataque ingleses y holandeses. <strong>\u00a1El tesoro estaba ya en sus manos!<\/strong><\/p>\n<p>Ante tal desastre, las autoridades espa\u00f1olas ordenaron incendiar y hundir la flota mercante. <strong>Muchos barcos terminaron en el fondo de la r\u00eda, pero otros fueron apresados por los invasores, que tras varios d\u00edas de saqueo decidieron retornar al Atl\u00e1ntico<\/strong>, sin haber podido capturar Vigo, fuertemente defendida. Cuentan que, en su marcha, cargaron uno de los galeones espa\u00f1oles con los tesoros que pudieron conseguir y trataron de llevarlo mar adentro, pero quiso el destino que el buque encallara, hundi\u00e9ndose cerca de las Islas C\u00edes. La supuesta haza\u00f1a de los ingleses y holandeses recorri\u00f3 desde entonces las tabernas de todo el continente. Digo bien, supuesta, porque a pesar de que la leyenda cuenta que el fabuloso tesoro cay\u00f3, al menos en gran parte, en manos de los invasores, <strong>parece que los sucesos reales no fueron tan benignos para ellos<\/strong>.<\/p>\n<p>Los galeones siguen ah\u00ed, hundidos en la r\u00eda de Vigo desde que su destino fuera sellado con fuego en la <strong><a href=\"http:\/\/www.arrakis.es\/~rojea\/rande\/ranindex.htm\" class=\"enlaces\">Batalla de Rande<\/a><\/strong>, nombre dado al combate por la posici\u00f3n geogr\u00e1fica que ocupaban. Pero, a pesar de que se han realizado inmersiones y de que algunas compa\u00f1\u00edas <em>cazatesoros<\/em> piensan invertir fuertes sumas en la recuperaci\u00f3n de las ingentes cantidades de metales preciosos que se fueron a pique, <strong>en realidad posiblemente ni los ingleses se llevaron gran cosa ni haya tampoco mucho que rescatar de las aguas gallegas<\/strong>. Esto es as\u00ed porque, otra vez, la burocracia puede ser lenta, pero cuando el dinero en juego es tan fabuloso, no se anda con juegos. Cierto es que el tesoro permaneci\u00f3 bastantes d\u00edas esperando la orden de desembarco, porque desde Sevilla se deseaba que tal maniobra se realizara de forma controlada. As\u00ed se hizo, y los <em>inspectores<\/em> enviados por el <strong>Consejo de Indias<\/strong> montaron toda una batalla paralela, una <strong>operaci\u00f3n de salvamento<\/strong> en la que, con carros tirados por bueyes en gran cantidad, fueron desembarcando y transportando hacia el interior de Espa\u00f1a la mayor parte del tesoro. Seg\u00fan palabras de <strong><a href=\"http:\/\/www.sapiens.ya.com\/rojea\/n28.htm\" class=\"enlaces\">Xose Ram\u00f3n Barreiro<\/a><\/strong> presidente de la Real Academia Galega y catedr\u00e1tico de Historia Contempor\u00e1nea de Galicia de la Universidad de Santiago:<\/p>\n<blockquote><p>Hay un tejido de leyendas oscuras sobre este tema. Desde mi punto de vista, el mito sobre el tesoro es precioso pero las investigaciones al respecto nos llevan fracaso de esta teor\u00eda. El pr\u00edncipe de Barbanz\u00f3n, capit\u00e1n general de Galicia por aquel entonces, dirigi\u00f3 una expedici\u00f3n en la que mil carros de bueyes -de Pontevedra- partieron hacia Madrid. Incluso en el acta del Cabildo de Lugo, puede comprobarse c\u00f3mo se asign\u00f3 una cantidad de dinero para acoger estos carros en Lugo. Seguramente, la plata viajar\u00eda en los bueyes.<\/p><\/blockquote>\n<p>Algo quedar\u00eda en las bodegas de los galeones, pero a buen seguro que los \u00abpiratas\u00bb no lograron gran cosa salvo, eso s\u00ed, hundir unos cuantos barcos franceses y capturar otros.<strong> Por desgracia para los amantes de las leyendas sobre tesoros marinos, parece que una parte considerable del mayor cargamento de oro y plata americano jam\u00e1s visto, termin\u00f3 en las arcas del Reino de Espa\u00f1a<\/strong>.<\/p>\n<p><strong>M\u00e1s informaci\u00f3n<\/strong>: <a href=\"http:\/\/www.todoababor.es\/articulos\/rande.htm\" class=\"enlaces\">Todo a babor &#8211; Los galeones de la plata<\/a><br \/>\n<strong>Mapa<\/strong>: Grabado holand\u00e9s de la batalla. Fuente: <a href=\"http:\/\/www.rojea.arrakis.es\/galplano.htm\" class=\"enlaces\">Planos hist\u00f3ricos da Batalla de Rande<\/a>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>AVISO: He decidido dar vida a una serie de historias sobre tesoros que me han interesado especialmente desde hace mucho tiempo, de una forma un tanto experimental, como si se <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/?p=1013\" title=\"Tres escenas sobre tesoros marinos. ACTO I &#8211; El oro de Rande\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":1,"featured_media":10988,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[5,3],"tags":[],"class_list":["post-1013","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-geo","category-obsolescencia"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/wp-content\/uploads\/2008\/10\/2942944078_df7ac7c0a0_m.jpg","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p93Dc1-gl","jetpack-related-posts":[{"id":1022,"url":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/?p=1022","url_meta":{"origin":1013,"position":0},"title":"Tres escenas sobre tesoros marinos. 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