{"id":10082,"date":"2014-09-13T09:17:59","date_gmt":"2014-09-13T07:17:59","guid":{"rendered":"http:\/\/www.alpoma.net\/tecob\/?p=10082"},"modified":"2014-09-13T09:17:59","modified_gmt":"2014-09-13T07:17:59","slug":"baradat-esteve-la-aventura-de-un-motor-futurista","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/alpoma.net\/tecob\/?p=10082","title":{"rendered":"Baradat-Esteve, la aventura de un motor futurista"},"content":{"rendered":"<p class=\"otros3\">Versi\u00f3n para <em>TecOb<\/em> del art\u00edculo que publiqu\u00e9 en la revista <em><a href=\"http:\/\/www.prismapublicaciones.com\/revistas-historia-de-iberia-vieja.php\">Historia de Iberia Vieja<\/a><\/em>, edici\u00f3n de septiembre de 2014.<\/p>\n<blockquote><p><em>El motor t\u00f3rico Baradat-Esteve (\u2026) puede decirse que ha de ocasionar una revoluci\u00f3n en la t\u00e9cnica de motores de explosi\u00f3n. En dicho motor los cilindros quedan sustituidos por un anillo hueco, en el interior del cual giran los \u00e9mbolos y tiene la enorme ventaja de suprimir la casi totalidad de los habituales y delicados \u00f3rganos de distribuci\u00f3n, ya que la admisi\u00f3n y expulsi\u00f3n se verifica por la simple abertura o cierre de unos orificios en las paredes del anillo, por los propios \u00e9mbolos. (\u2026) La patente Baradat-Esteve resuelve con gran sencillez todos los problemas inherentes a esta nueva concepci\u00f3n del motor de explosi\u00f3n a cuatro tiempos.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>El mundo deportivo<\/em>, 6 de julio de 1922.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.alpoma.net\/tecob\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/baradat_chasis_1922_1.jpg\" alt=\"baradat_chasis_1922_1\" width=\"620\" class=\"otros\" \/><br \/>\n<em>Chasis Baradat, Barcelona 1922.<\/em><\/p>\n<p><strong>El empe\u00f1o de Wankel<\/strong><\/p>\n<p>Si se dejan al margen motores extra\u00f1os como los de <strong><a href=\"http:\/\/www.alpoma.net\/tecob\/?s=pistones+libres&#038;x=-1117&#038;y=-102\">pistones libres<\/a><\/strong> y otros similares, y nos olvidamos tambi\u00e9n de la propulsi\u00f3n el\u00e9ctrica, viene a resultar que en el \u00faltimo siglo el autom\u00f3vil apenas ha evolucionado. <strong>Los coches actuales<\/strong> son un prodigio de la tecnolog\u00eda y han alcanzado niveles de refinamiento sorprendente pero, en esencia, <strong>no son muy diferentes a los veh\u00edculos de motor de explosi\u00f3n de la primera mitad del siglo XX<\/strong>. Un mec\u00e1nico de 1920, por ejemplo, se sentir\u00eda perdido entre tanto circuito electr\u00f3nico, los sistemas de inyecci\u00f3n, los nuevos materiales y hasta por las carrocer\u00edas actuales. Sin embargo, al desmontar el motor de uno de nuestros coches, seguir\u00eda identificando los pistones, cilindros, bielas, el cig\u00fce\u00f1al y, en definitiva, las mismas piezas fundamentales para un motor de hace m\u00e1s de un siglo.<\/p>\n<p>Hubo un tiempo en el que se pens\u00f3 que todo eso pod\u00eda cambiar. Durante gran parte del siglo XX existi\u00f3 un empe\u00f1o entre diversos t\u00e9cnicos e ingenieros para lograr dar forma a <strong>un motor sencillo y eficaz de pistones rotativos <\/strong>que pudiera competir en prestaciones con los motores cl\u00e1sicos que todos conocemos. Por desgracia, conseguir un motor que nos haga olvidar de los pistones de toda la vida no es algo f\u00e1cil de conseguir. Aunque ya exist\u00edan propuestas como el<strong> <a href=\"http:\/\/www.douglas-self.com\/MUSEUM\/POWER\/rotaryengines\/rotaryeng6.htm\">motor de vapor rotativo de Cooley<\/a><\/strong>, no fue hasta las d\u00e9cada de los a\u00f1os sesenta que la tecnolog\u00eda de materiales permiti\u00f3 construir veh\u00edculos dotados de motores rotativos pero, incluso a pesar de tener cierto \u00e9xito comercial, nunca han llegado al gran p\u00fablico.<!--more--><\/p>\n<p>Cuando se habla de motores rotativos siempre viene a la memoria <strong><a href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Motor_Wankel\">Felix Wankel<\/a><\/strong>, m\u00e1s que nada porque su nombre ha quedado asociado a este tipo de tecnolog\u00eda por ser el m\u00e1s conocido y exitoso de todos aquellos que intentaron llevar a cabo esta aventura t\u00e9cnica. Wankel era un tipo curioso. Alem\u00e1n nacido en 1902 y fallecido en 1988, a pesar de ser autodidacta ya desde que era casi un ni\u00f1o so\u00f1aba con crear un motor de explosi\u00f3n sin cilindros. Wankel present\u00f3 su motor que empleaba un rotor en vez de pistones ya en la d\u00e9cada de 1920.<strong> Su primera patente data de 1929 pero tuvo que esperar m\u00e1s de tres d\u00e9cadas para que su dise\u00f1o comenzara a ver la luz de forma pr\u00e1ctica<\/strong>. Hab\u00eda diversos motivos para el retraso. Por una parte, una industria del autom\u00f3vil basada en una tecnolog\u00eda s\u00f3lida como es la propia de los motores de combusti\u00f3n interna alternativos, no ve\u00eda con buenos ojos los dudosos experimentos de Wankel. Por otra parte estaban lo problem\u00e1tico de llevar a cabo el nuevo motor. De poco val\u00eda que sobre el papel una m\u00e1quina sencilla pudiera competir con los motores convencionales si no se pod\u00eda convertir en algo real y fiable. Lo m\u00e1s complicado era, adem\u00e1s de los c\u00e1lculos para construir un motor verdaderamente eficiente, que <strong>los materiales necesarios para construirlo no hab\u00edan sido creados todav\u00eda<\/strong>. El motor Wankel pudo ver la luz en los a\u00f1os sesenta porque, por fin, los materiales hab\u00edan evolucionado para superar las limitaciones que hab\u00edan hundido cualquier otro intento de construcci\u00f3n de motores rotativos. En 1957, trabajando para la empresa <strong>NSU Motorenwerke AG<\/strong>, pudo finalmente ver cumplido Wankel su sue\u00f1o, comercializ\u00e1ndose veh\u00edculos con su motor ya en el a\u00f1o 1963. La aparici\u00f3n de su motor levant\u00f3 mucha expectaci\u00f3n. Al poco fue perfeccionado por ingenieros de diversos pa\u00edses, hasta que se la empresa japonesa <strong>Mazda<\/strong> (antigua Toyo Kogyo) adquiri\u00f3 la licencia para fabricarlo y desarrollarlo, cosa que hicieron igualmente otras empresas como Mercedes-Benz o MAN. Mazda ha mantenido su empe\u00f1o a lo largo de los a\u00f1os, construyendo autom\u00f3viles deportivos animados con motores Wankel, toda una rareza en un mundo en el que todav\u00eda siguen reinando sin rival los motores convencionales.<\/p>\n<p><strong>Baradat-Esteve y el motor t\u00f3rico<\/strong><\/p>\n<p>El sue\u00f1o de Felix Wankel, que curiosamente nunca lleg\u00f3 a conducir un autom\u00f3vil pues sus graves problemas de visi\u00f3n le impidieren hacerse con el carn\u00e9 de conducir, debe esperar todav\u00eda. Puede que en un futuro haya alg\u00fan motor que haga sombra a la centenaria tecnolog\u00eda que mantiene en movimiento a nuestros coches, qui\u00e9n sabe si ser\u00e1 la prometedora propulsi\u00f3n el\u00e9ctrica. Pero <strong>hubo una \u00e9poca en la que la esperanza estuvo puesta en un motor dise\u00f1ado y construido en Catalu\u00f1a<\/strong>, una m\u00e1quina que se adelant\u00f3 a su tiempo y que bien pudo haberse hecho con el brillo que d\u00e9cadas m\u00e1s tarde consiguieron las m\u00e1quinas de Wankel.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.alpoma.net\/tecob\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/baradat_motor_2.jpg\" alt=\"baradat_motor_2\" width=\"620\" class=\"otros\" \/><br \/>\n<em>Motor Baradat<\/em><\/p>\n<p>Se trataba del <strong>motor Baradat-Esteve<\/strong>, un prodigio de la tecnolog\u00eda que fue desarrollado en diversos prototipos entre las d\u00e9cadas de 1910 y 1920, adelant\u00e1ndose muchos a\u00f1os a sus competidores. Era un <strong>motor de pistones toroidales rotativos que lleg\u00f3 a desarrollar en sus modelos m\u00e1s perfeccionados potencias cercanas a los 110 CV a 16.000 revoluciones por minuto y cilindrada de dos litros<\/strong>. A pesar de ser probado con cierto \u00e9xito en autom\u00f3viles y en veh\u00edculos del ej\u00e9rcito espa\u00f1ol, nunca encontr\u00f3 un hueco en el mercado. El problema de los materiales siempre estaba ah\u00ed, porque debido a las altas temperaturas que alcanzan este tipo de motores, necesitan especiales requerimientos en su construcci\u00f3n que estaban lejos de ser superados en su \u00e9poca. Finalmente la Guerra Civil termin\u00f3 por enterrar el sue\u00f1o de aquel motor rotativo que hubiera podido revolucionar la industria del autom\u00f3viles en todo el mundo.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.alpoma.net\/tecob\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/baradat_motor-300x252.jpg\" alt=\"baradat_motor\" width=\"300\" height=\"252\" class=\"dch\" \/>Los diferentes modelos del aquel motor que <strong>no ten\u00eda bielas ni cig\u00fce\u00f1al ni v\u00e1lvulas o complejos sistemas de admisi\u00f3n<\/strong> fueron alumbrados entre 1913 y 1923. Part\u00edan de los dise\u00f1os de los hermanos <strong>Claudio y Carlos Baradat Guill\u00e9<\/strong>, que encontraron m\u00fasculo financiero y t\u00e9cnico en la figura de <strong>Federico Esteve Anglada<\/strong>, todos ellos de Barcelona. Por desgracia apenas vieron la luz una docena de unidades, pese a lo revolucionario de su concepci\u00f3n y la sencillez en la construcci\u00f3n porque eran necesarias apenas una veintena de piezas para armar el motor. Un repaso a los archivos de la Oficina Espa\u00f1ola de Patentes y Marcas nos descubrir\u00e1 todo un mundo fascinante en torno a estos tres personajes, pues encontraremos decenas de patentes tanto de Carlos como de Claudio o de Federico, a veces en colaboraci\u00f3n de otros ingenieros e inventores, en ocasiones en solitario. La labor inventiva de estos tres pioneros fue mucho m\u00e1s all\u00e1 de la fabricaci\u00f3n de motores, pues cubr\u00eda diversos campos, desde la industria qu\u00edmica, hasta la aviaci\u00f3n (ah\u00ed est\u00e1n las h\u00e9lices de paso variable dise\u00f1adas por Claudio junto al c\u00e9lebre <strong><a href=\"http:\/\/www.alpoma.net\/tecob\/?p=9008\">Jorge Loring<\/a><\/strong>), los electrodom\u00e9sticos, el cinemat\u00f3grafo o los sistemas de ahorro de combustible. De todos ellos es Claudio quien cuenta con una colecci\u00f3n m\u00e1s poblada y sorprendente de patentes, llegando a obtener varias de ellas incluso en los Estados Unidos. Sus esfuerzos por lograr un motor mejorado datan de 1910, con la patente de Claudio Baradat y Francisco Bosch para un motor de explosi\u00f3n de cuatro tiempo con distribuidor rotativo.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.alpoma.net\/tecob\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/baradat_motor_patente2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.alpoma.net\/tecob\/wp-content\/uploads\/2014\/09\/baradat_motor_patente2-204x300.jpg\" alt=\"baradat_motor_patente2\" width=\"204\" height=\"300\" class=\"dch\" \/><\/a>Diversas patentes de motores m\u00e1s perfeccionados dieron finalmente paso a la <strong>patente para un motor rotativo de explosi\u00f3n de 1919<\/strong> que puede considerarse como la primera realmente descollante que abri\u00f3 el camino a otras como el motor cil\u00edndrico anular continuo y sin v\u00e1lvulas que presentaron en 1921. Son decenas las variantes y nuevos desarrollos que fueron dados a conocer a lo largo de aquellos a\u00f1os. Parec\u00eda que se trataba de una tecnolog\u00eda con futuro llevando a la industria del autom\u00f3vil espa\u00f1ola m\u00e1s all\u00e1 de las alturas conseguidas por la famosa casa<strong> Hispano-Suiza<\/strong> pero, por desgracia, su recorrido no fue muy largo.<\/p>\n<p>La pasi\u00f3n de los hermanos Baradat por los autom\u00f3viles ven\u00eda de lejos. Partiendo de <strong>un taller de calefacciones en Barcelona<\/strong> dieron el salto junto con varios socios al mundo de los coches a trav\u00e9s de una marca propia. Se trataba de \u201cIdeal\u201d, una marca de autom\u00f3viles que vio la luz en 1915. M\u00e1s tarde, en 1918, constituyeron <strong>Talleres Hereter<\/strong>, de la mano del empresario Laureano Hereter, con la marca \u201cTH\u201d, dedicados igualmente a la construcci\u00f3n de veh\u00edculos autom\u00f3viles y de motores para aviaci\u00f3n. Los coches de los hermanos Baradat consiguieron fama en su tiempo gracias a varios \u00e9xitos deportivos.<\/p>\n<p><strong>Una tecnolog\u00eda adelantada a su tiempo<\/strong><\/p>\n<p>De haber podido contar con materiales adecuados, posiblemente la historia del motor Baradat-Esteve hubiera seguido por otro camino. Por desgracia, la idea lleg\u00f3 antes de tiempo y los motores de pruebas se \u201cgripaban\u201d a menudo por culpa de la fatiga de los materiales empleados.<\/p>\n<p>En 1922 se present\u00f3 en Barcelona uno de los modelos m\u00e1s perfeccionados de motor Baradat-Esteve, junto con un nuevo sistema de suspensi\u00f3n tambi\u00e9n creado por el mismo equipo de genios de la mec\u00e1nica. Aquello llam\u00f3 la atenci\u00f3n de constructores y medios de comunicaci\u00f3n. <strong>El motor t\u00f3rico Baradat se adapt\u00f3 al uso en autom\u00f3viles y se pens\u00f3 en su uso en aviaci\u00f3n.<\/strong> Realmente no lleg\u00f3 mucho m\u00e1s all\u00e1 de los bancos de prueba y de los prototipos. Era una maravilla en cuanto a su concepci\u00f3n, un motor sin las complejidades t\u00edpicas, sin \u00e1rbol de levas ni v\u00e1lvulas, con un c\u00e1rter que ejerc\u00eda al mismo tiempo de cilindro con forma toroidal de una sencillez asombrosa. En las cuatro cavidades de su interior se llevaban a cabo los cuatro tiempos tradicionales del motor de explosi\u00f3n, con grandes ventajas con respecto a un motor t\u00edpico, o al menos eso afirmaban sus dise\u00f1adores. L\u00e1stima del <strong>problema de los materiales<\/strong>, porque tal y como se hab\u00eda planteado, el motor Baradat-Esteve era sencillo, poco dado a otras aver\u00edas, ligero, econ\u00f3mico y capaz de ofrecer un gran rendimiento. Tal y como se afirmaba en el <em>Heraldo Deportivo<\/em>, el 25 de junio de 1922:<\/p>\n<blockquote><p><em>En este motor no hay que preocuparse del continuo afinado de las v\u00e1lvulas, ni de la ovalizaci\u00f3n del cilindro, ni tampoco del reglaje de la distribuci\u00f3n. (\u2026) Las casas de construcci\u00f3n de autom\u00f3viles hallar\u00e1n una gran econom\u00eda de construcci\u00f3n, lo que se demuestra con s\u00f3lo recordar el n\u00famero reducido de piezas de que consta.<\/em><\/p><\/blockquote>\n<p>Curiosamente, no fue el caso del motor t\u00f3rico Baradat-Esteve \u00fanico en la historia de la t\u00e9cnica en Espa\u00f1a, aunque en los otros dos ejemplos que mencionar\u00e9 el destino s\u00ed fue com\u00fan: el olvido m\u00e1s absoluto. Ah\u00ed est\u00e1, por ejemplo, la intrigante historia del motor rotativo que vio la luz en la poblaci\u00f3n de <strong>Mancha Real<\/strong>, provincia de Ja\u00e9n en los a\u00f1os treinta del siglo pasado. No hay detalles concretos, por lo que la cuesti\u00f3n debe dejarse simplemente anotada, a la espera de m\u00e1s indagaciones. Un inventor del pueblo, que atend\u00eda al nombre de <strong>Jes\u00fas Morillas Cobo de Guzm\u00e1n<\/strong>, desarroll\u00f3 un motor sin pistones, sencillo, ligero y eficiente. Con ayuda de un talentoso mec\u00e1nico, se encargaron las piezas adecuadas y se mont\u00f3 un prototipo que, al parecer, funcion\u00f3 un tiempo en un molino de aceite. Aunque hubo contactos con diversas industrias automovil\u00edsticas espa\u00f1olas y europeas, el proyecto de comercializaci\u00f3n no sali\u00f3 adelante. Se trata de una historia intrigante de la que apenas quedan algunos fragmentos pero que lejos del escepticismo que algunos han mostrado, podr\u00eda guardar detr\u00e1s algo realmente interesante. He ah\u00ed, por ejemplo, <strong>las dos patentes espa\u00f1olas de 1928 que fueron concedidas a Jes\u00fas Morillas Cobo para un \u201cMotor de explosi\u00f3n de rotaci\u00f3n pura\u201d (patentes 106779\u00a0y 108069).<\/strong><\/p>\n<p>Como ejemplo postrero en el desarrollo de este tipo de motores en Espa\u00f1a, cabe recordar tambi\u00e9n los esfuerzos del ingeniero jesuita <strong>Jos\u00e9 Ignacio Mart\u00edn-Artajo<\/strong>. Se trata de un personaje singular, con gran n\u00famero de patentes en su haber, que dise\u00f1\u00f3 un motor rotativo, patentado en la d\u00e9cada de los a\u00f1os sesenta, que a pesar de alcanzar cierto predicamento, no prosper\u00f3 comercialmente.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>Versi\u00f3n para TecOb del art\u00edculo que publiqu\u00e9 en la revista Historia de Iberia Vieja, edici\u00f3n de septiembre de 2014. 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