La Cartoteca https://alpoma.net/carto Blog sobre mapas, geografía, cartografía y visualización de datos Fri, 14 Dec 2018 12:41:48 +0000 es-ES hourly 1 https://i1.wp.com/alpoma.net/carto/wp-content/uploads/2018/04/cropped-alpoma_avatar.jpg?fit=32%2C32&ssl=1 La Cartoteca https://alpoma.net/carto 32 32 133849577 Libros sobre mapas para regarlar (o regalarte) esta temporada https://alpoma.net/carto/?p=7254 Fri, 14 Dec 2018 10:58:54 +0000 https://alpoma.net/carto/?p=7254 Al igual que hice el año pasado por estas fechas, he aquí un pequeño repaso a los libros sobre mapas que más me han llamado la atención este año 2018 de entre todos los que he comprado (la lista del año pasado sigue siendo igualmente válida e interesante). No significa que sean libros que se hayan editado este año, sino que son aquellos que más me han gustado (o sorprendido) de entre los que he ido recopilando en estos meses. Vamos allá…

El Atlas Fantasma
Sin duda, mi favorito de entre todos los que he adquirido este año. Un repaso singular a multitud de errores cartográficos, mitos, islas fantasma, continentes perdidos… Todo ello con un formato visual muy atractivo y unos textos cuidados. Merece la pena (tengo la versión en inglés, y es una delicia. Supongo que la edición en español será al menos tan buena como esa).

Precio: EUR 23,65
Precio recomendado: EUR 24,90

Buscando islas extrañas
Continuando con el mismo campo temático, pero más orientado al público juvenil, tenemos este libro que recopila historias acerca de islas fantasma, misterios y fraudes cartográficos. Repito, está enfocado de forma mucho más sencilla, con ilustraciones un tanto “simples”, pero hay que tener en cuenta el público al que se dirige. Como complemento, siempre que hablo de islas, no dudo en recomentar un libro que ya mencioné el año pasado: Atlas de las islas remotas.

Precio: EUR 22,75
Precio recomendado: EUR 23,95

Hablando de lugares extraños…
Este año mi debilidad han sido los atlas temáticos editados por geoPlaneta. No he podido hacerme con todos (el presupuesto es limitado, claro, y hay muchos otros campos que explorar), pero sí me he podido hacer y disfrutar de alguno de ellos. He aquí dos casos singulares. Son libros que da gusto tocar, repasar y leer, por sus materiales, texturas y contenidos. Por un lado tenemos el Atlas de los lugares malditos, de Olivier Le Carrer, que es un repaso a decenas de lugares de todo el mundo que no es muy recomendable visitar si no se quiere pasar un buen susto. Lo más interesante, desde el punto de vista formal, es el uso de cartografías clásicas de principios del siglo XX como láminas de apoyo. El otro caso, ¡y que nadie se asuste! es un libro sobre “platillos volantes”. Mejor dicho, sobre mitologías ufológicas. Al margen del tema, que no viene al caso, lo que más me gusta del libro Atlas de huellas extraterrestres, es cómo está construido. Los textos del autor, Bruno Fuligni, se complementan con curiosos mapas infográficos a dos o tres tintas, realizadas por François Morenos, que son una delicia pues simulan pantallas de datos y gráficos “top secret” de forma muy vistosa.

Precio: EUR 22,75
Precio recomendado: EUR 23,95

Infografías y parientes cercanos
Otra de las debilidades de este 2018 ha sido explorar, y volver a repasar una y otra vez, el libro La historia infográfica del mundo. Al principio desorienta un poco, porque la variedad de estilos gráficos raya en lo abigarrado. Pero con el paso de los días se convierte en un amigo que te acompaña ofreciendo mil datos curiosos (personalmente me ha servido de inspiración para algunos proyectos gráficos). Como complemento, el Atlas Histórico de España, de Larousse. No se puede ser más clásico, está repleto de mapas y cuadros de datos que hacen de este libro una herramienta de consulta a tener en la recámara. Por cierto, la cubierta, con material plástico que recuerda la goma, es de esas que, o bien la amas o la odias (a mí me encanta su tacto).

Precio: EUR 23,70
Precio recomendado: EUR 24,95

Ilustraciones encantadoras
Si hablamos de ilustraciones y libros con encanto, he de destacar dos que me han gustado especialmente. Por una parte, Illustrated Maps (edición bilingüe inglés-español), que ya he mencionado en algún que otro artículo anteriormente. Se trata de una recopilación, muy cuidada, de obras de ilustradores cartográficos de todo el mundo. Sin duda, es uno de mis favoritos de este año. Por otro lado, Atlas de los lugares literarios, de Cris F. Oliver con ilustraciones de Julio Fuentes. En este caso me han encantado las texturas del libro, su apariencia global y la forma en que se da vida a mapas que nos narran los contenidos de obras literarias clásicas o contemporáneas, a dos tintas y con un toque naíf realmente cautivador.

Precio: EUR 24,60
Precio recomendado: EUR 25,90
Precio: EUR 17,05
Precio recomendado: EUR 17,95

Los raros
Como siempre, aparecen libros inclasificables, raros, extraños y… geniales. He aquí dos de los que más me han gustado este año y que, aunque sea de forma superficial, tienen que ver con mapas o con lugares. Hay títulos que lo dicen todo, y este es uno de ellos: La vuelta al mundo en 80 cementerios, de Fernando Gómez. Por otra parte, hay libros que son una sorpresa porque no sabes muy bien qué te vas a encontrar en su interior. Le sucede eso a Mundo Subterráneo, de La Felguera Editores. Un libro singular que reúne ensayos sobre cuevas, puertas secretas, ciudades sumergidas, que crean un aire de misterio alrededor del libro.

Precio: EUR 17,05
Precio recomendado: EUR 17,95

Para dibujar mapas
Para cerrar la lista, dos libros completamente diferentes pero que son de lo mejor que he comprado este año. En primer lugar, How to draw Fantasy Art & RPG Maps, de Jared Blando. Libro a todo color, de factura sencilla pero encantador, que viene a ser un manual paso a paso para dibujar mapas para juegos y similares. Me encanta por su planteamiento, no tanto por el libro en sí. Muy interesante si dibujas mapas, porque por muchos que hayas hecho, siempre está bien tener a mano las ideas de otro ilustrador cartográfico. (Hay otra edición más completa que está en periodo de reserva y que verá la luz en 2019: Fantasy Mapmaker: How to Draw RPG Cities for Gamers and Fans).

El libro del año (y el más grande de todos en tamaño)
Y, finalmente, mi libro del año: el Atlas para curiosos insaciables, de nuevo de geoPlaneta. No es un libro normal: tiene tamaño XXL, y está repleto de mapas muy sencillos, al modo silueta, pero con cientos de pequeños textos que localizan sobre los mapas curiosidades de todo tipo. Me encanta.

Precio: EUR 28,02
Precio recomendado: EUR 29,50
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Pequeña selección de ilustradores de mapas https://alpoma.net/carto/?p=7220 Sat, 08 Dec 2018 15:44:53 +0000 https://alpoma.net/carto/?p=7220 No recuerdo cuándo dibujé mi primer mapa, lo que sé es que conservo alguno de los que dibujaba de pequeño, algunos incluso de cuando tenía cuatro años. Sí, la pasión cartográfica me viene de lejos y, aunque muchos de esos mapas han terminado en la papelera, conservo unas cuantas carpetas de esos lejanos tiempos. Una de las técnicas que más me gustaban a la hora de colorear diversas áreas sobre un mapa, era la que consistía en rallar tizas de colores y extender el pigmento sobre el papel con bastoncillos de algodón (recuerdo también con cariño las clásicas plantillas de plástico para hacer mapas, que todavía conservo). El resultado era muy vistoso. Tengo previsto recopilar bocetos y mapas de los cuadernos de trabajo de estos últimos años para hacer algo interesante (los mapas de cuando era niño no son dignos de ver, aunque tienen su gracia), porque cuando me solicitan un mapa infográfico, por ejemplo, siempre comienzo por crear versiones ilustradas que suelen permanecer inéditas.

Como estoy de añoranzas cartográficas, he pasado un rato esta mañana repasando algunas muestras de mis ilustradores de mapas favoritos. Se trata de gentes que tienen la misma pasión: ilustran mapas y, en muchos casos, tienen la suerte de vivir de ello. He aquí una pequeña selección con mis diez ilustradores cartográficos favoritos…

1

Comencemos con una de mis indiscutibles favoritas: Abigail Daker. Esta imagen nos muestra cómo es su estilo: limpio y directo. Además de mapas ilustrados, me encantan sus paisajes de ciudades realizados con tintas negras, bolígrafos o plumillas.

2

Esta genialidad es una de las obras maestras de mi vecino y amigo Adolfo Arranz. Es un magnífico ejemplo de su arte y, además, toca un tema fascinante sobre el que publiqué un artículo hace años: Kowloon Walled City.

3

Mike Schley es un ilustrador estadounidense que se ha especializado en crear mapas ilustrados de fantasía. Tiene un estilo muy personal, entre lo rústico y lo infográfico, que me encanta. Este es un ejemplo clásico de su obra.

4

He aquí otro de mis favoritos de siempre (he comentado sobre él en La Cartoteca en otras ocasiones). Se trata del arquitecto e ilustrador Juan Núñez, especialista en cartografía perceptiva del paisaje. He aquí una muestra de su impresionante trabajo.

5

Este mapa de Irlanda es una de las muestras del trabajo de la ilustradora alemana Theresa Grieben, cuyo estilo me tiene encandilado.

6

Por su parte, la especialista en collages Tonwen Jones me recuerda, en cuanto a planteamiento de estilo, al caso anterior, pero de una forma más oscura que, cómo no, también me encanta.

7

Siguiendo con el uso de tintas y dibujos desenfadados realizados a mano, tenemos el caso de Libby VanderPloeg, cuyos mapas son de lo más entrañable.

8

Aldo Crusher es uno de los ilustradores de mapas más conocidos. Su estilo colorista y geométrico es muy diferente a lo que he mostrado hasta ahora. Su capacidad para jugar con las repeticiones de patrones me gusta especialmente.

9

Ahora bien, si de mapas ilustrados basados en motivos geométricos y limpios se trata, creo que me quedaré siempre con la visión sintética del estudio Khuan+Ktron, a quienes dediqué un artículo hace ya muchos años y que, con el tiempo, han ido depurando su técnica hasta el límite.

10

Y, para terminar, alguien a quien he descubierto recientemente pero que ha caído de lleno entre mis favoritos, sobre todo por su tratamiento del concepto de mapa-ilustrado que le da un toque “añejo” que me encanta. Se trata de la obra del portugués André Letria.

NOTA ADICIONAL
Algunos de estos ilustradores, junto a muchos otros, forman parte del libro “Illustrated Maps”, de Carolina Amell, con edición bilingüe inglés-español de Monsa:

Precio: EUR 24,60
Precio recomendado: EUR 25,90
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Algunos errores curiosos (y comunes) en geografía física https://alpoma.net/carto/?p=7198 Fri, 30 Nov 2018 16:50:09 +0000 https://alpoma.net/carto/?p=7198 Un artículo publicado en 1992 en la revista Journal of Geography repasaba de forma breve algunos errores bastante comunes que tenían los estudiantes con relación a varias temáticas relacionadas con diversas áreas de la geografía física1. Hace mucho de eso, y puede pensarse que con el paso de los años esos errores hayan ido clarificándose para la mayor parte de la gente, ahora que el acceso a la información (o desinformación, según se mire) es “universal” gracias a Internet. Pero esta mañana, al cruzarme con una vieja copia impresa del artículo, decidí repasar los casos que cita y está claro que muchos de esos errores se siguen citando. De hecho, este fragmento que traduzco de la introducción de ese artículo podría firmarse hoy día:

Los conceptos erróneos son comunes en las disciplinas académicas y a menudo parecen tener vida propia. En algunos casos, la gente se enorgullece de creer en ideas que generalmente se consideran falsas (por ejemplo, la Flat Earth Society). Típicamente, sin embargo, los conceptos erróneos proporcionan explicaciones rápidas y superficialmente razonables. Si los conceptos erróneos se aprenden desde el principio, se puede tener una visión estable pero incorrecta del mundo. Los estudiantes entonces interpretarán los siguientes conocimientos a la luz de experiencias pasadas incorrectas. Este modo de organizar el conocimiento, conocido dentro de la literatura de psicología de la educación como el “enfoque constructivista”, comienza a una edad temprana y tiene la capacidad de potencial para perpetuar conceptos erróneos…

Veamos algunos de esos “mitos modernos” que cita la publicación:

Errores de posición
Al dibujar muchos estudiantes en un mapa con cuadrículas que representan los meridianos y paralelos terrestres, el perfil de los continentes pasa a ocupar localizaciones curiosas en muchas ocasiones. Uno de los errores más comunes consiste en situar África bastante más al sur de su posición correcta con respecto a linea ecuatorial. Lo mismo suele suceder con Europa (para muchos estadounidenses, por ejemplo, les resulta extraño pensar que los países escandinavos se encuentren en la misma latitud equivalente que Alaska o que la mayor parte de Europa se localice en latitudes similares a las de Canadá. Para ellos, por “proximidad cultural y climática”, les parece más adecuado dibujar Europa más al sur de su posición real).

Las tierras emergidas en relación con el Ecuador. Mapa elaborado con Maptorian.

Líos con los océanos
Un error común relacionado con el tamaño relativo de los océanos tiene como protagonista al Pacífico. Cierto es que la noción de que es “grande” se asume por la mayoría sin problemas (simplificando, diremos que ocupa la mitad del globo, ahí es nada), pero al dibujar un mapa del mundo suele olvidarse ese detalle, dando forma a un Atlántico o incluso un Ártico gigantescos. El uso tradicional de ciertas proyecciones cartográficas parece estar en el origen de este error. Por ejemplo, en Australia es más complicado que se de este error dado que allí la mayor parte de los mapas del mundo se centran en el Pacífico (véase, a modo de curiosidad, mi artículo sobre el caso de Stuart McArthur). En el caso de la exageración del Ártico, habrá que preguntar a Mercator por el problemilla. 😉

El océano global. Fuente.

Y, ya que estamos sobre las aguas, veamos el tema del “nivel del mar” (de paso, recordemos que desde 1871 se utiliza en España el nivel medio entre bajamar y pleamar en Alicante como referencia. Es una historia que contaré otro día). El tema es que (al margen del concepto de “subida del nivel del mar” por el cambio climático, tan mencionado en los últimos años), muchas personas piensan que ese nivel medio del mar es una especie de constante universal. Nada más lejos de la realidad, pues no sólo ha cambiado enormemente a lo largo de los siglos, sino que al margen del “relieve marino” de las olas y las mareas, la superficie del océano presenta ondulaciones en ese nivel medio a modo de colinas y depresiones que, en ocasiones, son muy destacadas.

Algo flota en el aire
Con el clima hemos topado (que no con la meteorología, que no es lo mismo). Una creencia que, por mucho que se intente, parece imposible de corregir es aquella que nos dice que el agua en un remolino de desagüe, ya sea de un lavabo o de una bañera o similares, gira en sentido diferente dependiendo del hemisferio terrestre en el que nos encontremos gracias al efecto Coriolis. La realidad es otra muy distinta: esos fenómenos son tan nimios, son de tan poca entidad y duran tan poco tiempo, que influye más en el sentido de giro cualquier mínima irregularidad en la superficie del baño que la fuerza de Coriolis. Tal como comenté en un artículo del año 2006:

A pesar de tener un efecto muy leve en los objetos que manejamos comunmente, se trata de algo muy importante cuando se realizan cálculos orbitales, por ejemplo, en guiado de satélites. Eso sí, en escalas domésticas no se puede percibir sin ayuda de instrumentos, así que la leyenda acerca de la diferencia en el giro de remolinos, como en desagües, entre los dos hemisferios de la Tierra, no tiene fundamento, porque en la realidad, no es observable. Sin embargo sí tiene importancia, por ejemplo, en la dinámica fluvial, pero considerando escalas temporales y físicas muy amplias. En cuanto a la dinámica climática, la fuerza de Coriolis afecta a los vientos predominantes y a las corrientes oceánicas. Sobre el límite atmosférico, donde la fricción es considerada como algo poco importante, con masas de aire moviéndose básicamente en direcciones paralelas, se logra una especie de equilibrio entre la fuerza ejercida por el gradiente de presión y la fuerza de Coriolis. Así se originan los vientos geostróficos, que dependerán del equilibrio de esas dos fuerzas. Así, los sistemas de bajas presiones rotarán en sentido antihorario en el Hemisferio Norte y los sistemas de altas presiones lo harán en sentido horario, siendo al contrario en el Hemisferio Sur.

A todo esto, atendiendo al artículo de 1992 que nos ocupa, viene a cuento mencionar el tema del gradiente de presión: Una noción común sostiene que la presión atmosférica es el el peso de la atmósfera presionando sobre la superficie terrestre debido a la gravedad. La idea no es completamente errónea. El problema surge, sin embargo, cuando uno concluye que esta fuerza sólo actúa hacia abajo. En realidad, la fuerza del gradiente de presión en la atmósfera actúa constantemente en una dirección ascendente, oponiéndose y estando estrechamente equilibrada por la atracción gravitatoria de la Tierra. Es mejor pensar en la presión como la fuerza por unidad de área que se ejerce sobre una superficie plana. Esta fuerza es, de hecho, igual en todas las direcciones en cualquier punto de la atmósfera.

Igualmente, se menciona que: existe la opinión general de que, en los días muy húmedos, el aire es más pesado debido al contenido de “vapor de agua”. Esto se piensa, en parte, porque la gente es propensa a equiparar las propiedades más familiares del agua líquida con las de “vapor de agua” gaseoso. El agua líquida es obviamente más densa que el aire seco. Por lo tanto, se piensa que cuanto más alta sea la humedad, mayor será la densidad. Además, el aire húmedo parece sentirse más pesado o más opresivo que el aire seco. Esta percepción es falsa porque el peso molecular de la molécula de agua es sustancialmente inferior (más ligero) que el del aire seco. Como resultado, contrariamente a la creencia popular, una pelota de golf al viajar a través de aire más húmedo, realmente viajará más lejos y más rápido de lo que lo haría si se golpeara con la misma cantidad de fuerza a través de aire menos húmedo.

Y, ya que de la atmósfera tratamos, cabe recordar algunos mitos con respecto a uno de mis fenómenos favoritos: los rayos. Da igual las veces que se repita que son falsos, mucha gente seguirá pensando la falacia de que los rayos no caen dos veces en el mismo lugar. Realmente, dado que los rayos tienden a caer con frecuencia en los puntos más altos dentro de un área determinada, la probabilidad de repetición del evento es mucho más grande de lo comúnmente imaginado. De hecho, muchas cosas que sabemos hoy de los rayos se deben a que suelen golpear de forma insistente en determinados lugares o estructuras (golpeos que, por cierto, no son únicos, sino que en una fracción de segundo suelen repetirse por decenas). Otro concepto erróneo sobre los rayos, entre muchos otros, tiene que ver con la imposibilidad de que caiga cerca un rayo cuando se observa una tormenta en la lejanía, o incluso cuando no se ve ninguna en el horizonte. Se han dado infinidad de casos en los que ha caído un rayo fuera del área de precipitación o de tormenta.

Con los pies en la tierra
Hacer una lista detallada de este tipo de mitos podría llevar toda una vida. Por ejemplo, entremos en el campo de la estructura terrestre. Tomemos como caso clásico el magma. Todo el mundo tiene una idea aproximada de lo que es la lava volcánica y de que parece “quemar” bastante. Ahora bien, es muy común el pensamiento según el cual el ardiente magma que brota de las entrañas terrestres procede del núcleo de nuestro planeta. En realidad, la mayoría de ese material candente se origina principalmente por calor de fricción causado en la corteza, ya sea en el movimiento de fallas o en áreas donde la acción de la tectónica de placas se pone de manifiesto. Por supuesto, no proviene del núcleo terrestre. Lo mismo sucede con la idea de que un volcán es siempre una especie de montaña cónica y escarpada. Ahora bien, entre la gran variedad tipológica de erupciones volcánicas, las hay de toda clase: desde las muy violentas que generan depresiones hasta las explosivas que volatilizan una isla o aquellas “tranquilas” que generan nuevas tierras emergidas en el océano. Se trata de toda una fauna diversa, por desgracia poco conocida más allá de la imagen del volcán “clásico”.

Y hay muchos más fenómenos físicos de nuestro planeta que parecen sencillos y fáciles de comprender, pero que guardan gran complejidad e inducen a error. Desde la creencia en que los grandes deslizamientos de tierra sólo se pueden dar cuando existen pendientes pronunciadas (se ha dado el caso de inmensos movimientos de tierra con pendientes muy escasas, suelen ser lentos pero impresionantes y dependen de la estructura material del terreno), hasta curiosos fenómenos como el ver marchar corrientes de agua subterránea “cuesta arriba” en terrenos cársticos debido a ciertos efectos de presión que parecen desafiar la lógica, por no hablar del flujo de agua ascendente que se puede observar en las grietas de ciertos glaciares, donde la presión hidrostática hace que el agua marche “cuesta arriba”.

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1 Véase Burton D. Nelson, Robert H. Aron & Mark A. Francek (1992) Clarification of Selected Misconceptions in Physical Geography, Journal of Geography, 91:2, 76-80, DOI: 10.1080/00221349208979083.

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Guías fotográficas de ruta (un “Street View” de hace un siglo) https://alpoma.net/carto/?p=7182 Thu, 22 Nov 2018 14:43:42 +0000 https://alpoma.net/carto/?p=7182 Mi compañero de aventuras editoriales y gráficas, David, publicó ayer en su muro de Facebook una imagen que tiene mucho que contarnos. He aquí un recuerdo “lejano” que tiene mucho de presente…

Lady Florence Norman

La fotografía fue tomada en 1916, hace ya más de una centuria. En ella aparece, sobre un patinete a motor, la defensora de los derechos de la mujer Lady Florence Norman. (Más datos sobre la imagen y otros patinentes motorizados de la época en Mashable).

Como comentaba, este recuerdo puede motivar muchas reflexiones, cosa que no es el motivo de este pequeño artículo. Más bien se trata de caer en la cuenta, simplemente, de que no todo lo que parece tan “moderno”, lo es realmente. Porque, contemplar esa imagen me ha traído a la memoria ciertas publicaciones que tuvieron mucho predicamento en esa época, a comienzos del siglo XX (se fueron publicando con éxito en diversas versiones y formatos hasta finales del siglo pasado).

Porque, cuando a alguien le mencionas el servicio de Google Street View, todo parece novísimo, y ciertamente eso de moverse por el mundo a golpe de teclado, ratón, o similar, con calidad fotográfica, es algo que hasta hace no mucho era ciencia ficción. Pero, si olvidamos la interacción en pantalla, veremos que hace más de un siglo ya existía algo muy similar, solo que sobre papel (he publicado otros artículos sobre “navegadores” en papel de esa época). Cuando no se tenía acceso a la red por medio de móviles o tablets, lo que habitualmente se encontraba en las guanteras de los automóviles eran mapas de carretera y guías de viaje impresas. Tuvieron mucho éxito las guías que unían los mapas o planos de ciudades con la descripción de puntos de interés. He aquí el “mapa llave” de una pequeña guía de Nueva York del año 1933 (pincha en la imagen para ampliar).

También eran muy comunes las guías con trayectos descriptivos, repletas de mapas en los que se indicaban todo tipo de detalles de interés para el automovilista. Esta imagen pertenece a una guía del año 1926.

Hasta ahí, se trataba de productos más o menos clásicos. Pero a comienzos del siglo XX la célebre compañía cartográfica estadounidense Rand McNally retomó la ya larga tradición de libros ilustrados sobre trayectos de todo tipo para crear algo así como un “Street View” sistemático de diversas ciudades y recorridos por carretera. Se trataba de las Photo-Auto Guide. El modelo de negocio era prácticamente igual al actual: se trataba de crear guías detalladas de cruces de caminos, manzanas de edificios, calles y carreteras y que los negocios locales se publicitaran en la guía (lo mismo que ahora con los anuncios interactivos “geolocalizados”). Estas guías contaban con recorridos fotográficos muy minuciosos, en los que se indicaba, con marcas sobre las imágenes, dónde había que girar o las precauciones a tener en cuenta. Las imágenes que aparecen a continuación corresponden a una guía de ese tipo publicada en 1909: The Rand McNally Photo-Auto Guide: Chicago to Cleveland, Cleveland to Chicago.

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La Tabula Peutingeriana en versiones interactivas https://alpoma.net/carto/?p=421 https://alpoma.net/carto/?p=421#comments Fri, 09 Nov 2018 14:40:31 +0000 http://alpoma.net/carto/?p=421 Tocaba ya reformar esta nota que publiqué en 2007 con algunas novedades. En primer lugar, descubrí ayer en The Map Room que alguien se había animado a crear una versión interactiva de la Tabula Peutingeriana. En concreto, se trata de un proyecto de Jean-Baptiste Piggin. El resultado es una versión web con gran scroll horizontal en el que se identifican diversos elementos de este célebre mapa de origen romano. Se puede disfrutar aquí (proyecto creado con SVG y SMIL).

Fragmento del proyecto de versión interactiva de la Tabula Peutingeriana de Jean-Baptiste Piggin.

El complemento ideal a este proyecto sería la versión de la Tabula Peutingeriana situada como capa en Google Maps, presentado por Richard Talbert.

Vista en detalle del proyecto de transposición de la Tabula Peutingeriana en Google Maps.

¿No conoces la Tabula Peutingeriana? Este mapa es considerado como el más antiguo itinerario de viajes, o turístico podría decirse, del que se tenga noticia y haya resistido el paso del tiempo. Se trata de la Tabula Peutingeriana, o Tabla de Peutinger, llamada así en honor del humanista alemán del siglo XVI Konrad Peutinger, y no es más que una copia medieval de un “mapa” romano que podría datar del siglo IV. En la tabla aparecen los itinerarios que un viajero romano podía haber seguido hace casi dos milenios para recorrer las diversas provincias imperiales. He colocado la palabra mapa entre comillas porque esta representación del Imperio Romano, con sus indicaciones acerca de alojamientos, distancias, montañas,ciudades o ríos, no es considerado como un verdadero mapa por algunos estudiosos. Ciertamente, los trazados rectos entre localidades o albergues no parecen querer mostrar fielmente el espacio, mas bien, se trata de algo parecido a las actuales representaciones de redes de metro.

Un “turista” de la época imperial, llevando esta especie de guía de viaje, podía conocer dónde pasar la noche, o comer, qué ciudades podía encontrar en su camino, podía ir desde Asia hasta Hispania sin pérdida. Salvando las distancias, vendría a ser como una guía de carreteras de mucha utilidad para el viajero antiguo. Sólo nos quedan hoy copias fragmentarias, como la realizada en el siglo XIII pero, a pesar de ello, su imponente presencia con más de seis metros de largo, que posiblemente sería empaquetada en forma de rollo protegido en un envase especialmente confeccionado para resistir la dureza de los viajes, sigue haciéndonos soñar con aquella lejana época romana.

Más información:
Bibliotheca Augustana | Tabula Peutingeriana, imagen completa

Fragmento de la Tabula Peutingeriana
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https://alpoma.net/carto/?feed=rss2&p=421 9 421
Una vista diferente de Nueva York https://alpoma.net/carto/?p=7167 Wed, 07 Nov 2018 15:22:20 +0000 https://alpoma.net/carto/?p=7167 En la ciudad de los rascacielos es ya una tarea común de multitud de turistas, desde hace décadas, el subir al Empire State Building observatory para contemplar la ciudad (hay dos plataformas accesibles, en los pisos 86 y en el 102). Allá por el año 1950 la compañía cartográfica y editorial Rand McNally publicó un pequeño folleto plegable que se empleaba en las visitas al observatorio en el piso 86 del rascacielos. Lo más atractivo eran sus ilustraciones centrales, porque nos ofrecen un modo de visualización tridimensional poco común en la época y que, todavía hoy, son toda una belleza. Por un lado, tenemos una vista en cuadrantes desde el observatorio

…pero lo más atractivo es el mapa “ojo de pez” o esférico que permite identificar las siluetas de los rascacielos observados. Toda una delicia.


Acceso al documento completo.

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Los mapas que llevó a bordo el transbordador espacial… https://alpoma.net/carto/?p=7162 Thu, 01 Nov 2018 10:00:20 +0000 https://alpoma.net/carto/?p=7162 …o al menos la primera edición de los mismos. Navegando por archive.org (como siempre, buscando otra cosa hallé esta pequeña joya sin pretenderlo) he encontrado este curioso documento. Se trata de un libro de mapas del mundo publicado en enero de 1981 por la Defense Mapping Agency para la NASA. Al parecer, el destino del documento era ser utilizado en los vuelos del transbordador espacial de los Estados Unidos. He aquí el documento completo

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Los asombrosos mapas de Levi Walter Yaggy https://alpoma.net/carto/?p=7151 Thu, 18 Oct 2018 15:51:03 +0000 https://alpoma.net/carto/?p=7151 Hoy son objeto de coleccionismo y se pueden encontrar con precios realmente abultados en el caso de los ejemplares mejor conservados. Se trata de una colección de mapas didácticos del siglo XIX que, para mí, constituyen una de las más bellas muestras del arte cartográfico de todos los tiempos. Antes de nada, he de comentar que recomiendo visitar la galería completa de estos mapas publicada en la David Rumsey Map Collection.

Una de las láminas de la obra “Yaggy’s Geographical Study”. Fuente: David Rumsey Map Collection.

Se trata de una colección de grandes láminas con mapas, representaciones de cuestiones geográficas o astronómicas y otros detalles similares, creada para las escuelas estadounidenses de la segunda mitad del siglo XIX por Levi Walter Yaggy. Sus colores, ilustraciones y gráficos, todo ello creado con la técnica de la cromolitografía, dan vida a un retablo de curiosidades cartográficas sobre el cosmos, regiones del mundo y sus pobladores.

Una de las láminas de la obra “Yaggy’s Geographical Study”. Fuente: David Rumsey Map Collection.

Muy del gusto de su tiempo, claro está, se prima en las láminas lo estético sobre lo informativo, aunque ciertamente se trata de “infografías” decimonónicas de un encanto sobresaliente. La idea consistía en llevar a los alumnos, y profesores, al asombro, para que desearan aprender sobre el universo y la geografía terrestre. El conjunto de diez imágenes complejas se guardaba en un portafolios de madera que, además, contenía un sistema de visualización como si de un proyector de transparencias muy primitivo se tratara. Algunas de las piezas contienen partes con efectos tridimensionales y móviles, como en un libro pop-up. Se publicaron varias ediciones del Yaggy’s Geographical Study (las de 1887 y 1893 son las más preciadas), que se acompañaban con libros para profesores y obras sobre historia, biología y ciencias.

Una de las láminas de la obra “Yaggy’s Geographical Study”. Fuente: David Rumsey Map Collection.

Ahora bien, ¿quién era el tal Levi Walter Yaggy?1 Sin duda se trató de alguien inquieto y polifacético. Durante décadas, Yaggy vivió en Chicago trabajando como editor, llegando a ser uno de los más importantes de los Estados Unidos. Fue presidente y accionista principal de la Great Western Publishing House, empresa que contaba con diecisiete sucursales y cinco mil agentes en toda Norteamérica. La principal actividad de la editorial era la publicación de mapas y libros para colegios. Además, Yaggy también fue un prolífico inventor de todo tipo de máquinas, desde calculadoras o dispositivos de visualización de datos hasta aparatos para mostrar publicidad, así como un próspero agricultor.

Una de las láminas de la obra “Yaggy’s Geographical Study”. Fuente: David Rumsey Map Collection.

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1 Véase History of Reno County, Kansas: Its People, Industries and Institutions. Vol. 2. Obra de Sheridan Ploughe publicada en 1917.

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Una perspectiva austral (McArthur’s Universal Corrective Map) https://alpoma.net/carto/?p=7141 Sun, 23 Sep 2018 13:03:50 +0000 https://alpoma.net/carto/?p=7141 Vía Twitter me llegó una petición la semana pasada acerca de bibliografía sobre mapas que no fueran “eurocéntricos”. Eso me hizo recordar la historia de cierto australiano que se cansó de ver mapas con el norte en la parte superior y centrados en Europa. Naturalmente, un mapa refleja el punto de vista de quien lo hace. He ahí, por ejemplo, el caso del mundo visto desde China, que mencioné aquí hace tiempo. Como ejemplo clásico se mencionan los mapas del mundo realizados en los Estados Unidos, que suelen mirar más hacia el Océano Pacífico que hacia el Atlántico, y con el continente americano ocupando una posición central (otro tema es el asunto de la proyección empleada, ya comentado en La Cartoteca en multitud de ocasiones).

Fue en torno al siglo XVI cuando los mapas realizados en Europa comenzaron a situar de forma mayoritaria el norte en la parte superior de la composición cartográfica. Hasta entonces se habían ensayado todo tipo de formas de orientar un mapa, desde la tradicional vista superior oriental (por lo de colocar Tierra Santa en un lugar destacado en muchos mapas medievales), hasta experimentos en los que el meridiano principal hacía las veces de referencia central como si del ecuador se tratara (en el XVIII tuvo cierto predicamento una de estas proyecciones, la de Cassini).

El caso que voy a mencionar es el del conocido como McArthur’s Universal Corrective Map, que puede no llamar mucho la atención hoy día, pero que en el momento en que se publicó por primera vez levantó bastante revuelo.

Un caso de mapa del mundo focalizado en Australia: McArthur’s Universal Corrective Map. (Pincha en el mapa para ampliar).

Nos encontramos en los años setenta del siglo XX, un chaval de 12 años de edad llamado Stuart McArthur se empeñó en comenzar a dibujar mapas del mundo con el sur en la parte superior y centrados en lo que era su tierra: Australia. Aquella “manía” le sirvió para que alguno de sus profesores del colegio le hiciera algunas advertencias: debía dibujar el mapa “como es debido”, es decir, con el norte arriba y centrado en Europa. Años más tarde, mientras Stuart era alumno de intercambio en Japón, tuvo ciertos encontronazos con otros chavales, de Estados Unidos para más señas, que se reían de él porque procedía “del culo del mundo”, literalmente. Y así fue cómo, con apenas 15 años de edad, creó y dio a conocer el mencionado mapa que tiene a Australia en un lugar destacado y con el sur en la parte superior. La versión académica y correcta de aquel proyecto fue publicada por Stuart McArthur en 1979, ya en la Universidad de Melbourne. Y la “broma” (más bien el enfado) no terminó ahí, no sólo consiste en situar a Australia en el lugar que le corresponde, según los autralianos, y tampoco se limita a situar el sur en la parte superior del mapa. Si nos fijamos bien, el gradiente de colores empleado sirve para hacer que Australia y Nueva Zelanda destaquen. Para colmo, el texto de la cartela deja bien claro el mensaje… 😛

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La ciudad ¿fantasma? de Kilamba (Angola) https://alpoma.net/carto/?p=7126 Wed, 29 Aug 2018 15:34:55 +0000 https://alpoma.net/carto/?p=7126 Visto desde el aire parece un espacio urbano completamente ordenado y reciente. Realmente lo es, pero a pie de calle las cosas no son tan sencillas. El silencio reinaba hasta hace no mucho en los que debería ser una bulliciosa ciudad pensada para albergar a cerca de medio millón de habitantes. Ciudades fantasma hay muchas a lo largo del mundo, solo que aquí, en la Nova Cidade de Kilamba, se dan ciertas peculiaridades.

Plano de la ciudad de Kilamba. (Fuente).

Nos encontramos con toda una ciudad construida a menos de treinta kilómetros de Luanda, capital de Angola. Se trata de un área residencial con cientos de torres de apartamentos con ocho plantas de media cada una, con una docena de escuelas y más de cien locales comerciales, además de grandes áreas con jardines, infraestructuras comunes y un espacio central para un gran centro de comercio y de oficinas. Fue levantada a gran velocidad (en unos tres años), y completada en el verano de 2011. El proyecto completo contempla que se ocupen miles de apartamentos en un área de 54 kilómetros cuadrados. Cada grupo de edificios, con cuatro bloques cada uno, contempla acceso a escuelas, comercios e infraestructuras de saneamiento, deportivas y demás, todo ello diseñado de forma racional con un concepto modular y abierto. También se cuenta con centros de salud, un hospital, centro de seguridad… vamos, que estamos antes una ciudad completa construida a una velocidad de vértigo que nos recuerda a ciertos proyectos que se han visto en China. Y he ahí la cuestión, porque China tiene mucho que ver en el tema.

La nueva ciudad de Kilamba, en Angola. (Fuente).

Cuando todo el proyecto esté completo, con todas sus fases desarrolladas al 100%, se supone que en Kilamba vivirán esos mencionados 500.000 habitantes. El problema es que, durante años, apenas ha logrado atraer a personas interesadas en vivir aquí. En Angola todavía no existe una gran masa de clase media lo suficientemente estable como para pagar los altos precios de los apartamentos, aunque con las rebajas recientes se ha logrado que más de 80.000 personas se hayan trasladado a vivir aquí, pero eso todavía es una gota en el océano. Estamos ante la más grande (o una de las más grandes, porque esto cambia a velocidad de vértigo) de las nuevas ciudades que China está construyendo en África, y he ahí lo más particular del asunto. La ciudad fue construida por la “Corporación Internacional de Fideicomiso e Inversión de China” (CITIC), gracias a un crédito para el gobierno de Angola respaldado con petróleo local (más de 3.500 millones de dólares de inversión total). El gobierno de Angola no ha reparado en gastos para promocionar el lugar, y otros similares pero de menor tamaño que China va construyendo en las cercanías de Luanda, como espacios en los que escapar de los saturados espacios de la capital y disfrutar de una “nueva y más cómoda vida”.

Vista de Kilamba. (Fuente).

Ahora bien, aunque se ha publicado en los últimos años por todas partes que se trata de una ciudad fantasma, y ciertamente lo es en algunos aspectos, las autoridades angoleñas se esfuerzan por desterrar esta imagen negativa porque realmente no es el caso de otros lugares que ni han sido habitados, ni lo van a estar nunca, a pesar de contar con flamantes edificios e infraestructuras. En primer lugar, parece que hubo cierto problema al adjudicarse viviendas a funcionarios que, luego, no cambiaron de lugar de residencia. Más tarde, se creó un plan hipotecario respaldado por el gobierno, con el que se logró bajar el coste de la hipoteca media del lugar, de 125.000 a 70.000 dólares (sigue siendo mucho para un país como Angola, pero en ello están). La medida parece que funcionó y, de repente, llegaron multitud de solicitudes para comprar apartamentos. El proceso fue algo caótico y se establecieron más rebajas pero, sea como fuere, la gente ha ido llegando. Eso sí, poco más de 80.000 habitantes queda muy lejos del medio millón imaginado en un principio, pero muy posiblemente lo que hasta ahora era un lugar relativamente vacío, no tarde en convertirse en un bullicioso centro urbano que nada tenga que ver con una ciudad fantasma (eso sí, siempre que a esta multicolor nueva ciudad se le vayan solucionando los problemas de suministro de energía y de acceso por carretera que ha tenido en los últimos años, porque no todo es vender apartamentos más baratos, véase aquí el problema de “burbuja” inmobiliaria en el área).

Más información:
A.U.D.I. – The Kilamba City controversy: What can African cities learn?



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