Predicciones médicas para 1999 realizadas en 1955
3 de Julio, 2009Como es bien conocido, no hay nada más complicado que predecir el futuro. En realidad, es imposible y, por mucha prospectiva y técnicas sobre tendencias que se deseen emplear, por lo general toda predicción termina por convertirse en errónea. Sucede esto, sobre todo, a la hora de intuir qué nos deparará el futuro en cuanto a evolución tecnológica y científica. Hoy, gracias a un recorte publicado el 9 de junio de 1955 en el Charleston Gazette por el doctor Lowry H. McDaniel, y redescubierto por Paleofuture, veremos cómo se planteaba el futuro de la ciencia médica en 1955 con la vista puesta en el umbral del cambio de milenio. Ni que decir tiene que se pasó de optimista, aunque realmente no se apartó mucho de la tendencia de la época a la hora de fijar grandes esperanzas en el nuevo siglo. He aquí algunas de sus “predicciones” para 1999:
- 1.- Un hombre con 90 años de edad será considerado todavía como joven, un hombre con 135 sería sólo “más maduro”. Cita en este caso el artículo la victoria sobre el colesterol y los daños arteriales por él producidos. Por desgracia, no creo que haya que incidir mucho en este punto, las cosas no han caminado por tan venturosa senda.
- 2.- Las mujeres, gracias a las terapias hormonales, se mantendrán jóvenes, bellas de forma indefinida. En efecto, las terapias hormonales han avanzado mucho, pero de “forma indefinida” nada de nada, queda mucho por recorrer en este aspecto.
- 3.- La vacuna de la poliomielitis será mejorada. En esto acierto pleno, la poliomielitis ha dejado de ser el gran problema sanitario de hace años, aunque todavía golpea con fuerza en algunos lugares.
- 4.- Todas las enfermedades infecciosas humanas, incluso las venéreas, desaparecerán. Pues no, grave error. La ciega confianza en la era de los antibióticos ha dado paso al terrible temor a las resistencias a los mismos. La investigación sobre nuevos antibióticos y, también, antivirales, constituye nuestra última barrera ante tan grave problema. Además, el uso racional de fármacos se ha impuesto, pues el abuso de los antibióticos no trajo nada bueno.
- 5.- El cáncer será tratado gracias a vacunas y compuestos radiactivos. Sí y no, se pensaba entonces en curas generalizadas y efectivas. Hoy no se puede pensar lo mismo, el cáncer no es una enfermedad, sino muchas, y si bien se ha avanzado en determinados tipos de cáncer, queda mucho por hacer.
- 6.- El resfriado común y la mayoría de las enfermedades respiratorias causadas por virus serán olvidadas. Una vez más, un exceso de optimismo que en poco se ha visto cumplido.
- 7.- Magníficos avances en cirugía ocular. Sobre esto, el artículo parece referirse incluso a devolver la vista a los ciegos. La cirugía oftalmológica y otros tratamientos, como los farmacológicos, han hecho avanzar este campo mucho más de lo que podía pensarse hace años, sin embargo, muchos problemas de la visión siguen sin respuesta óptima.
- 8.- La comida sintética significará el final del hambre. No creo que esto merezca comentarios adicionales, porque si bien ha habido mejoras significativas en cuanto a producción y procesado de alimentos, el acceso a la nueva tecnología depende más de la capacidad económica que de otra cosa. En definitiva: por mucha comida “sintética” que se invente, lo de acabar con el hambre tendrá que ver más con acciones políticas, sociales y económicas que puramente tecnológicas.
- 9.- Dispositivos electrónicos permitirán a los sordomudos hablar. En este aspecto, sobre todo en relación a la sordera, se ha avanzado mucho, los implantes microelectrónicos actuales avanzan con rapidez.
- 10.- Se controlará la diabetes por medio de insulina en pastillas y, además, se encontrarán remedios efectivos contra enfermedades sanguíneas y degenerativas propias de la edad. Vale, esto lo podemos dar por “cumplido”, aunque con acotaciones, sobre todo en relación a las enfermedades degenerativas. La fabricación de insulina inyectable ha sido uno de los grandes logros de la medicina actual, y los avances en otros campos citados no han sido menores. Queda, no obstante, gran trabajo a la hora de diseñar terapias capaces de “curar” la diabetes.





Tras más de dos décadas de mandato, el Emperador Norton I falleció durante una vehemente exposición de sus ideas ante un público espectante. La ciudad lo consideró una gran pérdida e incluso hoy es recordado, pues aunque lunáticos hay muchos, personajes tan originales son escasos. Ciertamente, causaba risa, pero sus discursos solían ir más allá de lo meramente circense. Hoy, una tumba recuerda el paso de Norton I por el mundo bajo un epitafio de lo más directo: Emperador de los Estados Unidos y Protector de México.
Ciertamente, la vida de 


